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COMPILACIÓN DE ESCRITOS v.5 Sirio López Velasco. Sobre EEUU y Nuestramérica

Textos escritos por Sirio López Velasco


Compilación organizada en orden cronológico


  1. NOTAS ECOMUNITARISTAS SOBRE LA DEFENSA CONTRA UNA INVASIÓN MILITAR IMPERIALISTA EN NUESTRAMÉRICA

    Enviado: 08 de septiembre de 2025


    A quienes lean estas breves líneas les recuerdo, por deber de honestidad intelectual y porque muchas vidas están en juego en el tema que aquí abordamos,  que mi única experiencia supuestamente militar se remonta a más de 50 años, cuando participé de algunas pocas e incruentas acciones de propaganda armada en contextos urbanos.

    La invasión militar directa con acción de fuerzas terrestres ha sido la última opción que han usado las potencias imperialistas (en especial EEUU, en Nuestramérica) para sacar un Gobierno que no les agrada y poner otro que responda a sus intereses.

    Antes utilizan otros recursos (que pueden combinarse): a) críticas en gran campaña mediática, amenazas verbales, bloqueo y sanciones (económicas y/u otras), b) uso de connacionales de aquel Gobierno para que lo expulsen mediante procesos electorales, parlamentarios y/o jurídicos, internos al país en cuestión, c) una gran agitación social y mediática interna que prepara y facilita la aplicación del mecanismo “b”, d) un Golpe de Estado realizado por (un sector de) las Fuerzas Armadas del país en cuestión (muchas veces los Imperios han comprado a Generales traidores y ambiciosos dispuestos a transformarse en Presidentes obedientes al Imperio, o a poner como Presidente a alguien que lo sea), e) demostraciones intimidatorias de fuerza imperial poniendo barcos o aviones en las proximidades del país agredido, f) asesinato o secuestro del líder o lideresa (o algun@s líderes-as) del Gobierno indeseado,   y, g) bombardeos a distancia (con drones, misiles, y usando aviones, submarinos  y/o barcos), que intentan desencadenar y/o acelerar los procesos “b”, ”c”,  “d” y “f”.

    Si todos o casi todos esos recursos han sido usados y no han logrado derrocar al Gobierno no deseado, entonces el Imperio recurre a la invasión militar directa con tropas terrestres propias (eventualmente acompañadas por contingentes militares de otros países que se prestan al juego imperial, y pudiendo contar a veces con el apoyo de una Quinta Columna de traidores en el país invadido).

    Ahora bien, un aspecto militar que necesita ser reiterado consiste en el hecho de que, pese a su enorme poderío militar, EEUU (y eventualmente sus aliados), no logran derribar un Gobierno usando solo bombardeos a distancia. Para lograr ese fin han tenido que recurrir a la acción de fuerzas terrestres, a veces contando con el apoyo de fuerzas aliadas extranjeras y/o de fuerzas locales que han secundado a las fuerzas extranjeras (e incluso pueden transformarse en la punta de lanza visible para el golpe final, como ocurrió en Libia en 2011 y en Siria en 2025). 

    Si recordamos algunos derrocamientos de gobiernos ocurridos en las últimas décadas, con gran protagonismo militar de los EEUU, verificamos que los gobiernos de Afganistán, Irak y Libia solo fueron derribados tras una acción imperial terrestre. (Obviamos aquí las innumerables intervenciones y Golpes más o menos cruentos que otras potencias imperialistas, como Francia, han promovido en África u otros Continentes),

    Y allí donde no hubo esa invasión terrestre, no cayó el Gobierno; es lo que acaba de ocurrir con los ataques a distancia (con drones, misiles y bombardeo aéreo) de Trump e Israel a Irán, que no lograron derribar al gobierno iraní. Y antes había ocurrido en Playa Girón en 1961 cuando el imperialismo no desembarcó en Cuba con poderosas fuerzas propias, sino que se limitó a enviar una Brigada mercenaria. Ya que mencionamos el caso cubano, recordemos que se ha verificado que el imperio yanqui calcula que más allá del eventual éxito militar parcial que pueda obtener, una invasión deja de ser políticamente rentable cuando provoca muchas bajas estadounidenses; pues entonces la opinión pública estadounidense empieza a volverse cada vez en mayor número contra esa operación militar, volviéndose también contra las autoridades que decidieron esa invasión; así sucedió en la guerra de Vietnam; y se dijo en la época de la Guerra Fría  que EEUU no invadió Cuba con sus tropas porque se calculó que en el primer mes de esa invasión las bajas norteamericanas se elevarían a por lo menos 30.000 hombres; para comparar recuérdese que en sus 8 años de agresión y ocupación oficial de Irak EEUU perdió allí solamente 4.600 hombres.

    En Nuestrámerica en los últimos 50 años los EEUU usaron la invasión terrestre de tropas yanquis  para derrocar al Gobierno de Granada, en 1983. Y también lo hicieron para secuestrar en 1989 al entonces hombre fuerte de Panamá, el General Manuel Noriega (acusándolo de narcotráfico, y de quien se dijo que había sido agente de la CIA) y poner en su lugar al supuesto ganador de una reciente elección, Guillermo Endara (quien juró la Presidencia en una base militar yanqui de Panamá, y ejerció la presidencia por el período 1989-1994). Técnicamente esa acción terrestre tuvo una característica particular, por el hecho de que si bien EEUU llevó a Panamá desde afuera de ese país a una Unidad de 12 mil hombres, ya había tropas yanquis estacionadas en territorio panameño en varias bases yanquis del Canal. Para secuestrar a Noriega y poner a Endara en la presidencia, las diversas tropas yanquis masacraron un barrio entero de la capital panameña, y hasta ahora no se sabe exactamente cuántas personas murieron allí.

    Ahora bien, en base a esas experiencias, en lo que sigue avanzamos resumidamente algunas medidas que  consideramos fundamentales que implemente un país que en Nuestramérica quiera encaminarse hacia el Ecomunitarismo para: 1)  intentar evitar una invasión terrestre imperialista e 2) enfrentarla con chances de victoria, si esa invasión se produce.

    [Nótese que aquí me limitaré a la solución militar para ambas cuestiones, dando por descontado que dicho país también ha implementado las medidas comunitario-ambientales enrumbadas hacia el Ecomunitarismo en los planos de: a) una educación ambiental ecomunitarista socialmente generalizada en todas las instancias de la educación formal y no formal (incluyendo el componente anti-oligárquico y anti-imperialista que necesariamente hace parte de la misma), que se guía por las tres normas fundamentales de la Ética que nos exigen, respectivamente, luchar para garantizar mi libertad individual de decisión, realizar esa libertad en la búsqueda de consensos con l@s demás, y preservar-regenerar la salud de la naturaleza humana y no humana; nótese que estas normas también se aplican en todas las otras dimensiones interligadas de la propuesta ecomunitarista;  b) una economía ecológica de base comunitaria y cooperativa que tiende a aplicar diariamente el principio rector del Ecomunitarismo que reza “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”); c) una política de tod@s basada preferencialmente en la democracia directa (ejercida a través de asambleas, plebiscitos y referendos); d) una estética de la liberación que a tod@s incentiva y posibilita hacer artes y a tod@s educa para disfrutarlas; y, e) un ateísmo no militante que al tiempo que reúne a creyentes y no creyentes para enfrentar al imperialismo, establece un diálogo paciente para que a largo plazo, junto a la superación de las dimensiones profanas de la alienación vigentes en el capitalismo, también sea superada la alienación religiosa].    

    1-    Para prevenir y enfrentar la ocurrencia de las otras formas de agresión imperialista antes citadas, y especialmente para tratar de impedir la invasión, el país que se enrumbe hacia el Ecomunitarismo en Nuestramérica, como prolongación de la educación ambiental ecomunitarista y de la política de tod@s que practica, debe:

    a)     Crear la Doctrina militar de defensa que consiste en la Guerra de todo el Pueblo, que estriba esencialmente en el hecho de que la defensa del país no es tarea exclusiva de los cuerpos especializados de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Policía (mientras éstos existan, pues en el camino hacia el Ecomunitarismo éstas habrán de desaparecer), sino que es responsabilidad (libremente asumida) de toda la ciudadanía.

    b)    Tal responsabilidad se concreta en el alistamiento voluntario a las Milicias Populares, que funcionarán como fuerzas complementarias de las fuerzas especializadas antes mencionadas (como se verá más abajo, mientras el invasor no haya ocupado partes del territorio agredido).

    c)     La Fuerzas especializadas deben ser educadas en la contribución (incluso en actividades productivas) al Buen Vivir del pueblo, en el respeto y servicio hacia éste, en la defensa de la soberanía del país y de la integración solidaria, soberana e independiente de todos los países de Nuestramérica, incluso en el área de Defensa y Seguridad.

    d)    Tanto las fuerzas especializadas como las milicianas deben tener un relevamiento de las personas que desde dentro del país pudieran apoyar la invasión imperialista, a fin de neutralizarlas, apresándolas,  cuando haya pruebas de su colaboración con el enemigo, y, aun sin evidencias, cuando la invasión parezca inminente.  

    e)     Cuanto más avanzado se muestre el país en todos esos aspectos, más disuadirá al potencial invasor imperialista de sus intenciones invasoras, en la medida en que calculará, como se dijo antes en relación a Cuba, el costo en vidas que le significaría esa operación militar (y su consecuente efecto socio-político negativo para las autoridades imperialistas que la ordenaran).

     

    2-    Para enfrentar la invasión, si la misma no pudo ser evitada, los países de Nuestramérica deben preparar y disponerse a practicar la Guerra de todo el Pueblo, sabiendo que el agresor imperialista (en especial EEUU, pero también Francia o Inglaterra, que aún mantienen colonias y/o semicolonias en la región):

    a)     tiene un poderío tecnológico-militar para la guerra convencional infinitamente superior a la poseída por cada país nuestroamericano,

    b)    que en base a ese poderío, con bombardeos lejanos (con misiles, aviones, barcos, submarinos, y drones) el agresor puede en poco tiempo asesinar algun@s líderes-as del país agredido, y destruir los principales centros de comando (incluyendo su personal), las principales bases militares y la aviación del país agredido, y,

    c)     puede en un ataque terrestre ocupar en poco tiempo (de corto o mediano plazo)  importantes enclaves de importancia militar-política-sicológica del país agredido, como pueden serlo su capital y-u otras ciudades.

     

    3-    De todo lo anterior se deduce que la única posibilidad que le queda al país agredido para resistir a la invasión terrestre con alguna chance de vencerla, es prepararse con la mayor anticipación posible e implementar cuando ocurra la invasión, la guerra popular prolongada de guerrillas (ya que vari@s líderes-as habrán sido asesinad@s o aprisionad@s por el invasor, y que las fuerzas de defensa especializadas del país agredido serán fuertemente menguadas por el ataque del imperialismo, cuando no completamente desarticuladas). Esta guerrilla popular prolongada puede y debe tener por escenario tanto los espacios rurales como las áreas urbanas, como lo hizo victoriosamente el heroico Vietnam que venció sucesivamente a los imperios japonés, francés y estadounidense. Para tanto, las Milicias Populares creadas en tiempos anteriores a la invasión deben ser entrenadas con tiempo y minuciosidad, ANTES de la invasión, a la práctica de esa guerra de guerrillas; para la cual deberán haber sido escondidos antes de la invasión, depósitos secretos y descentralizados de armas y demás implementos, a los efectos de que las Milicias los usen cuando llegue el momento. Y también antes de la invasión las Milicias deben haber establecido los mecanismos para aprovechar la ayuda solidaria que puede venir desde fuera del país, en especial de algún país vecino que pueda servir de retaguardia a la lucha de guerrillas.

    Bibliografía Mínima sobre el Ecomunitarismo

    Sirio López Velasco, Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista, Ed. Fi, 2025, gratuitamente disponible en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista

    Sirio López Velasco, Filosofía Ecomunitarista Aplicada, vol. 1 (2023, Ed. Fi, P. Alegre), vol. 2 y vol. 3 (2024 y 2025, Ed. Quero Saber, Toledo), respectivamente disponibles en https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada

    https://doi.org/10.58942/eqs.108

    y https://doi.org/10.58942/eqs.145

  2. UNA CARTA DEL CHE Y EL ECOMUNITARISMO

    Enviado: 08 de septiembre de 2025

     

    Introducción

    Cuando pasaba por los exilios de Tanzania y Praga (tras su derrota en el Congo) el Che escribió un voluminoso libro en el que comentaba casi párrafo por párrafo (después de transcribirlo literalmente) el Manual de Economía Política de la Academia de Ciencias de la URSS. Ese libro se publicaría en Cuba solo 4 décadas más tarde, con el título de “Apuntes Críticos a la Economía Política” (en adelante referido como “ACEP”).

    En estas líneas nos proponemos seguir en parte y de forma mucho más modesta su método, comentando varias ideas centrales de la Carta (en lo que sigue referida simplemente como “Carta”) que el Che le dejó a Fidel el 26 de marzo de 1965 (antes de partir al Congo), no sin antes destacar algunas diferencias muy importantes entre su trabajo y este.

    La primera gran diferencia estriba en que el Che, además de Guerrillero Heroico, fue un joven genio en su intento de aplicación de la crítica que Marx había hecho al capitalismo y de las pocas ideas genéricas que el pensador de Tréveris había esbozado acerca del orden comunitario que aspiraba que lo sucediese, a saber el Comunismo, mientras que quien esto escribe, a los 74 años no pasa de un viejo Filósofo y docente universitario jubilado.

    La segunda estriba en que mientras el Che hacía sus reflexiones a la luz de una riquísima experiencia de conducción en el intento de construir en Cuba una sociedad socialista encaminada hacia el Comunismo, quien escribe nunca tuvo posibilidades y responsabilidades similares a aquellas que el Che (y el joven grupo de dirigentes revolucionarios que lo acompañó en el triunfo de 1 de enero de 1959) tuvo en sus manos y sobre sus hombros al disponer de un país entero como campo de transformaciones (contando con  ingredientes esenciales para las mismas, como los que reclama un buen cocinero para elaborar una receta, aunque le falten otros, que también le faltaban al Che y a la joven Cuba revolucionaria, y teniendo que enfrentar una mínima oposición y crítica interna pues, por un lado, la contrarrevolución no disponía de un apoyo masivo, y por otro, las instancias de control social externo al grupo dirigente estaban en pañales, y a veces, en 1965 ni siquiera existían, como es el caso del nuevo sistema de Derecho que se plasmaría solo una década después).

    La tercera gran diferencia, muy vinculada a las anteriores, estriba en el hecho de que mientras el Che reflexionaba de a cara los cambios concretos que esperaba ver acontecer en Cuba, quien esto escribe, por no vivir en aquel país, por falta de datos de la historia de la Cuba revolucionaria, y por la convicción de que opinar sobre lo que hace y debe hacer ese país es asunto que compete a l@s cuban@s, lo único que se propone es decir cómo le gustaría que fuese (en especial en Nuestramérica) un orden comunitario-ambiental que fuese dejando atrás al capitalismo, al caminar rumbo al Ecomunitarismo. (Sobre este último, ver la bibliografía mínima indicada al fin de estas líneas).

    Una vez señaladas esas diferencias y en función de varias cuestiones que serán aquí abordadas, quizá se podría agregar que las únicas semejanzas existentes entre el Che y quien esto escribe estriben en el hecho de que ninguno de los dos posee formación académica en el área de la Economía y que ni él ni yo éramos/somos especialistas en el conjunto de la obra conocida de Marx (aunque se sabe que Guevara conocía bien El Capital y otras obras del pensador de Tréveris, como su Crítica al Programa de Gotha, al que el Che alude en la Carta,  y quien esto escribe ha leído buena parte de la obra publicada de Marx).

    Ahora, en estas líneas también tendremos el atrevimiento de disentir aquí y allí con Guevara, en especial a la luz de nuestra propuesta ecomunitarista.   

    La Carta y mis comentarios    

    El Che le dijo a Fidel que en la referida Carta abordaría, por su orden, cuatro tópicos, a saber, I) Errores en la Política Económica, II) El Sistema de Financiamiento Presupuestario (que en otros escritos el Che llamó el Sistema Presupuestario de Financiamiento), III) La Función del Partido (y del Estado, agregamos), y, IV) Recomendaciones Generales.

    I) Errores en la Política Económica

    La Planificación

    “Al empezar todos nosotros el aprendizaje de esta marcha hacia el comunismo, establecimos, con la ayuda de los checos, la Junta Central de Planificación [Juceplan]. Creo que está claro para todos que la planificación es una categoría implícita al socialismo y también a este período de transición que estamos viviendo. Lo malo es que hasta ahora, no hemos podido organizar una planificación que sea realmente un canal conductor y no una válvula loca que a veces deja pasar libremente los gases y otras se cierra herméticamente poniendo en peligro de explotar la caldera”.

    Con Marx y el Che, y en el contexto de nuestra propuesta ecomunitarista, comparto la idea de que el orden comunitario-ambiental que suceda al capitalismo debe tener una economía planificada; porque solo así se crea el marco en el que es posible realizar el principio rector del Ecomunitarismo que reza: “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”. 

    Si como notó el Che, el capitalismo más desarrollado de los Trusts opera con planificación, el capitalismo en su conjunto es una máquina ciega que guiada por el afán de la mayor ganancia en el menor tiempo posible, al sabor de una competencia despiadada, produce-distribuye-consume sin un plan global, dejando de satisfacer las necesidades básicas de cientos de millones de seres humanos (empezando por la comida suficiente y sana), al tiempo en que mata por exceso a muchísimas personas  (como por el consumo de comida chatarra y/o de drogas lícitas y/o ilícitas, y la angustia provocada por el desempleo real o posible, y la violencia generalizada que reina en la sociedad capitalista, a la par de una mutua indiferencia entre humanos); y todo ello mientras destruye a buena parte de la vida no humana y de los sistemas abióticos en el Planeta, por los efectos de la devastación y/o contaminación irreversible de tierras, aguas y aires, generadas por la producción-distribución-consumo capitalistas.         

    Ahora bien, la gran cuestión es cómo ha de hacerse y practicarse esa Planificación de la economía (y la vida) poscapitalista, en perspectiva ecomunitarista.

    El Che, en el párrafo inicial citado ya llama la atención para dos extemos indeseables en los que puede incurrir una Junta Central de Planificación (cuya labor debe abarcar, por lo menos, un país entero). El uno es una permisividad que sabotea la propia planificación, y el otro es el de un encorsetamiento que impide satisfacer convenicntemente las necesidades humanas (y ecológicas, agregamos nosotros).   

    Y sigue diciendo el Che: “Se entiende que el Gobierno crea las ideas económico-políticas de desarrollo, ideas que parten de iniciativas de los dirigentes y también, si es posible dadas las condiciones, de la propia población. Estas deberían pasar a la Junta que las analizaría y compatibilizaría, dando luego una recomendación. El Gobierno aprobaría o corregiría estas cifras, encargando ya la confección del plan y la Junta confeccionaría el plan, en discusión con todos los organismos, cuando se tratara de un plan anual, pero sobre la base de un plan perspectivo en el cual pudieran tomarse en cuenta los principales organismos como asesores”.

    Por nuestra parte notamos, que a diferencia de otros escritos (por ejemplo en un pasaje de ACEP), aquí el Che no cogita la posibilidad de que la base de toda Planificación sea una consulta a la población en general sobre qué necesidades desea ver satisfechas prioritariamente (y eventualmente, en qué plazos). En el contexto de la Política de Tod@s que es una de las dimensiones interligadas del Ecomunitarismo (como se sabe, las otras son la Economía Ecológica de base comunitaria-cooperativa, la Educación Ambiental Ecomunitarista socialmente generalizada tanto en la educación formal como en la no formal, la Comunicación horizontal y simétrica, la Estética de la liberación, y el Ateísmo no militante), postulamos que tal consulta debería ser el punto de partida de la Planificación poscapitalista. Es a partir de sus resultados que debería iniciarse la cadena apuntada por el Che. Pero con un eslabón agregado, que consiste en que después de recibir el resultado de la primera consulta, los dirigentes, asesorados por técnicos especializados, deberían informar a la población acerca de las necesidades prioritarias que pueden ser satisfechas con los recursos disponibles (e informándola de los plazos previsibles de satisfacción). Entonces una nueva consulta ajustaría los resultados de aquella primera, y estos segundos resultados serían la base con la que trabajaría la cadena propuesta por el Che. Así se llegaría a un Plan (anual, quinquenal, etc.) de Producción-Distribución-Consumo Ecomunitarista, que la población evaluaría, corregiría o cambiaría en plazos predeterminados (un año, cinco, etc.), en función de la experiencia cosechada y/o de nuevas circunstancias. Y al tiempo que lo hace, en el marco de la Política de Tod@s, confirmaría o relevaría a los dirigentes que a cada nivel llevaron adelante el Plan vigente y/o coordinarán el Plan subsiguiente.

    Como una muestra limitada y que debe ser ampliada y corregida de lo que acabamos de proponer, vale la pena recordar críticamente la experiencia brasileña del Presupuesto Participativo (Orçamento Participativo), que se aplicó por más tiempo en el municipio de Porto Alegre y el Estado de la que es capital, Rio Grande do Sul. El Presupuesto Participativo (PP) fue adoptado, sin cobertura legal explícita, a fines de los años 90 e inicios de los 2000 en ciudades gobernadas por el Partido de los Trabajadores, PT, (y por pocos años en el Estado de Rio Grande do Sul, cuando el PT lo gobernó en aquellos tiempos); la idea básica del PP era que la ciudadanía reunida voluntariamente en Asambleas municipales (apoyadas en asambleas menores) que, además de discutir-votar sobre asuntos locales, elegían delegados para la instancia estadal, decidiese acerca de sus prioridades sobre el uso del dinero público (prioridades que luego el poder institucional debería respetar). A pesar de su gran valor intrínseco para el desarrollo de la democracia directa y/o participativa, se calcula que el volumen de los dineros en discusión no superaba el 5% del total, pues su casi totalidad ya estaba comprometida de antemano para el pago de salarios de los funcionarios públicos, la amortización de deudas preexistentes, y la financiación de inversiones ya decididas. La misma reserva cabe respecto a la Consulta Popular que en Rio Grande do Sul sucedió al PP bajo gobiernos de derecha, aunque contó con la novedad, que me parece de primera importancia para el desarrollo futuro de la democracia directa y/o participativa, de habilitar la participación y votación a través de internet (para lo que cada interesado recibe una contraseña que le permite votar desde su casa). Hay que registrar también que, tras el entusiasmo inicial generado por el PP entre la gente más politizada y los movimientos sociales (aunada sin duda a la esperanza depositada en el poder transformador que se atribuía en la época al Partido de los Trabajadores), el número de participantes tanto en las discusiones-votaciones del PP como en la Consulta Popular fue reducido en comparación con la totalidad del cuerpo electoral (quizá, por lo menos en parte, precisamente al percibirse la reducida eficacia del instrumento a partir del poco dinero público efectivamente sometido a la decisión ciudadana); en su primer año, 1999, el PP reunió en Rio Grande do Sul a 190 mil personas, y en su último año, 2002, reunió 378 mil, de un universo total de electores que en el 2000 ya superaba los 7 millones.

    Ahora, prosigue el Che: “…en la práctica, ¿qué sucedía?: el pretendido traslado de ideas de desarrollo por el Gobierno era simplemente una recopilación de algunas ideas sueltas que la Junta armonizaba poniendo las propias y elevaba al Gobierno. Tras un análisis extremadamente superficial, se aprobaban estas líneas de desarrollo, a veces cambiando determinadas cosas, siempre sobre un plan anual ya que todos los planes perspectivos han fracasado antes de comenzar. La Junta comenzaba a hacer sus planes con la idea de restringir el desbalance pero, al mismo tiempo, recibiendo las presiones de todos los organismos productivos y no productivos. De tal manera, el plan quedaba muy desbalanceado, se hacía tarde y había que correr al extranjero a pedir desbalances, ayudas, comprensión, etc., etc. Luego la Junta se encargaba de complicar las cosas con sus propios errores”.

    De lo aquí dicho destacamos dos cosas. En primer lugar, que es indeseable y aun incomprensible que determinados “organismos productivos o no productivos” puedan presionar-desvirtuar el Plan (si éste ha sido bien construido), luego de que el mismo haya sido elaborado según la dinámica antes reseñada. Y en segundo lugar (y esto lo decimos para oponernos a gobiernos de Nuestramérica autointitulados neoliberales o “progresistas”, tanto da, que incesantemente aumentan la Deuda Pública que pesa sobre la generación presente y las futuras de su población)  que el Ecomunitarismo se inspira de la máxima artiguista que reza; “Nada podemos esperar sino de nosotros mismos”; ese llamado a no depender de las “ayudas extranjeras” que el Che menciona, no significa negar la solidaridad mutua que el Ecomunitarismo predica y aspira a que se practique permanentemente, sino que constituye un llamado a hacerse responsable al máximo posible por la satisfacción de las propias necesidades con el propio esfuerzo (así como un adulto aprende a ganarse la vida que le fue regalada cuando fue  niño).

    Continúa el Che: “Creo que hemos cometido muchos errores de tipo económico. El primero de ellos, el más importante, es la improvisación con que hemos llevado a cabo nuestras ideas que ha dado por resultado una política de bandazos. Improvisación y subjetivismo, diría yo. De tal manera que se daban metas que conllevaban crecimientos imposibles… Por esto también se han realizado una serie de inversiones no justificadas que variaban o suprimían antes de finalizar, pero también sin una justificación adecuada”.

    Ni hay que decir que esos errores no caben en la Planificación tal como la hemos esbozado antes. Y lo peor es que cuando las metas no se alcanzan, cunde en la población el desánimo y la desconfianza en que el nuevo orden comunitario-ambiental en construcción logre satisfacer sus necesidades de forma duradera en parámetros mejores a lo que lo hacía el capitalismo. Y si esas decepciones se repiten, el capitalismo está siempre al acecho para volver desde el desván de la Historia.

    Ahora, el Che agrega: “Muchas veces, se suma el tener una tecnología muy atrasada, por ejemplo, los radios polacos. Para colmo íbamos a cometer el mismo error en la televisión, hasta que lo paramos. Todas estas son inversiones que hay que pagarlas y pagarlas caras”.

    Aquí, a riesgo de divergir con el Che, a la luz del Ecomunitarismo consideramos que hay que discutir qué se considera una “tecnología atrasada” en el marco de las líneas directrices del Ecomunitarismo y del efecto que tal o cual tecnología produzca en las personas y en el Planeta. Por ejemplo, y sin nunca caer en una anti-tecnicismo absurdo,  a diferencia de la “quimificación al máximo” que el Che propondrá poco después en la Carta, hoy hay un gran consenso planetario a favor de la agricultura ecológica en detrimento de la impulsada a base de fertilizantes artificiales, transgénicos y agrotóxicos, tanto por los mejores efectos benéficos de la primera para la vida humana y el Planeta, como por lo muchos efectos maléficos que sobre ambos tiene la segunda. Y en Nuestramárica, la agropecuaria “atrasada”, que resulta ser mejor alternativa sostenible, es la que nos enseñan nuestros pueblos originarios, a la luz de milenios de experiencia.  Simultáneamente y contra el consumismo capitalista, hay que destacar que un celular, una computadora o una máquina puede perfectamente satisfacer las necesidades de un determinado contingente humano (que puede ser de millones de personas), sin que haya que dar el salto hacia otro modelo más “adelantado” de tales mecanismos (como lo hace siempre frenéticamente el capitalismo en su ansia de lucro, echando a la basura a mecanismos todavía útiles y suficientes para muchos usos de muchísima gente, despilfarrando ingentes “recursos naturales”, que es el nombre que el capitalismo le da ni más ni menos que a nuestra Madre Tierra ).

    Y más adelante dice el Che: “Además, se tomaban líneas de acción general falsas. Podíamos [sic] citar en la industria, el caso de la sustitución de importaciones, que fue la primera política llevada a cabo por nosotros; la pretensión de un autoabastecimiento ilusorio por ahora; los conocidos errores de la demolición de la caña, del pienso importado para vacunos y cerdos. Creo también que la compra de fertilizantes a precios fabulosos responde a una política no bien meditada y la supresión de algunas exportaciones que habitualmente hacíamos y que fácilmente podríamos haber mantenido…”.

    Aquí destacamos el “por ahora”, cuando el Che se refiere al autoabastecimiento, pues es una directriz pétrea del Ecomunitarismo la concreción de la Soberanía Alimentaria.  No solo porque en la construcción del poscapitalismo la garantía de una comida abundante, sana y sin faltas ni escaseces para toda la población y a todo momento es un imperativo irrenunciable que justifica y fortalece el rumbo ecomunitarista, sino también porque así se está prevenido de cualquier amenaza externa que quiera rendir por hambre y decepción al país que emprende aquel rumbo.  Ahora bien, otro punto de ese párrafo refiere a la producción, incluso de alimentos, que no sea posible asegurar con recursos propios (contrariando la máxima artiguista aquí citada y el principio de la Soberanía Alimentaria); por ejemplo, si un país no es vegetariano pero no dispone de los recursos para abastecer a su población con ganados, entonces deberá proveerle las proteínas animales con carne de aves alimentadas con los alimentos vegetales que ese país pueda producir mediante la agroecología con sus propios recursos (y la población consciente del por qué de tal opción de producción y consumo, modificará si fuera necesario sus hábitos alimentarios en pro de la obra mayor que significa un contexto con mejor y gratuita educación, salud, vivienda, transporte público, artes, esparcimiento, etc,). 

    Organización: centralización y descentralización    

    Dice el Che, tras mencionar deficiencias organizativas: “Los niveles de decisión están muy indefinidos; personalmente esta ha sido una de mis preocupaciones en todo el período de ministro de Industrias, pero realmente solamente hemos tenido éxito aquí hasta la definición del nivel de Director y, en algunos casos, Jefes de Departamentos; más abajo, en los centros de producción, ha habido bastante indefinición que nosotros hemos resuelto por la vía de centralización administrativa, muchas veces excesiva”.

    No cabe duda de que la cuestión de los niveles de decisión, con la resolución simultánea de la relación centralización-descentralización, reviste la mayor importancia no solo en el contexto aquí considerado por el Che, sino en cualquier otra esfera de actividad social, política, educacional, sanitaria, administrativa, etc. Como se sabe el Che defendió repetidas veces una postura centralizadora (creo yo que inspirado por su experiencia de jefe guerrillero), aunque en el pasaje recién citado reconoce que puede ser a veces excesiva. Por nuestra parte venimos de una experiencia en la que en la práctica del Movimiento político-militar en el que militamos en nuestra juventud se defendió el equilibrio entre centralización y democracia; así, por ejemplo, en la planificación de una acción de propaganda armada el jefe del grupo oía las propuestas de cada uno de sus integrantes; y luego de un intercambio de ideas en el grupo, el jefe tomaba la decisión final, indicando el plan y el rol que cabría a cada miembro del grupo. Esa dinámica fue postulada, bajo el principio del centralismo democrático, como una guía para lo que debería ser el mecanismo de decisión de las líneas políticas estratégicas y de grandes momentos tácticos del rumbo adoptado por el conjunto del Movimiento; así se disponía que cualquier miembro podría hace llegar opiniones y propuestas a la Dirección máxima del Movimiento (el Comité Ejecutivo), y que a pedido de un cierto porcentaje de miembros, además de las Convenciones Ordinarias del Movimiento, podrían realizarse Convenciones Extraordinarias, para re-discutir y ajustar estrategia y tácticas. Infelizmente, tanto las condiciones de clandestinidad en las que operaba el Movimiento, como el gran crecimiento del número de sus integrantes, hizo que las instancias democráticas globales se redujeran a una mínima expresión, y que se impusiese el centralismo (o sea el poder de decisión de las instancias de jefatura máxima e intermediaria, a saber, del Comité Ejecutivo y los Comandos y Subcomandos de las Columnas en las que se dividió el Movimiento para poder absorber a todos los nuevos integrantes y crear mejores condiciones para la compartimentación, indispensable a la clandestinidad, en especial en contextos urbanos).

    En nuestra experiencia administrativa de jefatura en la esfera de la docencia universitaria de posgrado intentamos reproducir la dinámica del centralismo democrático. Pero constatamos la verdad del adagio popular que dice “Si quieres conocer a alguien dale poder”, pues verificamos que algún(a) colega que asumía alguna responsabilidad de dirección no raramente quería resolverlo todo por sí mismo, de manera inconsulta con sus pares y alumn@s. Y vimos repetirse lo mismo en uno de nuestros trabajos de extensión universitaria en un barrio pobre cercano al Campus de nuestra Universidad; resultó que la señora que allí asumió por decisión asamblearia de los vecinos la responsabilidad de jefatura en la Asociación de Vecinos, quiso empezar a decidir por sí misma todos los asuntos, incluso los relativos al uso que se daba a la sede de aquella Asociación (que habíamos ayudado a construir con nuestro apoyo financiero e incluso participando en las tareas de albañilería de construcción de aquel modesto predio barrial).               

    Al mismo tiempo nuestra experiencia política y administrativa nos permitió constatar cómo les resulta difícil a muchas personas que ejercen posiciones de jefatura, delegar decisiones en subordinados que se supone habilitados para tomarlas; así vi frecuentemente que un jefe no respetaba la esfera de decisión de un subjefe o encargado de un sector, queriendo decidir permanentemente por ellos. Un enfoque pedagógicamente adecuado aconseja, por el contrario, que cuando la cuestión en juego no es vital, el jefe debe, aún dando un parecer, dejar que el subjefe o encargado de sector aprenda con los errores de su experiencia, para que madure en el proceso que lo llevará en su debido momento a la condición de poder ejercer la jefatura. Porque siempre creí que una tarea fundamental de un jefe es preparar lo antes posible a las personas capaces de sucederlo, en vez de considerarse indispensable e inmortal.   

    Ahora, sigue diciendo el Che en lo que respecta a este rubro: “A todo esto hay que agregar los errores de la Junta Central de Planificación. Como ya dijimos, el error primero ha consistido en copiar de los checos su sistema organizativo (ellos hoy lo han desechado pero a nosotros eso no nos debe preocupar, porque lo han desechado por uno mucho peor y claramente capitalista, pero sí el hecho de que se consideraba la posibilidad de control extremo de toda una serie de índices que la organización cubana no estaba en posibilidades de hacer)”.

    Aquí consideramos que el Che aborda la cuestión fundamental de la construcción con cabeza propia (en cada país y contexto regional dentro del país) del nuevo orden comunitario-ambiental que se pretende poscapitalista (en especial, ecomunitarista). Nuestramérica (plurinacional desde la época pre-colonial) es rica en pensadores que han defendido la “creación heroica en vez de la copia y el calco”, y, como lo refiere el Che, está comprobado que cada imitación ciega y descontextualizada conduce inevitablemente al fracaso. El Movimiento político-militar en el que milité en mi juventud llevó a tal grado la máxima de “pensar con cabeza propia” que desacató la mismísima opinión del Che, que había juzgado que en el país donde actuó aquel Movimiento no había condiciones para la lucha armada.

    Lo que dice el Che acerca de los checos se explica por el hecho de que considera que no ha trascendido el capitalismo un sistema económico que practica el intercambio mercantil entre empresas estatales, y otros mecanismos dinerarios  como el crédito bancario (con intereses). El Che reafirma esa convicción al decir: “..hay una buena parte de la economía burguesa de la cual se pueden extraer herramientas de cálculo que hasta hoy la economía socialista ha ignorado y de la cual ha ido a extraer solamente el más negativo y significativamente capitalista, como es la herramienta del control por el mercado”.

    Sobre esta cuestión volveremos en lo que sigue, cuando abordemos el conjunto de categorías capitalistas que según el Che estaban vigentes, en la época en la que escribe, en la URSS (sobre todo después de la Nueva Política Económica, NEP, implementada por Lenin). Pero por nuestra parte ya destacamos que algunos políticos e incluso intelectuales que se definen como “socialistas”, y en algunos casos incluso “marxistas”, están sosteniendo en los días de hoy que el “mercado” no puede superarse; así uno de ellos llegó a afirmar “el mercado ha existido siempre, y siempre existirá”. Antes de proyectarnos hacia el futuro ecomunitarista que deseamos, cuestiono desde ya esa afirmación cuando se refiere al pasado y al presente. Y lo hago con un ejemplo concreto. En la sociedad xavante (pueblo originario del actual territorio de Brasil), el “mercado” no existió ni existe (mientras ese pueblo se mantuvo al margen del contexto capitalista que lo fue y va ahogando). Allí la satisfacción de necesidades de cada membro de la tribu se da a través de un sistema de regalos recíprocos, sin que medie una medida de “valor” (volveremos en lo que sigue sobre esta categoría clave de la Economía Política burguesa, y luego de la teoría de Marx) que compare los bienes regalados; y ese sistema se completa con otro que estipula que cada cazador, lejos de acapararse el producto de su labor,  debe distribuir el producto de su caza entre un conjunto de personas previa y rigurosamente especificado (detallándose las partes del animal cazado y la entrega de cada una de las mismas a determinada persona, en función de su relación de parentesco-clánica). Así los xavante se aseguran de que nadie en la tribu pasará hambre. Y han establecido la regla que estipula que el único que en sus comunidades no tiene derecho a casarse es el egoísta (lo que revela una especie de intuición de que el egoísmo puede ser hereditario, y, así, destruir la cohesión solidaria del grupo).     

    Cuando habla de “la posibilidad de control extremo de toda una serie de índices que la organización cubana no estaba en condiciones de hacer”, no sabemos a qué se refiere concretamente; pero como después en la Carta afirma “…la revolución técnica ha llegado también a la economía: los nuevos métodos matemáticos permiten análisis mucho más profundos”, ello nos permite suponer que los métodos matemáticos actualmente disponibles y las herramientas computacionales ya existentes serían capaces de hacer aquella medición rigurosa de índices, que se revela como indispensable para una correcta Planificación ecomunitarista (a los efectos de trazar y realizar realistamente Planes, metas y plazos).   

    Aún en el tema organizativo y volviendo a la Juceplan dirá el Che: “El individualismo más absoluto y la política de camarillas han deformado totalmente la estructura de la Junta”.

    Nuestra pobre experiencia avala la nocividad para la tarea colectiva tanto del individualismo como de las camarillas. El uno y la otra son por definición contrapuestos al espíritu y la propuesta ecomunitarista. Además, en un responsable, el individualismo se transforma rápidamente en autoritarismo y pretende dar el salto hacia el culto a la autoridad (fatal para el socialismo que se quiere orientado hacia el comunismo defendido por Marx). Y las camarillas acaparan poderes y se protegen mutuamente, marginando a compañer@s y vecin@s en general que no hacen parte de las mismas, de las instancias de decisión (violando así la base de la Política ecomunitarista de Tod@s).    

    Y más adelante dirá el Che: “Otro de los capítulos más importante de nuestros errores es el que corresponde a Comercio Exterior [MINCEX]”.

    Sin entrar a considerar los errores concretos del MINCEX cubano referidos por el Che, me permito, por un lado, compartir la idea guevariana de que el Comercio Exterior debe ser monopolio estatal, para que, mientras duren los intercambios mercantiles entre países, todo lo que el país pueda exportar para obtener a cambio recursos que beneficien a su población (en todos los rubros no cubiertos por la Soberanía Alimentaria) sea maximizado (respetando la salud humana y los equilibrios ecológicos); y, al mismo tiempo, para que lo que sea indispensable importar cueste lo menos posible y tienda con el tiempo a reducirse a una mínima expresión (y siempre privilegiando los rubros esenciales, como, por ejemplo, los productos energéticos, y/o materiales de construcción, sanitarios, educativos y de transporte público). Claro que en el contexto de la Política de Tod@s toda la población debe estar al tanto de cuánto y por qué el Estado (mientras exista Estado) está exportando e importando, y en qué y cómo se usan los respectivos recursos; ese control popular sistemático (aunque ejercido en plazos determinados, por ejemplo anuales o trianuales) evitaría los errores gruesos, como el de los casos referidos por el Che en la Carta, de productos que después de importados dormían años en almacenes o al aire libre (me imagino que a veces echándose a perder en esa larga espera inútil).   

    II) El Sistema de Financiamiento Presupuestario (SFP)

    Aquí llegamos al corazón de la teoría socialista-comunista del Che, en especial en materia económica.

    Recordemos que en el resumen que el Che le dedicó a ese sistema, antes de la Carta, decía que es “un concepto global” aplicado a “todos los aspectos de la economía”, donde el Ministerio de Industrias “tiene también autoridad para mover los medios básicos entre distintas empresas (y) los fondos no tienen carácter mercantil, solamente se hace  la correspondiente anotación de los libros, dándoles de baja de un lado y de alta en otro”; y aclara: “Nuestro concepto fundamental es que en todo este proceso el producto va adquiriendo valor por el trabajo que se ejerce sobre él, pero que no hay ninguna necesidad de relaciones mercantiles entre empresas…” (Guevara 1970, p. 278-279). Como cuarta ventaja del SFP anota el Che: “…integrado en un sistema único de normas, hace de todo el Ministerio (de Industrias), en un caso, y de todos los Ministerios, si fuera posible, una sola gran empresa estatal en la cual se puede pasar de un lado a otro e ir ascendiendo en ramas distintas y en lugares distintos sin que haya problemas salariales y simplemente cumpliendo una escala de tipo nacional”; y agregaba: “Es importante señalar que se va creando en el obrero la idea general de la cooperación entre todos, la idea de pertenecer a un gran conjunto que es el de la población del país; se impulsa el desarrollo de su conciencia del deber social” (ídem p. 283); y remataba: “Con respecto al interés material, lo que queremos lograr con este sistema es que la palanca no se convierta en algo que obligue al individuo o a la colectividad de individuos, a luchar desesperadamente con otros por asegurar  determinadas condiciones de producción o de distribución que lo coloquen en condiciones privilegiadas. Hacer que el deber social sea el punto fundamental en el cual se apoya todo el esfuerzo del trabajo del obrero, pero vigilar la labor consciente de sus debilidades, premiar o castigar, aplicando estímulos o desestímulos materiales de tipo individual o colectivo, cuando el obrero o la unidad de producción sea o no capaz de cumplir con su deber social” (ídem p. 284).

    Ahora en la Carta el Che empieza por recordar los puntos de vista centrales de Marx y Lenin. Y dice: “Marx establecía dos períodos para llegar al comunismo, el período de transición, también llamado socialismo o primer período del comunismo, y el comunismo o comunismo plenamente desarrollado. Partía de la idea que el capitalismo en su conjunto se vería abocado a una ruptura total después de alcanzar un desarrollo en el cual las fuerzas productivas chocarían con las relaciones de producción, etc. y entrevió ese primer período llamado socialismo al que no dedicó mucho tiempo, pero en la Crítica del Programa de Gotha, lo describe como un sistema donde ya están suprimidas una serie de categorías mercantiles, producto de que la sociedad completamente desarrollada ha pasado a la nueva etapa. Después viene Lenin, su teoría del desarrollo desigual, su teoría del eslabón más débil y la realización de esa teoría en la Unión Soviética y con ello se implanta un nuevo período no previsto por Marx. Primer período de transición o período de la construcción de la sociedad socialista, que se transforma después en sociedad socialista para pasar a ser la sociedad comunista en definitiva”. Y poco después manifiesta su discordancia con el hecho de que la NEP haya reintroducido en la URSS dinámicas capitalistas, para afirmar su creencia de que si Lenin hubiera vivido más tiempo hubiera dado marcha atrás a la NEP. Según el Che la NEP dio “entrada nuevamente a viejas relaciones de producción capitalista”, que configuraron en la URSS lo que Lenin llamó un “capitalismo de Estado”, y/pero que para el Che era un capitalismo premonopolista. 

    Algunas páginas después de la introducción teórico-histórica, Guevara formula muy clara y sintéticamente las ideas centrales que dan base a su SFP: “Tratamos de ir a la eliminación, en lo posible, de las categorías capitalistas, por lo tanto nosotros no consideramos un acto mercantil el tránsito de un producto por fábricas socialistas. Para que esto sea eficaz debemos hacer toda una reestructuración de los precios”. Y agrega: “Eso está publicado por mí, no tengo más que agregar a lo poco que hemos escrito, salvo que hay que investigar mucho sobre estos puntos”, en una observación que no sé exactamente a cual escrito se refiere. Pero lo que quiero destacar aquí es la posición de Che acerca de a ley del valor (recordando que Marx en el primer tomo de El Capital, distinguiéndolo del “valor de uso” de una mercancía, que es su capacidad como objeto para satisfacer alguna necesidad humana, reservó el término de “valor” sin más para el “valor de cambio”, definido por él como el tiempo socialmente necesario para producir dicha mercancía; y luego definirá al precio como la expresión monetaria del valor). Dice el Che en la Carta: “…la ley del valor es la ley fundamental del capitalismo; ella es la que acompaña, la que está íntimamente ligada a la mercancía, célula económica del capitalismo”. Es a partir de esas consideraciones que Guevara criticará el hecho de que en la URSS y los países del llamado “Campo socialista” de Europa (después de la NEP implementada por Lenin) “se mantienen las viejas relaciones capitalistas, se mantienen las viejas categorías del capitalismo, es decir, existe la mercancía, existe, en cierta manera, la ganancia, el interés que cobran los bancos y, naturalmente, existe el interés material directo de los trabajadores”.  Y remata: “En mi concepto todo este andamiaje pertenece a lo que podríamos llamar, como ya he dicho, un capitalismo premonopolista”. A partir de esta última opinión creemos oportuno hacer dos consideraciones. En primer lugar recordar que en  el tercer tomo de El Capital se ve que Marx cambiará su tesis sobre la relación valor-precio defendida en el primer tomo, para proponer la categoría de “precio de producción”; y dice que ese precio, que es por el cual  se vende efectivamente la mercancía, incluye la suma del capital constante y del capital variable, más la ganancia media,  y que el importe dinerario que recibe cada capitalista es proporcional a la parte con la que contribuye su capital al total del capital social. Y como la ganancia (y la ganancia media embutida en el precio de producción) es producto de la plusvalía que el conjunto de la clase capitalista le arranca al conjunto de la clase trabajadora, Marx concibe  la sociedad capitalista como una estructura  en la que  cada miembro de la clase capitalista recibe un importe dinerario proporcional al porcentaje con el que su capital contribuye al capital social social global, en una situación, agregamos nosotros, que se asemeja a la de una Sociedad Anónima en la que sus miembros se reparten los dividendos en cuotas proporcionales al número de acciones que posee. Notamos que en la época de Marx esa hipótesis no podría ser verificada, por la cantidad de datos que habría que considerar; quizá hoy, en la época de los supercomputadores y de la internet, sea posible (los economistas lo dirán) hacer un cálculo aproximado que permita someter a test aquella hipótesis marxiana. (En todo caso, como lo hemos reiterado varias veces, ni nuestra crítica al capitalismo ni la alternativa ecomunitarista que proponemos, dependen de la teoría de  la plusvalía de Marx, y sus derivados, como los referentes a la ganancia y la ganancia media, y se mantienen en pie aun en caso de que esas hipótesis marxianas se revelasen falsas). 

    En segundo lugar queremos recordar que el Che defendió la arrojada tesis de que en un dado país (en su caso, Cuba) era posible y necesario en la edificación del socialismo, para atender necesidades de las unidades productivas y de las personas, apartarse de la observancia estricta de la ley del valor en los intercambios, desde que la misma fuera respetada en el balance general de dichos intercambios. Por nuestra parte concordamos con esa posición, pues caminando rumbo hacia el Ecomunitarismo la ley del valor necesita ser domada mediante el mecanismo propuesto por el Che para priorizar siempre la satisfacción de las necesidades humanas y las de la preservación-regeneración de la Pachamama.    

    En óptica ecomunitarista adherimos a la idea guevariana de constituir todo un país (y luego un Continente y la Humanidad entera) como una gran unidad de producción-distribución-consumo de “valores de uso” planificados, para hacer viable, mediante una permanente antreayuda solidaria recíproca entre comunidades (desde la local hasta la planetaria)  el principio rector ecomunitarista ya citado que reza “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”. En ese contexto, al tiempo en que las personas rotan en sus funciones productivas para desarrollarse como individuos comunitarios-universales-cósmicos en jornadas productivas de duración mínima (la necesaria para poner en práctica aquel principio), ha desaparecido el salario y el dinero. Porque habrá desaparecido la “mercancía”, y los intercambios se darán entre “valores de uso” entre organizaciones productivas y entre las personas y aquellas, y no ocurrirán en un “mercado”, que también habrá desparecido.

    Mas el Che observa: “Nosotros tenemos una gran laguna en nuestro sistema; cómo integrar al hombre a su trabajo de tal manera que no sea necesario utilizar eso que nosotros llamamos el desestímulo material, cómo hacer que cada obrero sienta la necesidad vital de apoyar a su revolución y al mismo tiempo que el trabajo es un placer; que sienta lo que todos nosotros sentimos aquí arriba… Si la solución estuviera en la posibilidad de desarrollo de ese mismo obrero en el sentido material, estaríamos muy mal”.

    La primera cuestión es capital en la construcción de un orden comunitario- ambiental poscapitalista. Y sobre ella volveremos de inmediato para manifestar una discrepancia con el Che. Pero ahora me ocupo de su afirmación final, que reitera su rechazo a la palanca del estímulo material individual directo como herramienta de la construcción de la nueva sociedad, porque tal mecanismo mantiene el egoísmo capitalista, y su apuesta a la combinación del estímulo moral como recompensa de la buena labor (a través de reconocimientos públicos y diplomas, por ejemplo) y del estímulo material indirecto (por ejemplo premiando a los colectivos de trabajo, o a un trabajador con un curso de cualificación que después le permitirá ejercer una función superior a la anterior, mejorando su salario porque contribuye ahora más con su comunidad nacional). Por nuestra parte compartimos esa apuesta, sin dejar de recordar que “no solo de diplomas vive el hombre”, y que toda Revolución con sentido ecomunitarista no puede perdurar si las necesidades materiales básicas de la población (en materia de alimentación, salud, educación, vivienda, transporte público) no son satisfechas al cabo de un determinado tiempo (que los sucesivos Planes deberán fijar con metas y plazos claramente definidos).

    Ahora voy a la primera idea recién citada. Para tanto transcribo estas otras expresiones de Guevara: “…se nos critica el que los trabajadores no participan en la confección de los planes, en la administración de las unidades estatales, etc., lo que es cierto, pero de allí concluyen que esto se debe a que no están interesados materialmente en ellas, están al margen de la producción. El remedio que se busca para esto es que los obreros dirijan las fábricas y sean responsables de ellas monetariamente, que tengan sus estímulos y desestímulos de acuerdo con la gestión. Creo que aquí está el quid de la cuestión; para nosotros es un error pretender que los obreros dirijan las unidades; algún obrero tiene que dirigir la unidad, uno entre todos como representante de los demás, si se quiere, pero representante de todos en cuanto a la función que se le asigna, a la responsabilidad o el honor que se le confiere, no como representante de toda la unidad ante la gran unidad de Estado, en forma antagónica. En una planificación centralizada, correcta, es muy importante la utilización racional de cada uno de los distintos elementos de la producción y no puede depender de una asamblea de obreros o del criterio de un obrero, la producción que se vaya a hacer”. Y poco después dirá: “…nuestra práctica nos ha enseñado dos cosas para nosotros axiomáticas; un cuadro técnico bien situado puede hacer muchísimo más que todos los obreros de una fábrica y un cuadro de dirección colocado en una fábrica puede cambiar totalmente las características de ellas, ya sea en uno y otro sentido”.

    Pero/y concluirá: “¿Cómo hacer participar a los obreros? es una interrogante que no he podido responder. Considero esto como mi obstáculo más grande o mi fracaso más grande y es una de las cosas para pensar porque en ello también está implicado el problema del Partido y del Estado, de las relaciones entre el Partido y el Estado”.

    Creo que en toda esta cuestión el Che extrapola erróneamente a la esfera de la producción su experiencia de jefe guerrillero. Asimila a éste al cuadro insertado en la fábrica. Y no confía en el poder de proposición, ejecución consciente y control-corrección del colectivo de trabajadoras-es. En base a lo que antes expusimos sobre la concepción ecomunitarista de la Planificación y la Política de Tod@s, juzgamos no solo posible, sino también indispensable para la formación del nuevo individuo comunitario-universal-cósmico que se perfecciona simultáneamente con el nuevo orden comunitario-ambiental poscapitalista, el hecho de que l@s trabajadoras-es de cada unidad productiva deliberen (por ejemplo mensualmente) sobre la mejor manera de realizar la parte que le cabe a esa unidad dentro del Plan, y evalúen y corrijan los resultados obtenidos. Eso no instala un clima de asambleismo permanente, pues entre una asamblea y otra tendrán que cumplir sus respectivas misiones especializadas aquellas personas que el colectivo ha designado para esos roles (representantes que el propio colectivo podrá revocar en cualquiera de sus deliberaciones mensuales, cuando juzgue que el responsable no está cumpliendo satisfactoriamente su función). Creo que esa es la respuesta a la pregunta y confesión de frustración cuando Guevara  manifestaba: “¿Cómo hacer participar a los obreros? es una interrogante que no he podido responder. Considero esto como mi obstáculo más grande o mi fracaso más grande”.       

    III) La función de Partido (y el Estado)

    Como dijimos en la Introducción, creemos que lo manifestado por Guevara en ese apartado (que escribe meses antes de que se funde oficialmente el nuevo Partido Comunista de Cuba) es competencia de l@s cuban@s. Por nuestra parte nos limitaremos a reiterar brevemente la posición ecomunitarista en materia de Organizaciones políticas y sociales.   

    Tenemos claro que la democracia ecomunitarista (basada fundamentalmente en la democracia directa, ejercida mediante asambleas, plebiscitos y referendos, pero incorporando también formas participativas y el mínimo indispensable de formas representativas) tiene necesidad y construirá incesantemente, más allá de las esferas de la producción-distribución-consumo ecológicos, una rica red de organizaciones comunitarias (provisorias o durables). Las mismas tendrán muy diversos caracteres, articulaciones y funcionamiento, según cuál sea su cometido, sea éste, por ejemplo, de corte más educativo, sanitario, ambientalista, cultural, deportivo, de esparcimiento, etc. (aunque/y  muchas áreas podrán ser encaradas simultáneamente en una y/u otra actividad).  Así vemos la sobrevivencia transformada y renovada de muchas organizaciones sociales y/o no gubernamentales ya existentes en la actualidad (pero que habrán superado toda desviación actual que las atan a intereses financieros, o personalistas, o de lobbys egoístas, etc.) al tiempo en que se verá nacer a muchas otras (que la propia comunidad juzgará dignas de permanecer o fenecer, luego). 

    Ahora bien, la permanencia de los actuales Partidos políticos no aparece como una necesidad inherente al Ecomunitarismo; ello porque una vez superada la división entre clases, la rica diversidad humana puede vehicularse a través de las organizaciones comunitarias y de los medios de comunicación bajo su control, sin necesidad de los Partidos en su forma actual. En el período histórico de transición hacia el ecomunitarismo consideramos que cada país (mientras existan los países) decidirá si esa extinción partidaria se dará en una evolución que puede ir del pluripartidismo hacia el monopartidismo provisorio, o si se dará directamente a partir y en sustitución, sea del pluripartidismo o del monopartidismo actualmente existente.

    Consideramos que más allá de los Partidos y las ONG’s (entre las que habrá que separar la paja del trigo, pues hay muchas que juegan dentro de las reglas capitalistas y son instrumentos de sobrevivencia, y a veces de buena vida, de algunos grupos de individuos avivados) la realidad ya pone sobre la mesa la forma organizativa ciudadana “red”. En una red (que a veces se crea para enfrentar un tema socioambiental preciso): a) hay reunión libre de personas a partir de una convergencia de valores y objetivos, b) cada integrante mantiene su autonomía de pensamiento-acción y es libre de entrar/salir a/de la red, c) cada integrante sólo hace parte de la red en la medida en que participa efectivamente de ella, d) cada integrante es co-responsable por la acción de la red, e) las decisiones no obedecen a un poder central sino que se toman de abajo hacia arriba y de forma descentralizada, f) la comunicación es horizontal y libre entre los integrantes de la red, y en los temas que ella así lo decida por consenso, también hacia afuera de la misma, g) la red admite sin restricciones la creación en su interior de sub-redes por tipo o modalidad de acción, h) la red no admite jefes fijos sino líderes provisorios-rotativos, i) la red se auto-reproduce, ampliándose o transformándose sin trabas; cada nudo, al establecer una conexión nueva, ayuda a esa conducta autopoiética, j) la red se orienta por el principio de solidaridad entre sus miembros y hacia afuera. Las redes demuestran hoy que la actividad “política” es mayor que la política partidaria, recobrando su sentido griego de “organización de la ciudad-estado a manos del conjunto de los ciudadanos”. En la democracia ecomunitarista todas las personas (a partir, pongamos, de los 11 años, que es la edad en la que según Piaget alcanzan madurez las operaciones lingüísticas formales y la fase superior de la moral) se involucran activamente en las deliberaciones y decisiones (de preferencia de manera directa, o al menos participativa).

    Para impulsar la Política de Tod@s el Ecomunitarismo promueve la articulación de un gran Bloque que reúna a los pueblos originarios (fieles a su modelo de Buen Vivir comunitario-ecológico), los campesinos que cuidan la tierra practicando la agricultura orgánica y/o la pecuaria sostenible, los pescadores artesanales que evitan la sobrepesca, las cooperativas verdaderas y sostenibles, y por lo menos parte de los movimientos sindicales de asalariad@s, del estudiantado (aún no absorbido en la maquinaria productiva capitalista), de ambientalistas, de feministas, de negros (y otras minorías étnicas),  y a un mosaico que incluye a partes de los excluidos del mercado y del consumo capitalista, de las víctimas (y sus parientes) de las guerras/masacres causadas por el capitalismo, de asociaciones  de vecin@s, y también a individuos y/o grupos de las capas medias (como intelectuales, docentes, artistas y comunicadoras-es alternativ@s). Claro que la composición de ese Bloque varía de país a país según sus características. Ahora, en la lucha ecomunitarista son indispensables las coordinaciones continentales, e incluso, planetarias.

    En el plano internacional, y mientras existan países y Estados, la Política del Ecomunitarismo incluye la defensa de la cooperación pacífica y solidaria entre todos los pueblos de Abya Yala y del mundo, ayer y hoy en busca del Buen Vivir y que quieren verse libres de cualquier Imperio. En ese marco la propuesta ecomunitarista defiende el desarme mundial (empezando por el desarme nuclear y la eliminación de todas las armas de destrucción en masa),  y la constitución, en lugar de la actual ONU, de la Organización de los Pueblos Unidos, OPU, en la que decide la Asamblea General de los Pueblos (directamente a través de plebiscitos planetarios, y cuando sea inevitable a través de sus representantes en la OPU), y no existe más, como sucede en la ONU, un grupo privilegiado de naciones que detenta el real poder decisorio en un Consejo de Seguridad dominado por tan solo cinco países que son sus miembros permanentes, y que, “casualmente”, tienen armas nucleares y derecho de veto.  Como en toda red, en la OPU no hay cuadrícula ni nudo que tenga más importancia que los otros, sino que su mutua articulación en condición de igual valía es lo que la constituye y le da solidez y permanencia. Con esa estructura ve la Política ecomunitarista  la configuración futura de la convivencia e intercambio solidario e intercultural y cero-polar ecomunitarista entre todos los pueblos, que son hijos de la Madre Tierra. Y en esa estructura ha de realizarse cotidianamente el principio rector ecomunitarista ya citado, que reza: “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”.

    La lucha ecomunitarista reviste formas pacíficas, semipacíficas y, cuando ambas no son posibles o suficientes, y no cabe otro remedio, formas no pacíficas.

    Entre las primeras se destacan las varias formas de resistencia pacífica activa, que comienzan ya en la perseverancia de los pueblos originarios en la manutención y defensa de su forma de vida comunitario-ambiental protectora de cada persona y respetuosa de la Pachamama. También se incluyen en esas formas pacíficas las acciones de resistencia de los campesinos familiares en defensa de sus tierras y de su producción agroecológica o de ganadería sostenible; y las de los pescadores artesanales que practican la pesca sostenible, y las de las cooperativas verdaderas y sostenibles. Y las luchas sindicales,  estudiantiles,  feministas, antirracistas, ambientalistas, vecinales, etc., con sus manifestaciones rurales o callejeras,  huelgas, boicots, sus actos públicos, sus “sentadas” en la vía pública, sus volanteadas y “performances”, sus programas en medios alternativos, sus campañas a través de las redes digitales (imprescindibles para llegar a l@s jóvenes), y otras actividades similares. Y también se inscriben en este rubro las disputas electorales, aunque la lucha ecomunitarista actual sabe que los dados electorales están cargados en la pseudodemocracia pseudorrepresentativa capitalista porque los capitalistas tienen en sus manos los grandes medios de comunicación-propaganda, y también el aparato represivo policial-militar, que les permite incluso dar Golpes de Estado cuando el resultado electoral no les agrada. En ese contexto también saben l@s ecomunitaristas que los triunfos electorales con rumbo claramente ecomunitarista solo serán teóricamente posibles tras muchas y continuadas luchas populares que se traban fuera de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial instaurados por el capitalismo y que están al servicio del capitalismo. Así, consciente de todo eso, la lucha ecomunitarista prioriza la promoción de asambleas, plebiscitos y referendos, para que el pueblo decida directamente sobre su vida. Y cuando se trata de elegir representantes (políticos y/o jurídicos) desde el nivel local hasta el Presidente del país, la lucha ecomunitarista decidirá caso a caso sobre la pertinencia de participar o no en esas contiendas, y la mejor manera de hacerlo.      

    Entre las vías semipacíficas se pueden contabilizar, por ejemplo, las ocupaciones de terrenos, campos, vías públicas y/o de edificios públicos o privados (como centros de estudio o de trabajo) y los piquetes, que imponen un control de la situación o de la circulación en determinado punto, con dinámica ecomunitarista; así, por ejemplo, la ocupación de latifundios (muchas veces propiedad de dueños que viven en la ciudad)  por campesin@s sin tierra, se guía por la consigna “tierra para quien la trabaja, para producir alimentos sanos y cuidar de la Pachamama”; y la ocupación de edificios vacíos por parte de personas sin techo  se amparará en la exigencia de dar a cada familia una vivienda digna.

    Y porque la Historia ha demostrado que las formas de lucha antes mencionadas no siempre son suficientes para dar el salto que conduce hacia un más allá del capitalismo, poniendo proa hacia el Ecomunitarismo, la lucha ecomunitarista actual no reniega de las luchas no pacíficas, en especial para resistir y vencer el ataque armado de las bandas “legales” (léase policías y ejércitos) o no legales que sirven al Capital. La experiencia de los pueblos les ha enseñado a practicar tanto la autodefensa comunitaria armada como la guerrilla urbana y la guerrilla rural, y las guerras populares de autodefensa (por ejemplo ante una agresión imperialista); y la lucha ecomunitarista habrá de servirse de esos instrumentos cuando sean indispensables. Sobre todo en tiempos en los que el capitalismo usa bandas del Narcotráfico y del Crimen Organizado en general, para atacar a las comunidades y a las y los luchadoras-es que las defienden, y a todas las personas que se oponen al capitalismo; esa práctica capitalista ha llegado al punto de que se han constituido NarcoEstados, donde se mezcla la dominación capitalista “institucional-legal” con la opresión abiertamente criminal. Claro que, ateniéndose a la tercera norma fundamental de la Ética (que nos exige preservar-regenerar la saçud de la naturaleza humana y no humana), la/el luchador-a ecomunitarista que se vea obligad@ a recurrir a formas no pacíficas de acción, habrá de buscar la neutralización y no la muerte del adversario, y, si éste resultara herido, lo cuidará esmeradamente para que recupere lo antes posible su salud.     

    En perspectiva ecomunitarista no negamos las diferencias individuales en materia de iniciativa, coraje, capacidad organizadora, creatividad, habilidades manuales y otras, etc. De ahí que la acción comunitaria siempre habrá de reconocer las destrezas que hacen nacer y justifican el liderazgo de ciertas personas. No obstante las tres normas fundamentales de la ética (además de la tercera, ya citada, las dos primeras nos exigen, respectivamente, luchar para garantizar nuestra libertad individual de decisión y realizar esa libertad en la búsqueda de consensos con l@s demás, notándose que la aplicación plena de esta segunda norma solo será posible en una comunidad sin clases antagónicas)  y el perfil del Ecomunitarismo apuntan a que esas destrezas se extiendan a todos los individuos en una u otra esfera de acción, de manera a que, por lo menos en una de esas esferas, toda persona ocupe alternadamente funciones de liderazgo. La concepción ecomunitarista del liderazgo, parafraseando a los zapatistas, consiste en “dirigir obedeciendo”, o sea, orientar a partir y oyendo siempre a l@s demás. En esa desafiadora transformación las experiencias indican que será siempre necesario cuidar para que las personas que provisoriamente y/o por un tiempo se desempeñan como líderes, no caigan en la trampa, denunciada por Paulo Freire, de la “introyección del opresor”. Tal introyección ocurre cuando el responsable temporal por una función sucumbe al individualismo, al mandonismo, a la “reeleccionitis” (queriendo eternizarse en un cargo porque se juzga indispensable) y a la tentación del culto al dirigente.   

    Es en todo ese contexto, y por el período histórico en el que aun la Humanidad necesite del Estado, que creo que cobra plena validez la exhortación de Guevara cuando dice: “Tenemos que crear una base investigativa seria que esté capacitada para responder interrogantes muy complejos y comience a estructurar un nuevo Estado Socialista, de corte totalmente distinto a los actuales. Pero no sé más sobre el tema: lo dejo en ese grado de vaguedad”. En mi opinión el intento más serio y prometedor (después de la fugaz experiencia de la Comuna de París de 1871) de creación de un nuevo Estado “de corte totalmente distinto a los actuales”, lo constituyó la estructura vigente en los primeros años de la Revolución rusa de 1917, que se apoyaba en el poder de los Soviets. (Lenin llegó a decir: “El socialismo es el poder de los Soviets más la electricidad”; como sabemos, infelizmente después el poder de los Soviets de obreros, campesinos y soldados se transfirió de hecho al Partido Bolchevique-Comunista, y luego al Secretario General de ese Partido). Creo que aquella iniciativa de rearticulación estatal desde abajo hacia arriba y desde lo local a lo nacional, debe inspirar los intentos ecomunitaristas en materia de invención estatal. Y si el Che dijo en la Carta refiriéndose al nuevo Estado necesario y por crear “…no sé más sobre el tema: lo dejo en ese grado de vaguedad”, no será el que escribe estas líneas quien pueda ir más allá de la vaguedad. 

    IV) Recomendaciones generales

    De este parte final de la Carta retendremos solo muy pocos puntos.

    En lo referente a la Política Económica, comienza diciendo el Che: “Creo que un pequeño grupo de gente debía dedicarse a estudiar la Economía Política de este período, pero no debemos esperar por ellos ni pensar que lo puedan resolver fácilmente. Muy poca gente de esa capacidad habrá en Cuba, si es que hay alguien, porque estas son tareas que las han hecho pocos en la historia y quizás Marx fuera el único que la hiciera completa”.

    Aquí hay que recordar en primer lugar que el Che sostenía que en la URSS no se había hecho la Economía Política de la transición al socialismo, al tiempo que se habían generalizado como invariantes de esa transición algunas particularidades que eran solamente ruso-soviéticas. Dicho eso, y a fuer de parecer pedante, habría que notar que el subtítulo de El Capital es “Critica de la Economía Política”, ya que Marx consideraba que tal rama del conocimiento servía, desde por lo menos Smith a Ricardo, para justificar a la sociedad capitalista. Siendo así las cosas, quien diga inspirarse de Marx no debiera reivindicar la Economía Política, sino proseguir la crítica que le dedicó Marx. Y a ese respecto hay que notar también que es totalmente falso que Marx haya  hecho esa crítica “completa”, pues según el propio plan que bosquejó, no pudo terminar sino una pequeña parte de la obra que se proponía; y esa pequeña parte tuvo como expresión publicada en vida de Marx solo el primer volumen de El Capital (ya que los otros dos son fruto de una recopilación hecha por Engels de manuscritos que Marx había dejado esparcidos y a veces sin terminar). Dos ejemplos de esa inconclusión de su obra madura son los hechos de que Marx no pudo llegar a analizar el mercado mundial, y dejó solo un párrafo dedicado a las clases sociales.

    Aún sobre la esfera económica dirá el Che: “Hay que invertir en la industria, dentro de esta hay que tomar la industria más moderna… Hay que dedicarse a la química del petróleo, del azúcar, la química básica, incluidos fertilizantes en ella; hay que quimificar al máximo. Hay que automatizar, única forma de competir. Hay que atender al problema inquietante del mantenimiento preventivo”.

    Comparto la idea de que el camino hacia el Ecomunitarismo requiere el aporte industrial, pero, como el propio Che lo advirtió, hay que discutir (y yo agrego, con toda la población) qué tipo de industria queremos y no queremos, y por qué. En esa discusión se vería, por ejemplo, que la química del petróleo y el propio petróleo y los combustibles fósiles no deberían ser ni la matriz energética predominante ni una apuesta a futuro, pues una y otra debería residir en las energías limpias y renovables (como la eólica y la solar, por ejemplo); también, defendiendo la agricultura ecológica,  se cuestionaría el uso de los fertilizantes artificiales, y, como ya lo advertimos antes, el llamado a la “quimificación al máximo”. A su vez, comparto el llamado a la automatización, pues en el Ecomunitarismo la misma no crea desempleo y la consecuente angustia para lograr la satisfacción de las necesidades personales y familiares, sino que libera a las personas de las actividades penosas y les deja más tiempo libre para desarrollarse como individuos comunitarios-universales-cósmicos más allá de la esfera estrictamente productiva (dedicándose, por ejemplo a las actividades comunitarias de ayuda, a las artes, los deportes, o al simple ocio que permite gozar más la vida). Y coincido totalmente con Guevara acerca de la importancia del mantenimiento preventivo, pues el mismo ayuda a la práctica de la permanente reducción, reutilización y reciclaje de recursos y residuos, que es una exigencia básica de la economía ecológica y sin capitalistas con perspectiva ecomunitarista.

    Casi al fin de la Carta el Che llama a “Hacer del cuadro del Partido un elemento pensante, no solo de las realidades de nuestro país sino de la teoría marxista que no es un adorno sino que es una extraordinaria guía para la acción”, y a “Acabar con la escolástica y la apologética…”. Lo que el Che reclama para el cuadro del Partido, a saber la capacidad de pensar, y de hacerlo sin cadenas escolásticas ni posturas apologéticas,  en perspectiva ecomunitarista lo extendemos a la población en general. Y hacemos esa extensión a través de la Educación Ambiental Ecomunitarista socialmente generalizada, tanto en la educación formal como en la no formal (ver las directrices que hemos propuesto para ambas). Así damos expresión concreta a una de las últimas recomendaciones de la Carta, cuando Guevara llama a “Hacer una política educacional acorde con todo lo que se quiere conseguir unida en todas sus partes, congruente en sus escalas y congruente con lo que se busca”.

    Y aquí es fundamental reiterar una idea central del Che en lo relativo a la construcción de un orden comunitario-ambiental poscapitalista. Dice en la Carta: “Nosotros pretendemos que nuestro sistema recoja las dos líneas fundamentales del pensamiento que deben seguirse para llegar al comunismo. El comunismo es un fenómeno de conciencia, no se llega a él mediante un salto en el vacío, un cambio de la calidad productiva, o el choque simple entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. El comunismo es un fenómeno de conciencia y hay que desarrollar esa conciencia en el hombre, de donde la educación individual y colectiva para el comunismo es una parte consustancial a él. No podemos hablar en términos cuantitativos económicamente…”. Por nuestra parte proponemos que la Educación Ambiental Ecomunitarista socialmente generalizada (tanto en la educación formal como en la no formal) debe contribuir a la formación de lo que el Che llamó el “Hombre Nuevo” (y que hoy, llamamos “Ser Humano Nuevo”, para evitar toda desviación machista), capaz de practicar el principio rector del Ecomunitarismo antes citado, para propiciar a la comunidad y a sí mismo la instalación y permanencia del Buen Vivir (término que heredamos de nuestros pueblos originarios y  que en nuestra óptica se confunde con la realización interligada y plena de todas las dimensiones constitutivas del Ecomunitarismo).       

    Bibliografía mínima

    GUEVARA, Ernesto. Sobre el sistema presupuestario de financiamiento, publicado

       originalmente en 1964,  in Obras 1957-1967, vol. II, p. 251-285, La Habana: Casa de  las Américas, 1970.

     GUEVARA, Ernesto. Carta a Fidel Castro – 26 de Marzo de 1965, disponible gratuitamente en https://lobosuelto.com/carta-a-fidel-castro-26-de-marzo-de-1965-inedita-ernesto-che-guevara/

    GUEVARA, Ernesto. Apuntes críticos a la Economía Política. La Habana: Editorial de

       Ciencias Sociales/Centro de Estudios Che Guevara/Ocean Press, 2006.

    LÓPEZ VELASCO, Sirio. Ética Ecomunitarista, Ed. UASLP, México, 2009, disponible gratuitamente en https://rebelion.org/download/etica-ecomunitarista-etica-para-el-socialismo-del-siglo-xxisirio-lopez-velasco/?wpdmdl=654430&refresh=5ffa00fe3411b1610219774

    - - - Contribuição à Teoria da Democracia- Uma perspectiva ecomunitarista, Ed. Fi, 2017, disponible gratuitamente en  https://www.editorafi.org/196sirio 

    - - - . Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista, Ed. Fi, 2025, gratuitamente disponible en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista

    - - -  Filosofía Ecomunitarista Aplicada (vol. 1, 2 y 3 – 2023, 2024, 2025, Ed. Fi e Instituto Quero saber), disponibles gratuitamente respectivamente en https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada                                                                            

    https://doi.org/10.58942/eqs.108

    y https://www.institutoquerosaber.org/editora178

  3. NOTAS ECOMUNITARISTAS INICIALES PARA UNA PROPUESTA SOBRE SEGURIDAD PÚBLICA (Y CIUDADANÍA Y DEFENSA NACIONAL)

    Enviado: 01 de noviembre de 2025


    La reciente mega-operación policial que causó la muerte de al menos 121 personas en Río de Janeiro (incluyendo a cuatro policías) agudizó nuevamente el debate sobre la seguridad pública en Brasil. Como el tema es un asunto prioritario también en otros países de Nuestramérica (que sufren situaciones de violencia social comparables a las de Rio de Janeiro) las breves anotaciones que siguen pretenden tener validez en ese contexto más amplio.

    La violencia puede ser definida como cualquier situación que impida que algún ser (en especial un ser humano) alcance su máximo desarrollo saludable posible. En esa situación son violentadas las tres normas básicas de la Ética: la primera, porque tal situación no resulta de una libre elección del individuo; la segunda, porque esa situación no resulta de consensos construidos con l@s demás; y la tercera, porque en ella se ve afectada la salud humana (y muchas veces también la salud de la naturaleza no humana de la localidad). Por eso, además de fenómenos muy divulgados en los medios de comunicación, como, entre otros, los homicidios, los asaltos y los abusos contra mujeres o minorías, también es violencia la falta de comida, de salud, de educación, de vivienda y de actividad productiva que permita resolver las necesidades básicas del individuo, su familia y su comunidad. De ahí que el combate efectivo contra la violencia necesita políticas públicas que atiendan todas esas áreas (y esperamos que lo hagan en perspectiva ecomunitarista).

    Ahora bien, en Río de Janeiro y en otras partes de Brasil y de Nuestramérica la violencia contra las personas deriva, además de las carencias en la atención a  las necesidades recién mencionadas, de la acción de la pequeña criminalidad (que hurta, roba y a veces mata) y del Crimen Organizado (vinculado al tráfico de drogas, de armas y de personas).  La situación se agravó por el empeoramiento (en función de políticas neoliberales) de los factores socioeconómicos mencionados, y por el hecho de que el Crimen Organizado se erigió como un Estado paralelo, que detenta en muchas comunidades el poder real (consolidado por la compra de políticos, jueces y policías; estos últimos a veces matan tanto como los criminales). En ese contexto el Crimen Organizado también se consolidó en espacios capitalistas “legales”; así, en Brasil ya se sabe que penetró sectores del sistema financiero y de empresas de diversas áreas, como, por ejemplo, del sector inmobiliario, de la venta de combustibles y del transporte público; y se sabe que en Rio de Janeiro cobra “impuestos” a la distribución de gas y de internet (lo que aumenta el precio de esos servicios para quienes habitan en los barrios controlados por el Crimen Organizado).   Y no es infrecuente que en Nuestramérica el Crimen Organizado se alíe a fuerzas capitalistas “legales” para asesinar a líderes y lideresas ecomunitaristas, y/o de pueblos originarios, quilombolas, campesinos, y/o de colectivos que desean el Buen Vivir poscapitalista (o simplemente se definen como “progresistas” o “de izquierda”), y/o para contrariar toda organización comunitaria autónoma, al tiempo en que interfiere en las campañas electorales para beneficiar (e incluso elegir) a personas cómplices del Crimen Organizado.  

    Po eso la acción contra el Crimen Organizado debe ser permanente, realizada a partir de un afinado trabajo de inteligencia, y abarcar todos los sectores arriba mencionados (apuntado especialmente a la desarticulación de su poder comunitario y financiero).

    Esa tarea no es nada fácil y requiere el uso de muchos mecanismos combinados.

    Por un lado, es necesario implementar políticas de formación, ocupacionales y de ingresos, especialmente para l@s jóvenes, apuntando al desempleo cero y a que alcancen remuneraciones capaces de pagar, por lo menos, una canasta básica familiar completa; esas políticas deben incluir ayudas sociales inmediatas y planes de educación-capacitación profesional de l@s más pobres y de l@s pres@s, así como la organización de los mismos en cooperativas de producción que deben recibir del Estado todo el apoyo necesario (financiero, técnico, compra de la producción, etc.). Esas políticas deben extrapolar la dimensión estrictamente económica, para abarcar también diversas actividades educativas, culturales (en el sentido más amplio de la palabra) y deportivas, que abran a l@s jóvenes espacios de vida sana y de buen futuro individual y familiar, alejándol@s de los llamados del Crimen Organizado.

    Simultáneamente y para combatir con alguna chance de éxito la pequeña criminalidad y sobre todo el Crimen Organizado, es esencial la promoción y apoyo a la auto-organización de cada comunidad para su defensa. Esa auto-organización de cada comunidad indígena, manzana, barrio o localidad rural, debe contar con el apoyo permanente, incluso armado, de las Policías. Las Policías, a su vez, deben ser coordinadas entre sí y con otros órganos del Estado y de la Sociedad Civil, deben ser depuradas de la corrupción y deben contar con policías bien formad@s (también desde el punto de vista ético, para que respeten a las comunidades y los DDHH), bien equipad@s y bien remunerad@s, y cuyas familias deben estar protegidas por la Seguridad Social. En ese combate también ha de haber el apoyo constante de otros especialistas (de Universidades, del Poder Judicial, etc.).

    Esa auto-orgaización debe evolucionar hacia la constitución de Milicias Ciudadanas formadas por voluntari@s entrenad@s y armad@s, en acción conjunta con las Policías y las Fuerzas Armadas, e integradas a la permanente defensa de la seguridad pública comunitaria y de la soberanía nacional (en el contexto de una Nuestramérica integrada solidariamente y libre de cualquier dominio imperial). Toda esa estructura es indispensable para que las comunidades y sus liderazgos no sean masacrados por el Crimen Organizado y para que éste pierda cada vez más espacios, precisamente porque esos espacios volvieron o pasaron a ser controlados por las respectivas comunidades organizadas, armadas y coordinadas con las Policías y las fuerzas militares. La depuración de las Policías debe ir acompañada de la depuración de corruptos en los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial (a veces cómplices e incluso participantes del Crimen Organizado), mediante una gran renovación de los ocupantes de los cargos públicos electivos y del ejercicio cada vez más acentuado de la democracia directa por parte de las comunidades (a través de asambleas, plebiscitos y referendos, y que deben tener el poder de control y corrección sobre todas las acciones de la administración pública, y el poder de revocación de los electos que no cumplan con las tareas para las cuales las comunidades los eligieron).

    Bibliografía mínima

    Lopez Velasco, Sirio. Contribuição à Teoria da Democracia: uma perspectiva ecomunitarista, Ed. Fi, P. Alegre, 2017; disponível gratuitamente em https://www.editorafi.org/196sirio

    López Velasco, Sirio. Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista, Ed. Fi, P. Alegre, 2025; disponível gratuitamente em https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista


  4. ECOMUNITARISMO, NUESTRAMÉRICA, Y RESPUESTA A  LA OPERACIÓN MILITAR YANQUI “LANZA DEL SUR”

    Enviado: 15 de noviembre de 2025


    El 25/8/25 publicamos un breve artículo intitulado “Notas ecomunitaristas sobre la defensa contra una invasión militar imperialista en Nuestramérica” (ver https://www.aporrea.org/ddhh/a344093.html ). Allí, tras advertir que nuestra brevísima y pequeñísima experiencia político-militar data de 50 años, y que la misma se vio reducida exclusivamente a contextos urbanos, expresábamos: “La invasión militar directa con acción de fuerzas terrestres ha sido la última opción que han usado las potencias imperialistas (en especial EEUU, en Nuestramérica) para sacar un Gobierno que no les agrada y poner otro que responda a sus intereses”. Y advertíamos que EEUU ya usó el pretexto del combate al narcotráfico para lograr ese objetivo.

    Pues bien, el 13/11/25 el Gobierno de EEUU acaba de lanzar (a cargo del Comando Sur) la Operación “Southern Spear”  (Lanza del Sur), que el Secretario de Guerra de los EEUU Peter Hegseth presentó como sigue: “Esta misión defiende nuestra patria, expulsa a los narcoterroristas de nuestro hemisferio y protege a nuestra patria de las drogas que están matando a nuestra gente. El hemisferio occidental es la vecindad de Estados Unidos, y la protegeremos”.

    Desvelando la intención real de tal Operación (que ahora cuenta con el mayor portaviones del mundo, que vino a sumarse en el Caribe a una poderosa flota de ataque yanqui ya desplegada en las cercanías de Venezuela), el Almirante yanqui retirado Jim Stavridis,  que supervisó las operaciones en la región de 2006 a 2009, manifestó: “Espere ataques cinéticos de precisión contra blancos relacionados al narcotráfico y a la capacidad militar (venezolana)…creo que el objetivo es convencer a Maduro que sus días están contados, pero convencerlo de eso exigirá una cantidad considerable de ataques contra la infraestructura de Venezuela”. Y agregó que en caso de que Maduro se atrinchere, el gobierno de Trump podría deliberar si debe realizar ataques contra la seguridad de Maduro, o hacer una misión de Operaciones Especiales para capturarlo o matarlo. Dijo aún que los EEUU podrían comenzar la acción con ataques a aeropuertos y puertos marítimos (identificados como potenciales centros de distribución de drogas, claro!!!, como si fuera posible, en este mundo donde las drogas circulan en grandes cargueros y aviones a través los Continentes, distinguir una instalación de ese tipo “normal” de otra que trafique drogas).  Y concluyó diciendo que al Pentágono también le gustaría atacar las defensas aéreas venezolanas, para proteger a sus propias aeronaves.

    Más claro, echarle agua, como decía mi abuelo Emilio.

    Notemos por nuestra parte que a él solo, el portaviones recién llegado al Caribe posee una flota de aviones de combate que duplica a toda la Fuerza Aérea de Venezuela. Y a ello se agrega su armamento misilístico de largo alcance, que viene a sumarse al de los otros buques que lo acompañan (incluyendo a un submarino nuclear), con helicópteros y un total de unos 10.000 soldados.  

    Ante todo ese panorama, a la luz de las muchas invasiones de EEUU a países de Nuestramérica a lo largo de la Historia, y pensando ahora en Venezuela (pero también en un posible mañana de Colombia y/o México, y un pasado mañana de Brasil, si Lula es reelecto en 2026, y un traspasado mañana de cualquier otro país de Nuestramérica, cuyos bienes codicie EEUU, y/o que esa potencia imperial quiera mantener o atraer hacia su dominio geopolítico), nos parece pertinente reiterar algunos conceptos centrales expresados con óptica ecomunitarista en aquel texto del 25/8/25, en el que presenté resumidamente algunas medidas que  considero fundamentales que implemente un país que en Nuestramérica quiera encaminarse hacia el Ecomunitarismo para: 1)  intentar evitar una invasión terrestre imperialista, y, 2) enfrentarla con chances de victoria, si esa invasión se produce. [Aclaramos otra vez que aquí nos limitamos a la solución militar para ambas cuestiones, dando por descontado que dicho país también ha implementado las medidas comunitario-ambientales relativas a las otras dimensiones interconectadas constitutivas del Ecomunitarismo, todas tendiendo a aplicar diariamente el principio rector del Ecomunitarismo que reza “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”].

    1. Para prevenir y enfrentar la ocurrencia de las otras formas de agresión militar imperialista citadas por Stavridis, y especialmente para tratar de impedir la invasión, el país que se enrumbe hacia el Ecomunitarismo en Nuestramérica, como prolongación de la educación ambiental ecomunitarista y de la política de tod@s que practica, debe:

    a) Crear la Doctrina militar de defensa que consiste en la Guerra de todo el Pueblo, que estriba esencialmente en el hecho de que la defensa del país no es tarea exclusiva de los cuerpos especializados de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Policía (mientras éstos existan, pues en el camino hacia el Ecomunitarismo éstas habrán de desaparecer), sino que es responsabilidad (libremente asumida) de toda la ciudadanía.

    b) Tal responsabilidad se concreta en el alistamiento voluntario a las Milicias Populares, que funcionarán como fuerzas complementarias de las fuerzas especializadas antes mencionadas (como se verá más abajo, mientras el invasor no haya ocupado partes del territorio agredido).

    c) La Fuerzas especializadas deben ser educadas en la contribución (incluso en actividades productivas) al Buen Vivir del pueblo, en el respeto y servicio hacia éste, en la defensa de la soberanía del país y de la integración solidaria, soberana e independiente de todos los países de Nuestramérica, incluso en el área de Defensa y Seguridad.

    d) Tanto las fuerzas especializadas como las milicianas deben tener un relevamiento de las personas que desde dentro del país pudieran apoyar la invasión imperialista, a fin de neutralizarlas, apresándolas, cuando haya pruebas de su colaboración con el enemigo, y, aun sin evidencias, cuando la invasión parezca inminente. 

    e) Cuanto más avanzado se muestre el país en todos esos aspectos, más disuadirá al potencial invasor imperialista de sus intenciones invasoras, en la medida en que calculará el costo en vidas que le significaría esa operación militar (y su consecuente efecto socio-político negativo dentro de su propio país, para las autoridades imperialistas que la ordenaran).

    f) Estrechar lazos solidarios con todos los pueblos y países de Nuestramérica, tratando de que esa fuerza popular y diplomática unida evite la agresión militar imperial, y logrando que esos otros pueblos y países se sumen activamente a la defensa del país agredido, en caso de que aquella agresión se produzca. El ALBA y la CELAC son dos de los mecanismos institucionales ya existentes para la concreción de esa unidad de acción.

    2. Para enfrentar la invasión, si la misma no pudo ser evitada, los países de Nuestramérica deben preparar y disponerse a practicar la Guerra de todo el Pueblo, sabiendo que el agresor imperialista (en especial EEUU, pero también Francia o Inglaterra, aliados de EEUU en las OTAN, que aún mantienen colonias y/o semicolonias en Nuestramérica):

    1. tiene un poderío tecnológico-militar para la guerra convencional infinitamente superior a la poseída por cada país nuestroamericano,

    2. que en base a ese poderío, con bombardeos lejanos (con misiles, aviones, barcos, submarinos, y drones) el agresor puede en poco tiempo asesinar algun@s líderes-as del país agredido, y destruir los principales centros de comando (incluyendo su personal), las principales bases militares y la aviación del país agredido, y,

    3. puede en un ataque terrestre ocupar en poco tiempo (de corto o mediano plazo)  importantes enclaves de importancia militar-política-sicológica del país agredido, como pueden serlo su capital y-u otras ciudades.

    3. De todo lo anterior se deduce que la única posibilidad que le queda al país agredido para resistir a la invasión terrestre con alguna chance de vencerla, es prepararse con la mayor anticipación posible e implementar cuando ocurra la invasión, la guerra popular prolongada de guerrillas (ya que vari@s líderes-as habrán sido asesinad@s o aprisionad@s por el invasor, y que las fuerzas de defensa especializadas del país agredido serán fuertemente menguadas por el ataque del imperialismo, cuando no completamente desarticuladas). Esta guerrilla popular prolongada puede y debe tener por escenario tanto los espacios rurales como las áreas urbanas, como lo hizo victoriosamente el heroico Vietnam que venció sucesivamente a los imperios japonés, francés y estadounidense. Para tanto, las Milicias Populares creadas en tiempos anteriores a la invasión deben ser entrenadas con tiempo y minuciosidad, ANTES de la invasión, a la práctica de esa guerra de guerrillas; para la cual deberán haber sido escondidos antes de la invasión, depósitos secretos y descentralizados de armas y demás implementos, a los efectos de que las Milicias los usen cuando llegue el momento. Y también antes de la invasión las Milicias deben haber establecido los mecanismos para aprovechar la ayuda solidaria que puede venir desde fuera del país, en especial de algún país vecino que pueda servir de retaguardia a la lucha de guerrillas.

    Ahora, para concluir provisoriamente estas breves líneas, enfatizamos que: 4)  En óptica ecomunitarista siempre hemos defendido y defendemos la necesidad de una integración solidaria y soberana entre los pueblos de Nuestramérica, libre de cualquier dominio o injerencia imperial, para que Nuestramérica ocupe un lugar con voz y acción propia en el concierto geopolítico mundial; y hemos dicho que esa voz y acción ha de propender a la constitución de una Organización de los Pueblos Unidos (que promueva la cooperación mutuamente solidaria para satisfacer las necesidades de cada ser humano del Planeta y cuidar a la Pachamama), que, a diferencia de la actual ONU, reconocerá a todos los pueblos en pie de igualdad, con decisiones tomadas en su Asamblea General, y en la que no existirá el poder de veto del que hoy gozan cinco países dotados del arma nuclear.  

    5) Que lo que está en juego para Nuestramérica ante la operación yanqui “Lanza del Sur” va muchísimo más allá de la opinión que nos merezcan los gobiernos de Maduro, Lula, Petro y Sheinbaum (o de cualquier país nuestroamericano en el presente o en el futuro). Pues lo que se decide es si Nuestramérica continuará siendo o será el “patio trasero” yanqui (al que alude el pronunciamiento de Peter Hegseth arriba citado), o se enrumbará hacia una integración solidaria y soberana ecomunitarista en el contexto geopolítico mundial. Pues, como ya lo dijimos, la agresión militar yanqui (con o sin el apoyo de sus socios de la OTAN), hoy en curso contra Venezuela, orientada al control de la reserva petrolífera de ese país (que es la mayor del mundo), y de otras tantas riquezas que alberga el territorio venezolano, ya ayer se ha abatido, y mañana puede abatirse, contra cualquier otro pueblo-país de la región, como consecuencia de la misma codicia y ambición de dominio imperial. Por eso, todos los pueblos, países y personas nuestroamerican@s deben cerrar filas con el pueblo agredido y defenderlo activamente, incluso para prevenirse de posibles futuros ataques imperiales que pudieran afectarlos a ell@s. Y conste que lo que aquí decimos en relación a una agresión yanqui-OTAN, vale, también lo hemos dicho (en el contexto de la postura soberana y solidaria que defendemos), en lo que respecta a cualquier otra agresión imperial contra algún pueblo-país de Nuestramérica (llámese el imperio en cuestión, Rusia, China, o como sea).    

    Bibliografía Mínima sobre el Ecomunitarismo

    Sirio López Velasco, Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista, Ed. Fi, 2025, gratuitamente disponible en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista

    Sirio López Velasco, Filosofía Ecomunitarista Aplicada, vol. 1 (2023, Ed. Fi, P. Alegre), vol. 2 y vol. 3 (2024 y 2025, Ed. Quero Saber, Toledo), respectivamente disponibles en https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada

    https://doi.org/10.58942/eqs.108

    y https://doi.org/10.58942/eqs.145


  5. ¿HACIA DÓNDE VA VENEZUELA? ALGUNAS NOTAS                                  ECOMUNITARISTAS

    Enviado: 26 de enero de 2026


    Brevísimo recuento histórico

    Empecemos por un brevísimo resumen histórico hecho desde lejos y sin que contemos con ninguna información privilegiada; y sabiendo que es imposible intentar resumir en pocas líneas 26 años de la vida venezolana sin cometer serios errores o imperdonables omisiones.

    En 1989 el llamado “Caracazo” significó un levantamiento de sectores populares venezolanos contra la oligarquía que desde el Pacto de Punto Fijo había gobernado y saqueado al país en complicidad con los gobiernos de EEUU. La oligarquía respondió con una feroz represión. Pero en 1992 los ecos del Caracazo se hicieron sentir en el intento de Golpe de Estado militar (con alguna muy escasa participación civil) acaudillado por Hugo Chávez. Ese Golpe se enfrentó a la resistencia de los jefes de las Fuerzas Armadas, y fue rápidamente derrotado, tras la entrevista televisada en la que Chávez llamó a deponer las armas, declarando que sus objetivos no habían sido alcanzados “por ahora”. Tras dos años de prisión Chávez y sus compañeros de intentona fueron liberados. Chávez recorrió algunos países. En Cuba fue recibido por Fidel. En Uruguay no quiso recibirlo la dirección del autodenominado “progresista”  Frente Amplio (FA), pues sospechaba que el venezolano era una versión caribeña de los “carapintadas” fascistas de Argentina que querían prolongar la dictadura que había encabezado Videla; en Montevideo solo lo recibió casi en secreto un sector vinculado al Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros (que entonces ni soñaba con llegar a ser treinta años después el sector mayoritario del FA, a través del Movimiento de Participación Popular). Chávez volvió a Vzla y empezó a recorrer el país divulgando un mensaje de culto a Bolivar, de moralización de la política y de promesa de una nueva Constitución. A fines de 1998 resultó electo por amplio margen como Presidente de la República, y juró el cargo sobre la Constitución que catalogó como “moribunda” y como una Carta que sería pronto sustituida. Chávez (que cuando fue ascendido a Teniente Coronel recibió la visita de un enviado de EEUU que quería sondar sus opiniones) recibió a líderes empresariales y de los Bancos que le entregaron la lista de las personas que querían que el nuevo Presidente indicase para ocupar los diversos Ministerios. Se negó a acatar aquellos pedidos que más bien que solicitudes eran órdenes, pero fue invitado  a dar la campanada inicial en la Bolsa de New York. Entonces Chávez reivindicaba la llamada “tercera vía” impulsada por el Premier inglés Tony Blair. Pero la Constituyente que convocó reunió un gran caudal popular que, en asambleas que cubrieron todo el país, además de exigir una democracia participativa y protagónica que sustituyese a la seudodemocracia seudorrepresentativa anterior, pedía la distribución de la riqueza y la satisfacción de necesidades populares largamente ignoradas, especialmente en materia de alimentación, salud, educación y vivienda. Para atenderlas en un plazo acelerado y sin mucha burocracia Chávez daba órdenes semanales en su programa televisivo de varias horas de duración “Aló Presidente”, en el que no vacilaba en llamar la atención pública a algún Ministro lerdo. Entonces la oligarquía venezolana y el gobierno de EEUU respondieron a la vieja usanza latinoamericana (que en 1973 en Chile le costó la vida al pacífico Salvador Allende): en 2002 Chávez fue arrestado en el Palacio presidencial por jefes de las Fuerzas Armadas; mientras eso ocurría la TV estatal fue silenciada y las TV privadas pasaban dibujos animados (que en Venezuela llaman “comiquitas”). El Presidente de Fedecámaras (la central empresarial) se autoproclamó Presidente en una ceremonia realizada en el Palacio presidencial en la que (ante una TV europea que casualmente se encontraba presente) se decretó la destitución de todo el Parlamento, de la jerarquía del Poder judicial y de la Defensoría del Pueblo, mientras los muy “demócratas”  invitados aplaudían a rabiar. Pero Chávez había sido profesor de muchos oficiales jóvenes y algunos de ellos fueron a rescatarlo a la base militar en la que estaba preso (y, según dijo después, donde se planeaba asesinarlo o enviarlo a EEUU); mientras 72 horas después de ser arrestado  aquellos militares leales lo traían de vuelta al Palacio de Miraflores, una multitud que había bajado de los barrios populares aclamaba su regreso. Entonces Chávez proclamó que la oligarquía nunca más volvería a gobernar Vzla, y amplió la reforma agraria, la expropiación de empresas de varios rubros (sin acabar nunca con la propiedad privada de casi todas las grandes empresas venezolanas ajenas al sector petrolero), y los mecanismos de auto-organización popular. Y así, en 2005 Chávez proclamó que Vzla se proponía construir el “Socialismo del siglo XXI”, de raíz bolivariana y zamorana (en homenaje a Zamora, el “General del pueblo” que había querido distribuir tierras). En ese tiempo Vzla producía unos 3 millones de barriles diarios de petróleo (cuando escribimos estas líneas produce, según datos oficiales, 1.200.000 barriles diarios), al tiempo en que el 95% de sus divisas era obtenido gracias a la exportación de ese producto. Chávez, haciéndose eco de una consigna  que lo había precedido, llamó a “sembrar el petróleo”, o sea, a diversificar una economía en la que la agricultura había sido en gran parte olvidada, y los productos básicos eran importados (mientras que dentro del país la gasolina que abastecía los autos particulares podía ser más barata que el agua embotellada). Para divulgar y defender las transformaciones en curso y hacer una brecha en el bloqueo mediático (de la gran prensa controlada por el gobierno y oligarquía de EEUU y/o por las oligarquías locales y latinoamericanas), Chávez impulsó tanto la creación de la TV Telesur como la de la Unasur (que debería favorecer una integración nuestroamericana incluso en el área militar); en ambas iniciativas tuvo la compañía de algunos presidentes latinoamericanos autodefinidos como “progresistas”. Y para oponerse al ALCA mediante la cual EEUU pretendía controlar a Nuestramérica, Chávez junto a Fidel y Evo Morales creó la respuesta organizada en el ALBA (que llegó a nuclear a una docena de países de la región, en su gran mayoría pequeños). En todo ese período a cada año había en Vzla por lo menos una elección o consulta electoral, de nivel nacional, estadal o municipal. Usando un mecanismo previsto en la nueva Constitución la oposición convocó un referendo revocatorio contra Chávez, y éste lo ganó con claridad. Durante su presidencia solo perdió solo una  justa electoral importante, y por un mínimo porcentaje; fue una reforma constitucional que, entre otras novedades, le confería la posibilidad de reelegirse indefinidamente en la Presidencia; Chávez aceptó la derrota. Después, ya en la presidencia de Maduro la oposición (que había pregonado la abstención en anteriores votaciones) logró la mayoría de la Asamblea Nacional (la instancia legislativa unicameral del país instaurada por la nueva Carta Magna). Ante esa derrota Maduro vació de valor cualquier decisión que emanase de esa AN. Entonces su Presidente se autoproclamó en una plaza pública Presidente de Venezuela, contando con el reconocimiento de EEUU y de una cincuentena de países. Su supuesta presidencia no produjo ningún acontecimiento concreto dentro del país (al tiempo en que se robaba millones de dólares de los haberes venezolanos en el exterior). EEUU arreció sus sanciones contra Venezuela y la economía se hundió en medio a una baja de la producción petrolera, una baja del precio internacional del petróleo, una crisis de subproducción y una hiperinflación persistente. Obama emitió un decreto que declaraba  que Vzla era una “amenaza a la seguridad de los EEUU”. Millones de venezolanos abandonaron el país (en 2025 la ONU dijo que eran 8 millones de una población total que había rondado los 30 millones, antes del éxodo).  

    Inesperadamente Chávez dijo en la TV que padecía un “tumor infectado” y que se sometería a una cirugía en Cuba. Poco después volvió Chávez con el rostro hinchado por la medicación recibida, pero haciendo ejercicios en la vía pública para demostrar que estaba curado. Olvidándose que en casos de cáncer hay que esperar cinco años para saber si hubo metástasis o no, el chavismo festejó la cura de la enfermedad. Pero Chávez tuvo una recaída y en la TV (ladeado por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello) llamó a que si le pasara algo el pueblo eligiera como Presidente a Maduro (quien hacía años fungía como Canciller). Y días después falleció en Cuba.   

    Entonces Maduro le ganó a Henrique Capriles en abril de 2013 una disputadísima elección presidencial. La oposición derechista gritó fraude, como otras veces, pero sin presentar pruebas. En 2018 Maduro fue reelecto, imponiéndose a candidatos de la oposición derechista de menor expresión. Y en julio de 2024 Maduro se candidateó a otra reelección. María Corina Machado había sido vetada como candidata y a última hora designó como su sustituto al desconocido Edmundo González Urrutia. La noche de la elección el Consejo Nacional Electoral (CNE) interrumpió el conteo electrónico de los votos, argumentando que su sistema había sido hackeado; y poco después proclamó reelecto a Maduro, arguyendo que su ventaja era irreversible. La Machado y sus seguidores  gritaron fraude y esgrimieron una cantidad de actas electorales que atestiguarían una clara victoria de González. La gran prensa internacional, los EEUU y algunos gobiernos de países de la región y de Europa le hicieron eco. Lo cierto es que Maduro no usó de inmediato un mecanismo que había sido usado en una elección anterior para disipar dudas; el sistema implantado por Chávez tiene un doble voto: el electrónico y el en papel, que la máquina emite instantáneamente y el elector deposita en una urna en cartón; entonces era/es perfectamente posible, ante una acción de  hackeo del sistema electrónico, proceder, ante los delegados de la oposición, a un recuento de la totalidad de los votos impresos, que nunca hubieran podido ser hackeados; pero ese conteo no se hizo; y muchos días después en un  recuento de las actas y/o de los votos impresos, pero que  no contó con la presencia de delegados de la oposición, el Tribunal Supremo de Justicia confirmó la victoria de Maduro. Desde entonces su legitimidad quedó tan disminuida que incluso gobiernos autodefinidos como “progresistas” (como el de Lula en Brasil, el de Petro en Colombia, el de Boric en Chile,  y el de Orsi en Uruguay) no reconocieron su triunfo, al tiempo en que arreciaba en EEUU y entre los apoyadores de Machado la campaña contra Maduro y el “régimen venezolano” ahora catalogado como “narcoterrorista” y obediente a Cuba, Rusia, China e Irán. Se hizo noticia diaria en la gran prensa internacional que Maduro era el jefe del Cartel de los Soles. Machado y sus seguidores clamaban públicamente por una intervención yanqui que sacara al “régimen” del poder (para dárselo a Machado). Eslabón importante de esa campaña fue el otorgamiento a esa señora del Premio Nobel de la Paz (lo que por cierto descontentó a Trump, que lo había reclamado reiteradamente para sí, y que posteriormente llevó a Machado a intentar transferírselo, lo que fue negado por las autoridades que confieren el Nobel). Maduro y los dirigentes del gobierno (que a esa altura ya no incluían a representantes de sectores que habían apoyado a Chávez desde el primer momento de su llegada a la Presidencia, o que lo habían hecho después, como fue el caso del Partido Comunista de Venezuela, ahora en ruptura con Maduro, en especial a causa de su persecución a varios sectores del movimiento sindical), llamaban todos los días a fortalecer la “unión civil-militar-policial” y a repeler cualquier invasión yanqui; y compraban modernas armas, en especial de fabricación rusa, para la defensa antiaérea. En 2025 hubo una elección a la AN en la que el madurismo obtuvo amplia mayoría, mientras que la oposición de derecha que se presentó (Machado llamó a la abstención) obtuvo una bancada de Diputados en franca minoría (entre la que figura Henrique Capriles).

    Acto seguido, aunque hacía meses los influencers machadistas en el exterior hablaban de una eventual “extracción” (secuestro) de Maduro y algún otro alto dirigente chavista-madurista, por parte de tropas estadounidenses, las alternativas que más se manejaban residían en otras tres posibilidades: a) una invasión “clásica” en regla (como la practicada por EEUU en Irak), que se consideraba poco posible por la gran cantidad de tropas requeridas para esa aventura y el alto riesgo político que la misma significaría en caso de que no hubiese una rápida victoria militar, como la obtenida en Irak, donde las tropas de Saddam Hussein fueron aplastadas en poco más de un mes, b) un bombardeo de supuestas bases del narcotráfico en la zona de frontera colombo-venezolana, tras el cual Trump podría declarar que había proporcionado un golpe mortal al narcotráfico y dado una lección y una advertencia ejemplar a los gobiernos de ambos países, y, c) el asesinato de algunos líderes chavistas-maduristas, esperando que a esos asesinatos sucedería un levante interno (militar o cívico-militar) que produjera un cambio de gobierno e instalase en Venezuela una dirección alineada con EEUU (Machado se ofrecía todos los días para desempeñar ese rol).

    Entonces llegó la madrugada del 3 de enero de 2026. Con un rotundo éxito militar fulgurante, en una operación en la que participaron unas 150 aeronaves de las que ninguna fue derribada, un bombardeo selectivo sacudió algunos puntos del territorio venezolano, y un comando de EEUU secuestró a Maduro y su mujer y se los llevó a EEUU para ser juzgados (aunque de inmediato se aclaró  que no por comandar el Cartel de los Soles, pues ahora se decía que el mismo no era una estructura estable realmente existente); un centenar de personas, incluyendo a 32 cubanos en misión militar en Venezuela (algunos desempeñándose en la guardia personal de Maduro), perdieron la vida en esa victoriosa acometida yanqui.

    Atónita, la jefatura madurista apeló al Tribunal Superior de Justicia, que, siguiendo la Constitución, nombró a Delcy Rodríguez (hasta entonces Vicepresidente designada por Maduro, ya que en Venezuela ese cargo no emana de la votación popular sino de la designación presidencial) como Presidente Encargada por el plazo de 90 días.  Paralelamente Trump dijo que estaba controlando  a Vzla, y en especial a su petróleo, por tiempo indefinido (sin hablar de una nueva elección presidencial) y a través de las compañías yanquis de la industria petrolera y de gas que deberían volver a invertir allí. Interrogado por un periodista sobre por qué negociaba con Delcy en vez de apoyar a Machado, Trump respondió que en Irak habían echado a todos los militares y policías de Saddam y que éstos habían adherido al ISIS (creando un nuevo problema para los EEUU); o sea que al perecer Trump no cree que Machado podría controlar a las FFAA y Policías de Vzla, y evitar así una conmoción social que con el apoyo del movimiento social chavista-madurista (que innegablemente existe, aunque eventualmente sea una minoría, como proclama Machado), podría llevar a una guerra de guerrillas que impediría a los EEUU un tranquilo disfrute del petróleo y otras riquezas naturales venezolanas, que es lo que Trump desea (aunque tenga que pagar un precio monetario por ellas, que en su idea tendría que ser el más barato posible). Y es evidente que Trump, también si y cuando lo crea conveniente, puede hacer uso de los artículos 233 y 234 de la Constitución venezolana para presionar (mediante amenazas de nuevos bombardeos y asesinatos o secuestros de dirigentes chavistas-maduristas) por la realización de una nueva elección presidencial (acompañada y/o seguida de elecciones para los otros Poderes del Estado y cambios de estructura y nombres en las FFAA y Policías) y entonces maniobrar para poner en Venezuela una dirigencia que sea lo más alineada posible a los intereses de EEUU (como ha sucedido hace poco, por ejemplo en Bolivia y en Honduras).

    Pocos días después de las exigencias de Trump acerca del petróleo venezolano  Delcy Rodríguez mandó a la AN un Proyecto de modificación de la Ley de Hidrocarburos vigente desde hace 20 años, proyecto que, entre otras cosas, facilita la inversión extranjera en la industria y comercialización del petróleo y del gas.   

    Y en eso estamos cuando escribo estas líneas.

    2   ¿Qué es el “régimen chavista-madurista”?

        Cuando el Presidente de Chile Boric o el Presidente de Uruguay Orsi dicen que la Vzla de Maduro no es/era una democracia, entienden por tal el sistema que rige en sus respectivos países. Ahora bien, lo que rige en sus países es una seudodemocracia seudorrepresentativa capitalista en la que: a) los grandes medios de producción (salvo raras excepciones de propiedad estatal) son propiedad de multinacionales y/o de grandes empresarios de la oligarquía local, al tiempo que la gran mayoría (donde aún impera un buen porcentaje de pobreza infantil y de viviendas miserables) intenta sobrevivir como asalariados (formales o informales) con salarios que no cubren el valor de una canasta familiar completa, o como trabajadores por cuenta propia que mayoritariamente carecen de toda seguridad social;   b) hay una supuesta independencia entre los tres Poderes (cuando, de hecho la instancia superior del Poder Judicial depende de nombramientos del Ejecutivo y/o de avales del Legislativo, y cuando las mayorías parlamentarias pactadas para gobernar subordinan el Legislativo al Ejecutivo, o a la inversa); c) la supuesta “izquierda progresista” se alterna en la presidencia con la derecha más o menos ultra; d) las Fuerzas Armadas y la Policía mantienen la misma Doctrina yanqui de las recientes Dictaduras de Seguridad Nacional, en las que fueron  protagonistas en el contexto del Plan Cóndor digitado por EEUU (cargado de asesinatos, desapariciones, robos de bebés, y torturas); para peor, en el caso de Chile, la propia Constitución vigente mantiene buena parte de la impuesta por Pinochet; e) los grandes medios de comunicación (con la excepción de unos pocos estatales, mal financiados y mal pertrechados tecnológicamente) pertenecen a la misma oligarquía que apoyó y se benefició de las dictaduras citadas; y, f) son muy poquitos los hijos de obreros que logran terminar los estudios universitarios, al tiempo en que la salud pública acusa notorias carencias para atender a los más pobres.

    No cabe dudas de que si la medimos en base a esas características, la Vzla actual no es la “democracia” vigente en el Chile de Boric (que acaba de dejar su país en manos del pinochetista Kast)  o en el Uruguay de Orsi.

        Ahora, a pesar de que en 2005 Chávez proclamó que Vzla adoptaba el “Socialismo del siglo XXI”, tampoco la Vzla actual es la Rusia soviética del principio de la Revolución de Octubre. En Vzla no  fueron puestos bajo control obrero todos los medios de producción,  ni el poder político se estructura de abajo hacia arriba a través de las sucesivas instancias (local, regional, republicana y nacional) de los Soviets (Consejos) de obreros, campesinos y soldados, ni las Fuerzas Armadas y la Policía emanaron de los Guardias Rojos revolucionarios, ni el nuevo gobierno enfrenta una guerra civil abierta acompañada de una invasión de trece gobiernos enemigos...

    La Vzla chavista-madurista construyó un sistema con características propias.

    Desde el punto de vista económico es (hasta ahora, a la espera de lo que disponga el Proyecto de reforma de la Ley de Hidrocarburos) estatista en su principal recurso y fuente de divisas, el petróleo, en la medida en que PDVSA es monopólica o ejerce amplio dominio en ese sector; pero al mismo tiempo mantuvo un enjambre de grandes, medianas y pequeñas empresas privadas, y de trabajadores cuentapropistas, en los sectores no-petroleros.

    Su sistema político puede ser caracterizado como de Partido-Estado, en la medida en que el PSUV, directa o indirectamente, controla integralmente o mayoritariamente (y desde el nivel nacional al nivel local) los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como el Consejo Nacional Electoral, las FFAA, las Policías, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo. En ese contexto, desde la presidencia de Chávez la oposición de derecha que no sigue las orientaciones de María C. Machado (pues ésta se abstuvo sistemáticamente durante mucho tiempo hasta julio de 2024) ha tenido que conformarse (cuando ha participado, en vez de llamar a la abstención) con la obtención de cargos que son minoría en su número (salvo una vez en la AN) en los poderes ejecutivos estadales y municipales, y en los legislativos de esos dos niveles y del nivel nacional.

        En el plano comunicacional, aunque la derecha anti-chavista llegó a controlar numéricamente la mayoría de los medios impresos, radiales y televisivos, el gobierno de Chávez primero, y el de Maduro después, hacía un uso diario y permanente de los medios estatales y de “cadenas” obligatorias de radio y TV  para  impregnar a la sociedad con su mensaje; en éste, desde el combate a los “escuálidos” lanzado por Chávez, hasta la guerra a la “sayona” (Machado) renovada diariamente por Maduro, los gobiernos chavistas-maduristas descalificaban de hecho como “antipatria” a todo aquel que se opusiera o manifestara discrepancias con sus decisiones y acciones; y ese mensaje era/es llevado hacia el mundo a través de Telesur.                  

         Veintiséis años después de la llegada de Chávez a la Presidencia y transcurridos 12 años de presidencia de Maduro, desde 2013  hasta su secuestro el 3 de enero de 2026, considero que se pueden catalogar como logros populares del chavismo-madurismo, al menos los siguientes:

    1.  Construcción de más de tres millones de viviendas populares (lo que significa que cuando Vzla alcanzó su población máxima, antes del éxodo, y si calculamos que cada familia se compone en media de 4 miembros, ese esfuerzo cubrió las necesidades habitacionales de casi un tercio de la población venezolana total máxima).

    2.  Generalización de la educación pública, alcanzando un récord en Nuestramérica (con la excepción de la Cuba revolucionaria) del porcentaje de jóvenes frecuentando la Universidad.

    3. Antes del endurecimiento del bloqueo yanqui, gran generalización de la salud pública gratuita ya a partir de cada barrio, a partir de la Misión “Barrio Adentro” (inicialmente atendida principalmente con galenos cubanos).

    4. Gran alcance de las instancias de organización popular de base (como los Consejos  Comunales, reagrupados después en Comunas), como estructuras (al menos teóricamente) de decisión, gestión y control para implementar soluciones para las principales necesidades populares.

    5. Satisfacción de las necesidades alimentarias básicas de las grandes mayorías a través de los CLAPS (con la distribución periódica fija de canastas alimenticias subsidiadas).

    Hay que repetir que a partir de esos logros y de la presión de  los Gobiernos y del PSUV el movimiento social chavista-madurista es una innegable realidad en la sociedad venezolana, por lo que su eliminación, pregonada por Machado, aunque ese movimiento pudiera ser minoritario como ella lo repite, al parecer solo podría hacerse al costo de mucha represión, y, probablemente, de un baño de sangre, y/o de una prolongada guerra de guerrillas, cuando no de una guerra civil generalizada.

    Ahora bien, no son pocos los fracasos del sistema chavista-madurista.

    Entre sus fracasos económicos más claros pueden citarse: a) la brutal caída del salario nominal (en especial del sector público), que se desplomó desde un valor equivalente a los 400 dólares en la era de Chávez a tan solo menos de 4 dólares en la era de Maduro, b) la caída de la producción petrolera causada por una planificación e inversiones ineficientes (además del bloqueo yanqui), c) una hiperinflación que duró muchos años y que en la actualidad aún no ha sido domada completamente, y, d) ineficiencia (salvo excepciones) de las empresas derivadas de las expropiaciones y estatizaciones, tanto en el área rural como en el área industrial.

    Entre sus fracasos políticos cabe citar: a) la división y alejamiento de sectores que hicieron parte del gran bloque de apoyo a Chávez (como es el caso de algunos ex-Ministros de Chávez y del Partido Comunista de Venezuela), b) incapacidad de dialogar y repartir algunas responsabilidades de gestión con los representantes de la oposición de derecha que no siguen la línea de Machado, que han sido siempre hostilizados por el chavismo-madurismo, incluso cuando no cuestionaron los resultados electorales oficiales, c) ruptura con gobiernos y partidos llamados “progresistas” de Nuestramérica (en un alejamiento que se acentuó tras la dudosa reelección de Maduro en julio de 2024), y, d) una alineación acrítica de los gobiernos chavistas-maduristas con gobiernos autoritarios, como el de la Rusia de Putin (incluso después de la invasión a Ucrania), y el de Irán (incluso después de la masacre de miles de manifestantes iraníes por parte de la teocracia allí reinante).   

    Entre los fracasos sociales consignamos: a) el éxodo de más de una cuarta parte de la población contabilizada al inicio de la Presidencia de Chávez en 1999; b) la polarización ofensiva de la sociedad, promovida desde la “guerra a los escuálidos” de Chávez, hasta las ofensas a los seguidores de la “sayona”, en tiempos de Maduro. c) el clientelismo en la distribución de alimentos por los CLAPS y en la aplicación de otras políticas púbicas, y las presiones a funcionarios públicos para hacerlos participar en manifestaciones públicas pro-gubernamentales, y/o para que votasen a los candidatos del gobierno; d) los sonados casos de corrupción de altos dirigentes chavistas o maduristas (algunos condenados a prisión o fugados al exilio), y, e)  como consecuencia de todo lo anterior, el aumento en la sociedad del descreimiento y de la pasividad socio-política.                   

    Entre los fracasos culturales destacaríamos: a) la censura y clientelismo en los nombramientos  de funcionarios e incluso de docentes universitarios, b) la censura, autocensura, medias verdades o simples mentiras por omisión, en la prensa controlada por el gobierno (y divulgadas al mundo a través de Telesur),y, c) la promoción mediante esos mecanismos de camadas de adulones que venden su aparente adhesión y fidelidad a cambio de favores y/o de la (supuesta) tranquilidad que da la obsecuencia.

    1.  ¿Hacia dónde puede ir Venezuela?

     

        Un escenario posible es la continuidad en el gobierno y en la hegemonía sociocultural del chavismo-madurismo (bajo la conducción de Delcy Rodríguez u otro liderazgo), al precio de conceder a Trump y los EEUU las concesiones que éstos exijan y que el chavismo-madurismo considere como no suicidas o no saboteadoras de parcelas indispensables de su predominancia en Vzla.

         Otro escenario sería el de una vuelta de Vzla a lo que era antes de la emergencia de Chávez, bajo la conducción de Machado o de alguien similar; pero quizá eso solo sería posible al precio de un baño de sangre del pueblo chavista-madurista y/o de una prolongada guerra de guerrillas. Sin embargo la historia de Nuestramérica muestra cómo sistemas con mucho arraigo popular, como el peronismo en Argentina, pudieron ser sometidos durante casi dos décadas a través de una continuada represión y marginalización (Perón fue derrocado en 1955 y solo logró volver a la Presidencia en octubre de 1973, para morir poco después, en julio de 1974).

    Un tercer escenario lo constituye la opción-alternativa ecomunitarista.

    Pero aquí no nos olvidamos del craso error y desilusión de los trotskistas del mundo entero cuando creyeron que la caída de la URSS abriría la puerta al “verdadero socialismo” (supuestamente preconizado por Trotsky), y lo que de hecho se impuso en la inmensa ex-URSS fue un capitalismo con tintes mafiosos, que dura hasta hoy bajo la batuta de Putin.

    Así, no creo que la alternativa ecomunitarista que paso a sintetizar sea el escenario más probable, sino, al contrario, el menos verosímil en/para la Vzla actual.

    Esa alternativa supondría en Vzla:

    1) En el plano económico: a) practicar una progresiva descarbonización de la economía (como lo reclama Petro desde Colombia), priorizando la soberanía alimentaria y la producción con energías limpias y renovables de alimentos sanos (sin agrotóxicos ni transgénicos) y de productos industriales nacionales durables y ecológicamente sustentables; b) todo ello tendría que darse en una estructuración predominantemente comunitaria-cooperativa de la producción-distribución-consumo, y donde las grandes empresas estratégicas serían sometidas al control de sus trabajadoras-es y de la ciudadanía en general, c) la distribución de lo producido seguiría de más en más el principio que reza: “De cada un@ según sus capacidades, y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”, y, d) habría una disminución progresiva de la jornada laboral (diaria, semanal, mensual, anual y vital) para que cada persona tenga más tiempo disponible para realizarse como individuo comunitario-universal-cósmico.

    2) En el plano político la convivencia se estructuraría mediante decisiones tomadas y revisadas-renovadas-cambiadas preferencialmente en asambleas, plebiscitos y referendos; y donde los espacios de democracia representativa que fuera indispensable mantener no podrían ser ocupados por una misma persona por más de dos mandatos, y a la misma no pueda sucederla un pariente (para evitar la constitución de una “casta política” sobrepuesta a la ciudadanía), y habrá referendos revocatorios cuando l@s respectiv@s electoras-es juzguen que l@s elect@s se apartaron de su misión de servir al Buen Vivir de las mayorías. 

    3) En el plano comunicacional el conjunto de los medios sería puesto bajo la administración de las comunidades y se combatiría su uso sesgado por personas o grupos, al tiempo en que se combatirían toda censura y autocensura.

    4) En el plano educativo se practicaría, tanto en la educación formal como en la no formal, una educación ambiental ecomunitarista (basada en la pedagogía problematizadora propuesta por Paulo Freire). De esa educación haría parte y la completaría una estética de la liberación, que a tod@s educa y a tod@s incentiva para practicar las artes, una educación física formativa y cooperativa (que sustituya al deporte competitivo y crematístico), y una educación sexual superadora del machismo y la homofobia .

    5) Y se promovería un ateísmo no militante (nunca impuesto) que, al tiempo que incentiva la unión de creyentes y no creyentes para superar el capitalismo y avanzar hacia el Ecomunitarismo, promueve una paciente reflexión sobre la alienación religiosa, buscando superarla a largo plazo y voluntariamente.

    6) La seguridad ciudadana y la defensa nacional serían aseguradas principalmente por las Milicias Populares de integración voluntaria (secundadas y completadas por las fuerzas especializadas que se juzgue indispensables, cuyo número debería disminuir con el tiempo).

    Es obvio que se oponen (incluso con la violencia abierta) a esa alternativa ecomunitarista tanto la oligarquía interna en cada país nuestroamericano (en este caso, Vzla) como su aliado-amo, el imperialismo (en especial y en Nuestramérica, el de EEUU). Por eso las grandes mayorías deben estar dispuestas y educadas-entrenadas para defender su alternativa ecomunitarista con la Guerra de todo el Pueblo, si el enemigo las obliga a recurrir a los medios extremos para garantizar su Buen Vivir. Hoy el pueblo venezolano está en la inminencia de verse obligado a ese trance.

    Para que esa poco probable alternativa ecomunitarista se hiciese posible en Vzla tendrían que combinarse por lo menos las siguientes circunstancias:

    1. Las actuales Comunas deberían cubrir todo el país y asumir de hecho la gestión de todos los medios de producción existentes en sus respectivas zonas, participando además en el control de las grandes empresas estratégicas que, por sus características, necesitan una administración de escala y alcance nacional; todo ello para que pueda comenzar a aplicarse de más en más el principio que reza: “De cada un@ según sus capacidades, y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”.

    2. Los sindicatos de asalariad@s y cuentapropistas deberían retomar toda su libertad de acción, para que también por esa vía se ejerza la gestión y el control de la ciudadanía sobre la actividad económica (planificación, producción distribución y consumo) en todo el país.

    3.  Efectiva democratización de los centros educativos para que a través de la práctica de una educación problematizadora su acción fortalezca diariamente el proceso de superación del capitalismo, rumbo al Ecomunitarismo.

    4. Democratización de los medios de comunicación, para que todas las voces que impulsen la perspectiva de superación del capitalismo sean oídas y en su debate fecundo se eviten los personalismos dirigentistas con vocación de eternización, se corrijan los errores, y se mejore incesantemente el Buen Vivir del pueblo.

    5. Disolución del PSUV en un Gran Polo Patriótico ampliado en relación al actual (reintegrando a viejos chavistas, a comunistas y a nuevos sectores hoy ajenos a la política), para que la conducción política repose más en un sistema de “red social” (apoyándose e inspirándose de las Comunas) que en un “Partido político” (verticalista y exclusivista) a la vieja usanza.

    6. Predominio de las Milicias Populares sobre las fuerzas militares y policiales especializadas, para que la seguridad y la defensa reposen de hecho en el conjunto del pueblo organizado y en armas, y se evite el surgimiento de una “casta” militar que se sobreponga al conjunto de la ciudadanía. Solo las Milicias Populares son capaces de practicar la Guerra de todo el Pueblo (llevándola a la victoria, como ocurrió en Vietnam), incluso cuando las fuerzas especializadas han sido destruidas por una agresión imperial.

    7. Todas las medidas anteriores parecen indispensables para que la alternativa ecomunitarista pueda afirmarse en Vzla, venciendo un continuado bloqueo y una continua agresión imperialista (en especial de EEUU), que, no cabe duda, seguirán pesando contra el país, incluso con peligro de una invasión militar “clásica”. Para tanto, esa alternativa necesita también consolidar y crear soberanamente nuevas relaciones de cooperación y apoyo en todos los órdenes (desde el económico y el tecnológico, hasta el militar) con pueblos y países (empezando por lo de Nuestramérica) que no tengan una conducta imperial hacia Vzla, pero/y sin crear ninguna relación de dependencia (y menos aún sumisión), en relación a ellos. Tal acción se encuadraría en el impulso de la progresiva construcción de la Organización de los Pueblos Unidos propuesta por el Ecomunitarismo para sustituir a la actual ONU. La OPU es un sistema de cooperación solidaria mundial en el que cada pueblo/país se relaciona con los demás en condiciones de igualdad y ya no existe el derecho de veto que en el Consejo de Seguridad de la actual ONU (que sería abolido en la OPU) hoy consagra el dominio de un puñado de potencias nucleares (y, en especial, el de unos EEUU que en su ansia dominadora incluso se enfrentan hoy a sus socios de la OTAN).      

    Bibliografía mínima

    Sirio López Velasco, “Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista”, 2025, disponible gratuitamente en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista

    Siro López Velasco, “Filosofía Ecomunitarista Aplicada” (Vol. 1, 2 y 3), 2023, 2024 y 2025, disponibles gratuitamente, respectiva mente en https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada                                                                                                         

    https://doi.org/10.58942/eqs.108 , 

    https://doi.org/10.58942/eqs.145

  6. BREVE HISTORIA DE LAS AGRESIONES IMPERIALISTAS DE EEUU CONTRA NUESTRAMÉRICA. LA RESPUESTA ECOMUNITARISTA ACTUAL

    Enviado: 05 de febrero de 2026


    La nefasta lista histórica

    Ante la gran arremetida imperialista de Trump, en especial contra Nuestramérica, es bueno revisar las definiciones básicas y remitirse a la Historia, para después regresar a la actualidad.

    Si nos atenemos a una definición básica, por “Imperio” se entiende un régimen de un país/Estado que domina o intenta dominar  otros pueblos (por intereses variados, que pueden ir desde lo económico hasta lo militar, pasando por lo geopolítico). Y el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua dice que Imperio “en el plano de las relaciones internacionales [es una] potencia hegemónica y su zona de influencia”. A su vez define al imperialismo como “la actitud y doctrina de quienes propugnan o practican la extensión del dominio de un país sobre otro u otros por medio de la fuerza militar, económica o política”.      

    Cualquier escolar ha oído hablar del Imperio romano. Ahora, a partir del siglo XVI, con el capitalismo naciente, los reinos de España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda se constituyeron en Imperios que dominaron grandes partes de Abya Yala, llamada América por esos invasores europeos. En el siglo XIX, con el capitalismo en pleno desarrollo,  en la Conferencia de Berlín de 1884-1885 catorce potencias imperiales europeas, más el Imperio Otomano y EEUU, se dividieron literalmente África. A principios del siglo XX Lenin caracterizó al imperialismo como una fase superior del capitalismo.

    ¿Qué decir del comportamiento de EEUU cuando ya era un país independiente, hacia el resto de Abya Yala, y en especial hacia Nuestramérica (entendiendo por tal el conjunto de la llamada  América Latina y el Caribe)?

    El propio Trump reivindica hoy explícitamente la “Doctrina Monroe” (que ha rebautizado como “Donroe”, por el prefijo derivado de su nombre, Donald), enunciada por el entonces Presidente de los EEUU James Monroe resumida en 1823 en la frase “América para los americanos” (queriendo decir con eso “América para los estadounidenses”, pues pretendía dominar todo el Continente alejando de la región a cualquier otra potencia imperial, especialmente europea). Hoy las potencias que quiere eliminar Trump-EEUU de Nuestramérica, son, principalmente China (que ya es el primero o segundo socio comercial de varios países de la región y está ganando la guerra comercial contra EEUU), y Rusia.  

    Una simple consulta a internet nos informa que desde 1800 se cuentan nada menos que 98 agresiones militares yanquis en Nuestramérica, de pequeño o gran porte, de corta o larga duración y de consecuencias menores a muy decisivas, desde la incursión de marines estadounidenses en la ciudad dominicana de Puerto Plata durante el conflicto entre EEUU y Francia ocurrido entre 1798 y 1800, hasta el 3 de enero de 2026, cuando el Presidente en ejercicio de Venezuela y su mujer fueron secuestrados por tropas estadounidenses tras un bombardeo yanqui a diversos puntos del territorio venezolano; ese ataque ocurrió después de varios años de sanciones económicas de EEUU contra Venezuela, y fue seguido por declaraciones de Trump que afirmaron que EEUU controlará el petróleo venezolano y el propio gobierno del país por tiempo indefinido.

    Y conste que además de las mismas, debemos agregar como agresiones a la soberanía de los pueblos nuestroamericanos la larga serie de dictaduras que aunque no contaron con la acción directa y simultánea de muchos militares norteamericanos, a no ser en calidad de instructores, fueron forjadas, armadas y mantenidas por los EEUU, como es el caso de las más recientes, creadas por la Doctrina yanqui de la Seguridad Nacional (y profundizadas por el Plan Cóndor bendecido por EEUU), que entre los años 1964 y 1985 enlutaron al precio de decenas de miles de asesinados, desaparecidos, torturados y exiliados (además de muchos bebés robados) a diversos países de Nuestramérica (como fueron los casos de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros); a eso hay que agregar los Golpes de Estado más recientes, forjados por EEUU, contra Manuel Zelaya en Honduras (en 2009), contra Fernando Lugo en Paraguay (en 2012), contra Evo Morales en Bolivia (en 2019), y contra Pedro Castillo en Perú (en 2022). A todo lo dicho hay que sumarle todas las elecciones manipuladas por EEUU a lo largo del tiempo en toda Nuestramérica para imponer en muchos países, y con la complicidad y beneficio de las oligarquías locales, a  gobiernos afines a la potencia yanqui que saquearon y masacraron repetidamente a sus respectivos pueblos (con el uso de Fuerzas Armadas y Policías adoctrinadas, armadas, entrenadas y asesoradas por EEUU).  

    Entre las agresiones directamente militares más marcantes de ese largo nefasto rosario que se remonta a 1800, cabe destacar aquí por sus consecuencias, duración y/o repetición, las siguientes:

    1. Robo a México por EEUU, tras sucesivas guerras e intervenciones durante el siglo XIX,  de la mitad de su territorio original. Tras la guerra de 1846-1848 EEUU le robó a México los actuales Estados de Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, Wyoming, y partes de Colorado. Hablamos de robo pues los menos de 20 millones de dólares de la época supuestamente pagados a cambio de esos inmensos territorios, no son nada.      

    2. Invasión y ocupación de Cuba a partir de 1898, con el establecimiento allí de una República subordinada a EEUU, como triste fin de la guerra de independencia cubana contra España, y nuevas intervenciones yanquis de 1906 a 1909, de 1912, y de 1917 a 1922, y la invasión de Playa Girón de 1961 a cargo de una Brigada mercenaria de aproximadamente 1.500 hombres, entrenada y apoyada logísticamente por EEUU, a lo que se suman el intento de limitación de la soberanía cubana en la Crisis de Octubre (Crisis de los Misiles) de 1962, además de innumerables intentos de asesinatos de Fidel Castro digitados por la CIA y de un Bloqueo económico contra la Isla que ya dura seis décadas e impide a Cuba de vender y comprar libremente incluso remedios, y se agravó en enero de 2026 cuando Trump amenazó con aranceles extra a los países que le vendan petróleo a Cuba (sabiendo que ese país produce casi toda su electricidad a partir de esa materia prima).

    3. También a fines del siglo XIX EEUU ocupó y anexó a Puerto Rico (que hasta hoy es un “Estado Libre Asociado a los EEUU”, en lo que constituye un estatus semicolonial).

    4. La ocupación yanqui de Haití entre 1915 y 1934 (antecedida y seguida por  otras 4 intervenciones militares yanquis en ese país, aún hoy más o menos tutelado por EEUU).

    5. La ocupación yanqui de República Dominicana de 1916 a 1924 y la invasión de EEUU a ese país en 1965 (precedidas o seguidas de otras 3 intervenciones).

    6. Sucesivas invasiones a Nicaragua; se cuentan en total once,  destacando la que culminó en 1934 con el asesinato del héroe Augusto César Sandino.

    7. Invasión a Granada en 1983.

    8. Ocho  intervenciones en/contra Panamá , y control desde 1904 a 1999 de su Canal interoceánico. El ataque militar más sonado y reciente fue el perpetrado  en 1989 (con la destrucción de un barrio de la capital panameña y el secuestro y traslado a EEUU del entonces “hombre fuerte” panameño, el general Noriega, que había sido agente de la CIA).

    9. El reciente ataque a Venezuela y secuestro de su Presidente en ejercicio, ya mencionado (después de varios años de sanciones económicas de EEUU contra Venezuela).

    Menos conocidas son las siguientes agresiones militares:

    1. Contra territorios argentinos (en 1831, 1833, 1852-1853, y 1890, además del abierto apoyo logístico de EEUU a Inglaterra, contra Argentina, en la Guerra de las Malvinas de 1982; y la dictadura que EEUU patrocinó allí entre 1976 y 1983).

    2. Contra territorios colombianos (1860, 1868, 1873, 1885, 1891, 1901, 1902 en dos oportunidades, y a partir de 1989 con el pretexto de la guerra contra las drogas, estableciendo bases militares en Colombia, e involucrando también a Bolivia y Perú).

    3. Contra territorio uruguayo (1855, 1858, y 1868, además de la dictadura que patrocinó allí entre 1973 y 1985).

    4. Contra Perú (1835-1836, y desde 1989 con el pretexto de la guerra contra las drogas, y el Golpe contra Pedro Castillo en 2022).

    5. Contra Paraguay (1859, y la dictadura de Stroessner de 1954 a 1989).

    6. Contra Chile (1891, y el sangriento Golpe patrocinado por EEUU contra el Presidente Salvador Allende, que le costó la vida en 1973).

    7. Contra Honduras (1907, 1911, 1912, 1924, 1925, 1983 a 1988 en guerra contra la Nicaragua sandinista, además del ya mencionado Golpe contra Manuel Zelaya en 2009).

    8. Contra Guatemala (1920, y en el Golpe que derribó al Presidente  Jacobo Arbenz en 1954, luego de que éste hiciera una Reforma Agraria).

    9. En Costa Rica en 1921 (con el pretexto de evitar una guerra entre ese país y Panamá).

    10.  Establecimiento de bases militares en Bahamas, Jamaica, Antigua, Trinidad y Guayana Británica en 1940 (recordemos que durante la Segunda Guerra Mundial también hubo bases militares yanquis en otros países de Nuestramérica, como fue el caso de Brasil).

    11.  Acción de asesores militares yanquis en El Salvador por lo menos desde 1981.

    12.   Contra Bolivia (en especial en 1966-1967 para asesinar al Che Guevara, luego a partir de 1989 en la supuesta guerra contra las drogas, y el Golpe de Estado contra Evo Morales en 2019).

    No en vano ya había dicho Simón Bolivar en una carta a Campbell de 1829 que “Los EEUU parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad”.

    Hoy, la respuesta ecomunitarista

    Casi 200 años han pasado desde aquella advertencia y premonición de Bolívar.

    A principios de 2026, además de amenazar a Canadá y a Groenlandia con sendas anexiones a los EEUU, Trump profirió amenazas directas de nuevos ataques contra Venezuela, si el gobierno que sucedió al de Maduro no actúa como lo desea EEUU, contra Colombia y su Presidente, y contra Cuba (de cuyo gobierno Trump dijo que le faltaba poco tiempo para caer). 

     

    Ante la arremetida imperialista de Trump, cabe reflexionar sobre las formas de resistir a las agresiones imperialistas (que pueden llegar a una invasión militar “clásica”) contra uno o varios países de Nuestramérica, con miras a ponerlas en práctica cuanto antes. Infelizmente hay que constatar que la coordinación solidaria de entreayuda (incluyendo la cooperación de defensa), entre nuestros pueblos/países, que se creía necesaria y factible cuando se constituyeron, respectivamente, la UNASUR, el ALBA y la CELAC, no ha alcanzado (hasta el momento en el que escribo estas líneas) el grado de concreción y efectividad exigido para hacer frente a las diversas modalidades de la agresión imperial.

     

    Así, salvo raras excepciones de cooperación mutua, cada pueblo/país de Nuestramérica se encuentra (casi) solo para enfrentarlas, aunque pueda buscar apoyos extra-continentales, que: a) no se sabe hasta qué punto estarán dispuestos a ayudar efectivamente a un pueblo/país nuestroamericano que sea víctima de un ataque militar estadounidense y/o de otra potencia imperial). y, b) aunque estén dispuestos a ayudar, no se sabe cuán eficiente podrá ser esa ayuda, dadas las distancias geográficas existentes.   

     

    Desde nuestro punto de vista las chances de hacer frente a una agresión imperial (venida, por ejemplo de EEUU) aumentan enormemente cuando el o los países nuestroamericano-s agredido-s está-n en camino hacia el Ecomunitarismo. Recordemos que ese orden comunitario-ambiental poscapitalista (horizonte-guía utópico imprescindible para que la acción cotidiana tenga un rumbo claro) se compone de las siguientes dimensiones interconectadas:

     

    1. una Educación ambiental ecomunitarista socialmente generalizada en todas las instancias de la educación formal y no formal (incluyendo el componente anti-oligárquico y anti-imperialista que necesariamente hace parte de la misma), que se guía por las tres normas fundamentales de la Ética que nos exigen, respectivamente, luchar para garantizar mi libertad individual de decisión, realizar esa libertad en la búsqueda de consensos con l@s demás, y preservar-regenerar la salud de la naturaleza humana y no humana; nótese que estas normas también se aplican en todas las otras dimensiones interconectadas de la propuesta ecomunitarista;  b) una Economía ecológica y sin patrones, de base comunitaria y cooperativa que tiende a aplicar diariamente el principio rector del Ecomunitarismo que reza “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”; c) una Política de tod@s basada preferencialmente en la democracia directa (ejercida a través de asambleas, plebiscitos y referendos); d) una Comunicación horizontal y simétrica que pone en manos de las comunidades la gestión de todos los medios de comunicación, e) una Estética de la liberación que a tod@s incentiva y posibilita hacer artes y a tod@s educa para disfrutarlas; y, f) un ateísmo no militante que al tiempo que reúne a creyentes y no creyentes para enfrentar al imperialismo, establece un diálogo paciente para que a largo plazo, junto a la superación de las dimensiones profanas de la alienación vigentes en el capitalismo, también sea superada la alienación religiosa.

     

    Es en la construcción de ese conjunto de pautas vitales que se hace mucho más viable la resistencia exitosa a una agresión imperial (incluyendo los ataques militares) por parte de un pueblo/país de Nuestramérica, cuyas directrices explicitaremos en lo que sigue.     

     

    Aquí retomamos conceptos que ya adelantamos en “Notas ecomunitaristas sobre la defensa contra una invasión militar imperialista en Nuestramérica”, ver https://www.aporrea.org/ddhh/a344093.html).

     

    Recordemos que la invasión militar directa con acción de fuerzas terrestres ha sido la última opción que han usado las potencias imperialistas (en especial EEUU, en Nuestramérica) para sacar un Gobierno que no les agrada y poner otro que responda a sus intereses.

    Antes utilizan otros recursos (que pueden combinarse): a) críticas en grandes campañas mediáticas internacionales e internas, mediante la prensa tradicional y/o las redes sociales, que incluyen mentiras, difamaciones y amenazas verbales; para enfrentar ese ataque el pueblo/país agredido necesita contrarrestar la campaña mediática imperialista creando una red de comunicación interna y en/con los países nuestroamericanos para restablecer las verdades y desenmascarar las intenciones imperialistas; b) sanciones (en especial económicas) y bloqueo económico; para enfrentarlos, evitando la asfixia económica, el pueblo/país agredido necesita reforzar la cooperación económica solidaria con los pueblos nuestroamericanos, y especialmente con sus vecinos inmediatos, y también con otros pueblos/países del mundo; c) uso de connacionales del Gobierno agredido para que, tras una gran campaña mediática y de agitación social (como las ocurridas en las llamadas “Revoluciones de Colores”), lo expulsen mediante procesos electorales, parlamentarios y/o jurídicos forzados-manipulados, internos al país en cuestión; para enfrentar ese modo de agresión imperial el gobierno/pueblo/país agredido debe desenmascarar mediante continuas campañas de información y educación, internas e internacionales, a esa Quinta Columna pro-imperialista que actúa desde dentro del país, en sincronía con cómplices del exterior, d) un Golpe de Estado realizado por (un sector de) las Fuerzas Armadas del país en cuestión (muchas veces los Imperios han comprado a Generales traidores y ambiciosos dispuestos a transformarse en Presidentes obedientes al Imperio, o a poner como Presidente a alguien que lo sea), e) demostraciones intimidatorias de fuerza imperial poniendo barcos o aviones en las proximidades del país agredido, f) asesinato o secuestro del líderes o lideresas del Gobierno indeseado,   y, g) bombardeos a distancia (con drones, misiles, y usando aviones, submarinos  y/o barcos), que intentan desencadenar y/o acelerar los procesos  ”c” y  “d”.

    Si todos o casi todos esos recursos han sido usados y no han logrado derrocar al Gobierno no deseado, entonces el Imperio recurre a la invasión militar directa con tropas terrestres propias (eventualmente acompañadas por contingentes militares de algún otro país que se preste al juego imperial, y pudiendo contar a veces con el apoyo de una Quinta Columna de traidores en el país invadido).

    Ahora bien, un aspecto militar que necesita ser reiterado consiste en el hecho de que, pese a su enorme poderío bélico, EEUU (y eventualmente sus aliados), no han logrado derribar Gobiernos indeseados usando solo bombardeos a distancia. Para lograr ese fin han tenido que recurrir a la acción de fuerzas terrestres, a veces contando con el apoyo de fuerzas aliadas extranjeras y/o de fuerzas locales que han secundado a las fuerzas extranjeras (e incluso pueden transformarse en la punta de lanza visible para el golpe final, como ocurrió en Libia en 2011 y en Siria en 2025). 

    Si recordamos algunos derrocamientos de gobiernos ocurridos en las últimas décadas, con gran protagonismo militar de los EEUU, verificamos que los gobiernos de Afganistán, Irak y Libia solo fueron derribados tras una acción imperial terrestre. (Obviamos aquí las innumerables intervenciones y Golpes más o menos cruentos que otras potencias imperialistas, como Francia, han promovido en África u otros Continentes),

    Y allí donde no hubo esa invasión terrestre, no cayó el Gobierno; es lo que acaba de ocurrir en 2025 con los ataques a distancia (con drones, misiles y bombardeo aéreo) de Trump e Israel a Irán, que no lograron derribar al gobierno iraní. Y antes había ocurrido en Playa Girón en 1961 cuando el imperialismo no desembarcó en Cuba con poderosas fuerzas propias, sino que se limitó a enviar una Brigada mercenaria. Ya que mencionamos el caso cubano, recordemos que se ha verificado que el imperio yanqui calcula que más allá del eventual éxito militar parcial que pueda obtener, una invasión deja de ser políticamente rentable cuando provoca muchas bajas estadounidenses; pues entonces la opinión pública estadounidense empieza a volverse cada vez en mayor número contra esa operación militar, volviéndose también contra las autoridades que decidieron esa invasión; así sucedió en la guerra de Vietnam; y se dijo en la época de la Guerra Fría  que EEUU no invadió Cuba con sus tropas porque se calculó que en el primer mes de esa invasión las bajas norteamericanas se elevarían a por lo menos 30.000 hombres; para comparar, recuérdese que en sus 8 años de agresión y ocupación oficial de Irak EEUU perdió allí “solamente” 4.600 hombres.

    Ahora bien, en base a las experiencias acumuladas en la larga lista de agresiones yanquis contra Nuestramértica, antes reseñada, en lo que sigue avanzamos resumidamente algunas medidas de carácter militar que consideramos fundamentales que implemente un país que en Nuestramérica quiera encaminarse hacia el Ecomunitarismo, para: 1)  intentar evitar una invasión terrestre imperialista, y 2) enfrentarla con chances de victoria, si esa invasión se produce.

    1. Para prevenir y enfrentar la ocurrencia de las otras formas de agresión imperialista antes citadas, y especialmente para tratar de impedir la invasión, el país que se enrumbe hacia el Ecomunitarismo en Nuestramérica, como prolongación de la Educación ambiental ecomunitarista y de la Política de tod@s que practica, debe:

    2. Crear la Doctrina militar de defensa que consiste en la Guerra de Todo el Pueblo, que estriba esencialmente en el hecho de que la defensa del país no es tarea exclusiva de los cuerpos especializados de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Policía (mientras éstos existan, pues en el camino hacia el Ecomunitarismo éstas habrán de desaparecer), sino que es responsabilidad (libremente asumida) de toda la ciudadanía.

    3. Tal responsabilidad se concreta en el alistamiento voluntario a las Milicias Populares, que funcionarán como fuerzas complementarias de las fuerzas especializadas antes mencionadas.

    4. La Fuerzas especializadas deben ser educadas en la contribución (incluso en actividades productivas) al Buen Vivir ecomunitarista del pueblo, en el respeto y servicio hacia éste, en la defensa de la soberanía del país y de la integración solidaria, soberana e independiente de todos los países de Nuestramérica, incluso en el área de Defensa y Seguridad.

    5. Tanto las fuerzas especializadas como las milicianas deben tener un relevamiento de las personas que desde dentro del país pudieran apoyar la invasión imperialista, a fin de neutralizarlas, apresándolas,  cuando haya pruebas de su colaboración con el enemigo. 

    6. Cuanto más avanzado se muestre el país en todos esos aspectos, más disuadirá al potencial invasor imperialista de sus intenciones invasoras, en la medida en que calculará, como se dijo antes en relación a Cuba, el costo en vidas que le significaría esa operación militar, y su consecuente efecto socio-político negativo para las autoridades imperialistas que la ordenaran.

     

    1. Para enfrentar la invasión, si la misma no pudo ser evitada, los países de Nuestramérica deben preparar y disponerse a practicar la Guerra de Todo el Pueblo, sabiendo que el agresor imperialista (en especial EEUU, pero también Francia o Inglaterra, que aún mantienen colonias y/o semicolonias en la región):

    2. tiene un poderío tecnológico-militar para la guerra convencional infinitamente superior a la poseída por cada país nuestroamericano,

    3. que en base a ese poderío, con bombardeos lejanos (con misiles, aviones, barcos, submarinos, y drones) el agresor puede en poco tiempo asesinar algun@s líderes-as del país agredido, y destruir los principales centros de comando (incluyendo su personal), las principales bases militares y la aviación del país agredido, y,

    4. puede en un ataque terrestre ocupar en poco tiempo (de corto o mediano plazo)  importantes enclaves de importancia militar-política-sicológica del país agredido, como pueden serlo su capital y/u otras ciudades o lugares.

     

    1. De todo lo anterior se deduce que la única posibilidad que le queda al país agredido para resistir a la invasión militar imperialista terrestre con alguna chance de vencerla, es prepararse con la mayor anticipación posible e implementar cuando ocurra la invasión, la guerra popular prolongada de guerrillas (ya que vari@s líderes-as habrán sido asesinad@s o aprisionad@s por el invasor, y que las fuerzas de defensa especializadas del país agredido serán fuertemente menguadas por el ataque del imperialismo, cuando no completamente desarticuladas). Esta guerrilla popular prolongada puede y debe tener por escenario tanto los espacios rurales como las áreas urbanas, como lo hizo victoriosamente el heroico Vietnam que venció sucesivamente a los imperios japonés, francés y estadounidense. Para tanto, las Milicias Populares creadas en tiempos anteriores a la invasión deben ser entrenadas con tiempo y minuciosidad, ANTES de la invasión, a la práctica de esa guerra de guerrillas; para la cual deberán haber sido escondidos antes de la invasión, depósitos secretos y descentralizados de armas y demás implementos, a los efectos de que las Milicias los usen cuando llegue el momento. Y también antes de la invasión las Milicias deben haber establecido los mecanismos para aprovechar la ayuda solidaria que puede venir desde fuera del país, en especial de algún país vecino que pueda servir de retaguardia a la lucha de guerrillas.

    Bibliografía mínima

    Sirio López Velasco, “Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista”, 2025, disponible gratuitamente en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista

    Sirio López Velasco, “Filosofía Ecomunitarista Aplicada” (Vol. 1, 2 y 3), 2023, 2024 y 2025, disponibles gratuitamente, respectivamente en https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada                                                                                               

    https://doi.org/10.58942/eqs.108 , 

    https://doi.org/10.58942/eqs.145

  7. Mandalas, Ecomunitarismo  e individuo comunitario-universal-cósmico: breves notas

    Enviado: 21 de febrero de 2026


    “Mandala” en sánscrito quiere decir “círculo”.  

    Desde tiempos inmemoriales muchas culturas originarias a lo largo y ancho del Planeta han expresado pensamientos, sentimientos y arte a través de esa figura. A veces el círculo principal tiene en su interior uno o más círculos concéntricos o no.  A veces el círculo está dividido en dos, cuatro o más espacios.

    Entre estos últimos nos interesan aquí los producidos por culturas originarias de Abya Yala, que, sumándole ciertos símbolos expresan toda una cosmovisión y una manera deseada de vivir.

    Por ejemplo, la división en dos mitades, una superior y otra inferior, puede representar la relación entre el mundo terreno  y el mundo ultraterreno. Una parte puede albergar astros (el sol, la luna y/o estrellas). Y a la derecha e izquierda de una parte pueden aparecer, respectivamente, un hombre y una mujer. Y pueden hacerle compañía o aparecer solo algún elemento aparentemente natural, como una montaña, un río, un vegetal o un animal, para dar constancia del entorno en el que viven los humanos.

    El arriba y el abajo, el lado derecho e izquierdo, así como el hombre y la mujer, representan la unión indisoluble de los (aparentemente) opuestos. Y tanto los astros como los elementos aparentemente naturales pueden representar a ancestros. (Ver en el Anexo la bandera mapuche actual, que incluye un mandala).

    Así el todo del mandala indica una cosmovisión y una manera deseada de vivir en la que las diferencias son constantemente superadas en una relación de complementariedad y de respeto, para que el Mundo sobreviva y se perpetúe.

    Esas concepciones y propuestas se encuentran, por ejemplo, en el Ayllu andino, que reúne en una comunidad solidaria de vida y de culto a las personas de los sitios más bajos y más altos con sus ancestros y con el entorno terrestre y celeste, la Pachamama. Ésta no es solo la fuente nutriente que hace posible la vida humana, sino la Madre Tierra, con la que se debe mantener una relación de respeto y amor. En el ayllu deben ser superadas las diferencias humanas, y el ser humano reafirma su condición de hijo (y nunca dueño ni usuario discrecional) de la Pachamama. Ahí está resumido el modelo comunitario solidario y ecológico que a cada quien provee de lo que necesita para vivir dignamente (en los parámetros de esa cultura) a cambio de su contribución en las labores que hacen posible la producción, distribución y consumo adecuados a aquellas necesidades, respetando siempre la preservación y regeneración de la Pachamama.

    Esa cosmovisión y modelo vital reúne la realización comunitaria de cada persona y su conducta ecológica, enmarcada en la conducta ecológica (reforzada por ritos y cultos) de toda la comunidad.

    Ahora bien, nuestra hipótesis es que en esas culturas originarias aún no se ha desarrollado plenamente ni la idea ni la realidad de un “individuo” que (re)descubre y asume conscientemente como tal las tres normas fundamentales de la Ética, y la visión y práctica de la interculturalidad.

    Sobre lo primero volveremos en lo que sigue. Sobre lo segundo indicamos que no raramente las culturas originarias se autodesignan como “la gente” (desde los yanomami de Brasil y Venezuela, hasta los inuit de Groenlandia), considerando a los otros humanos como “no plenamente humanos” (ni más ni menos que como lo hicieron los griegos con quienes juzgaron y clasificaron como “bárbaros”). Como consecuencia de esa limitación tales culturas nunca imaginaron la posibilidad de constituir a la especie humana entera como género real que se reconoce y coopera solidariamente. Por el contrario, las guerras marcaron su encuentro con las comunidades diferentes más próximas (y, obviamente, también con cualquier humano venido de algo más lejos, lo que es plenamente justificable en casos de resistencia a una Conquista impuesta).

    Ahora bien, el “desencantamiento del mundo” que empezó a producirse desde los orígenes mismos del capitalismo fue produciendo una triple separación-desconocimiento ausentes en el ayllu y demás estructuras similares de los pueblos originarios de Abya Yala: separación entre los seres humanos, separación entre éstos y el resto de la naturaleza, y separación entre los humanos y lo sagrado (antepasados, entes de apariencia natural, y/o Dioses).

    En el capitalismo no hay complementariedad solidaria sino oposición antagónica entre los capitalistas, por un lado, y quienes se ven obligados a venderle su fuerza de trabajo para poder subsistir, por otro. 

    En el capitalismo los capitalistas se oponen antagónicamente a los trabajadores al menos por el monto del salario, la duración de la jornada de trabajo y las condiciones laborales. El capitalista quiere pagar lo menos posible, hacer al trabajador trabajar lo más posible, y gastar lo menos posible para hacer confortables las condiciones laborales, todo ello para lucrar más; y el trabajador pretende ganar algo más a cambio de la venta de su fuerza de trabajo para vivir mejor, pretende reducir la jornada laboral para compartir más con su familia y disfrutar algo la vida antes de morir, y pretende conquistar condiciones laborales que sean lo menos penosas posible.

    Pero en el capitalismo también los capitalistas se oponen entre sí, en especial porque cada uno quiere ocupar porciones mayores de mercado eliminando a los capitalistas que con él compiten, y compite con todos por la conquista de los créditos que permiten realizar la reproducción ampliada de su capital.

    Y en el capitalismo también se oponen entre sí los trabajadores, por el acceso a los puestos de trabajo (ya que el desempleo es inherente al capitalismo, que necesita un Ejército de Reserva para negociar a la baja el monto de los salarios) y por la permanencia en esos puestos (ya que los desempleados siempre pueden desalojar al trabajador empleado, para ocupar su puesto, en especial cuando en momentos de huelgas el capitalista se sirve de los rompe-huelgas desempleados para quebrar el movimiento reivindicativo de los trabajadores entonces empleados, enfocado en por lo menos uno de los tres factores de conflicto antes mencionados).    

    Ahora bien, a esa contradicción entre humanos, en el capitalismo se suma simultáneamente un alejamiento entre los seres humanos y el resto de la naturaleza. El mismo ocurre porque, tanto para capitalistas como para trabajadores,  la naturaleza se ha reducido a un papel de “recursos naturales” de la producción y la distribución, que harán posible, respectivamente, el enriquecimiento y vida lujosa del consumo del capitalista y los suyos, y la supervivencia del trabajador y su familia. Así la naturaleza deja de ser la Madre Tierra a la que hay que respetar, amar y preservar-regenerar. El capitalista, que se adueña de la naturaleza, buscando el mayor lucro en el menor tiempo posible, instaura la contaminación, degradación y devastación progresiva de tierras, aguas (dulces y saladas) y aires. Y el trabajador no tiene otra alternativa que seguirlo, pues en su condición de esclavo asalariado depende de que un capitalista lo contrate para una actividad productiva (por más devastadora que la misma sea para la salud del trabajador y de la naturaleza no humana) para poder adquirir los medios de existencia para sí mismo y para su familia.

    Y también, en tercer lugar y concomitantemente, el capitalismo produjo, en “mala forma”, una muerte progresiva de la religiosidad, entendida en sentido amplio como el culto respetuoso de los humanos del presente a los ancestros que hicieron posible su existencia, a la naturaleza no humana que la hace posible en el presente, y a cierto Dios o Dioses regulador(es) de la continuidad del orden cósmico.

    Hoy la supervivencia de la Humanidad, de buena parte de la vida no humana, e incluso de los sistemas abióticos (tierras/rocas, aguas, aires) en sus parámetros físico-químicos  “normales”, exigen que se revierta a corto plazo esa pérdida de religiosidad en las dos primeras dimensiones antes citadas, y piden una larga y paciente reflexión y diálogo entre humanos para que la tercera sea superada de la “buena forma”, o sea en el proceso de emergencia y afirmación del individuo comunitario-universal-cósmico.

    El Ecomunitarismo es un orden comunitario-ambiental poscapitalista (utópico, porque nunca plenamente realizable, pero indispensable estrella guía para que la acción cotidiana tenga un rumbo bien definido) que permite la reconciliación entre los humanos (superando el largo período de las sociedades divididas en clases antagónicas, que constituyen la prehistoria de la Humanidad), al mismo tiempo que la reconciliación de éstos con el resto de la naturaleza, y crea así las posibilidades para la superación “en buena forma” y a largo plazo de la alienación religiosa.

    El Ecomunitarismo se basa en la re-fundamentación de la Ética a través de la redefinición de las normas éticas como Cuasi-Razonamientos Causales, y en el (re)descubrimiento argumentado de tres normas éticas fundamentales que subyacen en la gramática profunda de la pregunta que instaura la Ética, a saber, “¿Qué debo hacer?”.

    Esas tres normas nos obligan, respectivamente, a luchar para garantizar mi libertad individual de decidir, a realizar esa libertad en la búsqueda de consensos con l@s demás (lo que solo es plenamente posible en una sociedad sin clases antagónicas), y a preservar-regenerar la salud de la naturaleza humana y no humana.

    Y en la aplicación de esas tes normas, el Ecomunitarismo se despliega, a partir del principio rector que reza ““De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”, en las siguientes dimensiones interconectadas:

    a) una Educación ambiental ecomunitarista socialmente generalizada en todas las instancias de la educación formal y no formal, b) una Economía ecológica y sin patrones, de base comunitaria y cooperativa (que tiende a aplicar diariamente el principio rector antes citado), c) una Política de tod@s basada preferencialmente en la democracia directa (ejercida a través de asambleas, plebiscitos y referendos), que pretende abarcar al Planeta entero mediante la constitución de la Organización de los Pueblos Unidos en la que se da la cooperación solidaria entre todos los pueblos del mundo,  d) una Comunicación horizontal y simétrica que pone en manos de las comunidades la gestión de todos los medios de comunicación (desde los tradicionales hasta las llamadas redes sociales, que a veces son anti-sociales, e) una Estética de la liberación que a tod@s incentiva y posibilita hacer artes y a tod@s educa para disfrutarlas, y, f) un ateísmo no militante que al tiempo que reúne a creyentes y no creyentes para enfrentar al imperialismo y superar al capitalismo, establece un diálogo paciente para que a largo plazo, junto a la superación de las dimensiones profanas de la alienación vigentes en el capitalismo, también sea superada la alienación religiosa.   

    Es a la luz y sobre la base de la práctica cotidiana de las tres normas fundamentales de la Ética y de la realización no menos cotidiana de su principio rector y de las diversas dimensiones siempre interconectadas del Ecomunitarismo, que habrá de surgir y afirmarse el individuo comunitario-universal-cósmico.

    Éste es una persona que, amparada y exigida por el principio rector del Ecomunitarismo, ya citado, supera la dicotomía individuo-comunidad, pues puede desarrollar plenamente todas sus vocaciones en la medida en la que tiene aseguradas mediante el Fondo Comunitario que la comunidad crea (desde lo local a lo planetario) el conjunto de sus necesidades éticamente legítimas (o sea, no violatorias de ninguna de las tres normas éticas fundamentales). No se trata aquí, como lamentablemente ocurrió en muchos países que dijeron que construían el socialismo, de subordinar el individuo a la comunidad, sino de superar la contradicción entre el uno y la otra, en la medida en que el individuo se realiza en y para la comunidad, y ésta sirve a la realización de cada persona.

    Y ese individuo es universal porque en el contexto citado desarrollará (en su tiempo ocupado en la producción-distribución-consumo y en el tiempo que va más allá del primero y se presenta como “tiempo libre de la necesidad material”) todas las vocaciones y aptitudes que lo habitan. Para tanto, entre otras cosas, la jornada laboral será reducida al mínimo necesario para satisfacer las necesidades comunitarias y personales, y habrá una rotación de las actividades productivas, para que cada persona no se unilateralice en la producción, sino que ejerza en ella, rotativamente, sus diversas habilidades y vocaciones; y hay que agregar que ello ocurrirá en un contexto en el que tanto el salario que marca la esclavitud asalariada, como el propio dinero, habrán desparecido, pues las necesidades individuales son satisfechas directamente desde el Fondo Comunitario, sin que se haga necesaria ninguna mediación dineraria. Pero también ese individuo es universal porque realiza la plenitud de sus vocaciones y aptitudes en comunicación y servicio solidario mutuo con el conjunto de la Humanidad, mediante la cooperación solidaria entre todos los pueblos, que abarca desde lo inter-local hasta lo planetario, pasando por lo regional, lo nacional (mientras existan los países), y lo continental. Esa universalidad realiza una visión y práctica consistente de interculturalidad, pues el individuo se reconoce como tal entre humanos equivalentes en su derecho a la dignidad y al respeto, pertenecientes a diferentes pueblos equivalentes en dignidad y respeto. Han quedado atrás tanto la discriminación entre individuos (antes operante a partir, por ejemplo, de sus diversos géneros, etnias y/o capacidades físicas y/o intelectuales),  y entre pueblos (antes divididos entre “plenamente humanos y/o civilizados”, por un lado, y “bárbaros” por el otro), como también ha quedado atrás el predominio (por vía económico-político-militar-cultural) de ciertos países sobre otros (como ocurre en el capitalismo imperialista, que, burlándose de la voluntad de la Asamblea General de los países,  reserva el derecho de veto a cinco potencias nucleares que imponen su voluntad en el Consejo de Seguridad de la ONU).

    Y ese individuo será cósmico pues redescubrirá no solo en la Tierra entera, sino también en los cielos, su Madre Cósmica, a la que debe la vida, y a la que debe respetar y amar, preservándola y regenerándola (como lo exige la tercera norma fundamental de la Ética, hasta donde alcance la capacidad humana en cada momento histórico).             

    Por último, ese individuo se afirmará como libre (en consonancia con la exigencia de la primera norma ética fundamental) en la medida en que también reconozca y supere la alienación religiosa que lo convierte en esclavo de fetiches que él mismo ha creado (nos referimos aquí específicamente al Dios o los Dioses productos da la imaginación humana). Reconociendo y asumiendo la verdadera relación entre creador y criatura, el individuo comunitario-universal-cósmico sabe que su presente y futuro dependen de sus propias decisiones (en todo lo que esté al alcance de la capacidad humana), sin que pueda invocar pretextos para lo que ocurra, basados en la falsa intervención de criaturas que son objeto de su propia creación (el o los Dioses); y esa terrible libertad y responsabilidad debe ser asumida desde ya sin  prisa pero sin pausas, en el largo y paciente diálogo (que nunca admite imposiciones) intra e intergeneracional que permitirá caminar hacia la superación de la alienación religiosa.     

    El Mandala del Ecomunitarismo que sigue abajo representa una síntesis de buena parte de lo dicho y debe leerse como sigue:

    1. El contorno exterior total del Mandala envuelve a la Humanidad y a toda la naturaleza no humana

    2. Los círculos concéntricos 1, 2 y 3, representan, respectivamente, las esferas de la primera, segunda y tercera normas fundamentales de la Ética.

    3.  Las letras de A a F representan, respectivamente, las diversas dimensiones del Ecomunitarismo, atravesadas por las tres normas éticas fundamentales, guiadas por el principio rector del Ecomunitarismo, e interconectadas entre ellas al interior del Mandala:

    A: Educación ambiental ecomunitarista generalizada (tanto en la educación formal como en la no formal) 

    B: Economía ecológica y sin patrones

    C: Política de tod@s

    D: Comunicación horizontal y simétrica

    E: Estética de la liberación

    F: Ateísmo no militante

    IV.A su vez, las letras P, representan los “poros de comunicación con lo religioso” [antepasados, elementos naturales sagrados (como animales, ríos, montañas, etc.), y/o Dioses] que se abren en cada una de las dimensiones del Ecomunitarismo, pues, como se dijo, la superación dialogada de la alienación religiosa solo ocurrirá a largo plazo.


     

     

    Anexo

    Bandera Mapuche actual, creada a fines del siglo XX, que incluye un Mandala inspirado de muy antiguas representaciones mapuches.


     

    Bibliografía mínima

    Sirio López Velasco, Ética ecomunitarista, Ed. UASLP, México, 2009, disponible gratuitamente en https://rebelion.org/download/etica-ecomunitarista-etica-para-el-socialismo-del-siglo-xxisirio-lopez-velasco/?wpdmdl=654430&refresh=5ffa00fe3411b1610219774

    y en https://www.scribd.com/document/557262193/Etica-ecomunitarista

    Sirio López Velasco, Filosofía Ecomunitarista Aplicada (Vol. 1), Ed. Fi, P. Alegre, 2023, disponible gratuitamente en  https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada               

    Sirio López Velasco, Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista, Ed. Fi, P. Alegre, 2025, disponible gratuitamente en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista

    Sirio López Velasco, Filosofía Ecomunitarista Aplicada (Vol. 2 y 3), Ed. Instituto Quero Saber, Toledo, 2024 y 2025, disponibles gratuitamente, respectivamente en  

    https://doi.org/10.58942/eqs.108  y https://doi.org/10.58942/eqs.145

  8. Ecomunitarismo, defensa militar antiimperialista y negociación en Nuestramérica: una actualización a partir de los casos de Venezuela y Cuba, con dos propuestas finales explosivas

    Enviado: 01 de marzo de 2026


    En nuestro libro de 2025 “Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista” (disponible gratis en https://doi.org/10.58942/eqs.108 ), en nuestro artículo de ese mismo año “Notas ecomunitaristas sobre la defensa contra una invasión militar imperialista en Nuestramérica” (ver https://www.aporrea.org/ddhh/a344093.html), y en nuestro reciente artículo de 2026 “Breve Historia de las agresiones militares imperialistas de EEUU contra A. Latina y el Caribe. La respuesta ecomunitarista actual” ( ver  https://rebelion.org/breve-historia-de-las-agresiones-imperialistas-de-eeuu-contra-nuestramerica/ ) aclaramos que, en perspectiva ecomunitarista,  la respuesta militar para las agresiones imperialistas, debe consistir en la Guerra de todo el Pueblo. Antes de dar su definición, recordemos que aclaramos que la acción militar antiimperialista de cualquier país que pretenda enrumbarse hacia el Ecomunitarismo debe ir aliada a todas las dimensiones interconectadas que definen ese orden comunitario-ambiental poscapitalista, y que son una Educación ambiental generalizada (tanto en la educación formal como en la no formal), una Economía ecológica y sin patrones (desde la que es posible ir implementando la aplicación cotidiana del principio rector del Ecomunitarismo que reza: “De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad”), una Política de tod@s (apoyada preferencialmente en la democracia directa ejercida a través de asambleas, plebiscitos y referendos), una Comunicación horizontal y simétrica (que pone en manos de las comunidades la administración de todos los medios de comunicación), una Estética de la liberación (que a tod@s educa para practicar Artes y para el disfrute de las mismas), y un Ateísmo no militante (que al mismo tiempo que une a creyentes y no creyentes en la lucha para derrotar a los Imperios y superar al capitalismo, promueve un paciente diálogo voluntario a largo plazo, apuntando a la superación de la alienación religiosa).   Es en ese contexto que la Guerra de todo el Pueblo se caracteriza como aquella practicada por el conjunto de la ciudadanía voluntaria, y no solo por las Fuerzas Armadas , de Seguridad y Policiales, del país agredido. Esa guerra supone que todo ese conjunto ciudadano voluntario está llamado a derrotar todas las acciones imperialistas que suelen ser previas al ataque militar propiamente dicho, como las campañas mediáticas difamatorias del gobierno del pueblo agredido, las manifestaciones internas manipuladas, los intentos de imponer un nuevo gobierno proimperialista a través de elecciones manipuladas y fraudadas, los Golpes de Estado militares (a cargo de militares traidores del país agredido), y/o parlamentarios y/o judiciales, etc,). Y también ese conjunto está convocado a derrotar las acciones imperialistas específicamente militares cuando las mismas se desencadenen, en la forma, por ejemplo, de secuestro o asesinatos de lideres o lideresas del país agredido, y bombardeos masivos o selectivos más o menos repetidos (a cargo de misiles, drones, aviones, barcos, del poderoso arsenal imperialista, en especial de los EEUU, infinitamente superior desde el punto de vista tecnológico y destructivo al que disponen las fuerzas especializadas de defensa de cualquier país nuestroamericano). Decíamos que si el Imperio no logra mediante todas las acciones antes reseñadas su fin de instalar en el país agredido un nuevo gobierno que sirva a sus intereses (de orden económico, político, militar, cultural), el último recurso que pondrá en práctica es la invasión militar directa en tierra (eventualmente acompañado por algunas tropas de gobiernos títeres). Y ante esa situación la Guerra de todo el Pueblo debe desplegarse como una guerra popular prolongada de guerrillas (ya que vari@s líderes-as habrán sido asesinad@s o aprisionad@s por el invasor, y que las fuerzas de defensa especializadas del país agredido serán fuertemente menguadas por el ataque del imperialismo, cuando no completamente desarticuladas). Esta guerrilla popular prolongada puede y debe tener por escenario tanto los espacios rurales como las áreas urbanas, como lo hizo victoriosamente el heroico Vietnam que venció sucesivamente a los imperios japonés, francés y estadounidense. Para tanto, las Milicias Populares creadas en tiempos anteriores a la invasión deben ser entrenadas con tiempo y minuciosidad, ANTES de la invasión, a la práctica de esa guerra de guerrillas; para la cual deberán haber sido escondidos antes de la invasión, depósitos secretos y descentralizados de armas y demás implementos, a los efectos de que las Milicias los usen cuando llegue el momento. Y también antes de la invasión las Milicias deben haber establecido los mecanismos para aprovechar la ayuda solidaria que puede venir desde fuera del país, en especial de algún país vecino que pueda servir de retaguardia a la lucha de guerrillas. Y decíamos que si bien  era importante que cada país nuestroamericano que emprendiera el intento de superar al capitalismo con rumbo ecomunitarista, tejiera alianzas extracontinentales de defensa, advertíamos que en el caso de apoyos internacionales extracontinentales, a causa de los propios intereses y juegos geopolíticos de los países extracontinentales involucrados, por una lado, no era nada seguro que dichos países se jugaran efectivamente en defensa del país agredido por un ataque militar imperialista directo, y que, en segundo lugar, aún en caso de hacerlo por lo menos en parte, las distancias geográficas harían muy dudosas la rapidez, cantidad y contundencia de tales ayudas a cualquier país nuestroamericano. 

    Ahora bien, ya antes también notábamos que frente al arsenal de las diversas formas de ataque imperialista, que culmina con la invasión terrestre, infelizmente cada uno de los países de Nuestramérica se ve en el actual momento de gran arremetida imperialista del gobierno Trump en aplicación brutal de la Doctrina Donroe, casi completamente abandonado a su propia suerte. Porque, recordábamos, son prácticamente inexistentes los mecanismos de Defensa mutua que en América del Sur deberían haberse consolidado a partir de la UNASUR, que en algunos países de A. del Sur  y algunos del Caribe deberían haberse consolidado a partir del ALBA , y que en toda Nuestramérica deberían haber surgido de la CELAC.

    Y aquí llegamos a los dos casos que motivan esta actualización.

    ¿Qué ha ocurrido en Venezuela durante y después del 3 de enero de 2026, cuando el Presidente en ejercicio y su esposa fueron secuestrados por EEUU tras un bombardeo a varios puntos del país?

    Em primer lugar hay que señalar el completo éxito militar imperialista de esa acción culminada por unas 150 aeronaves, porque transcurrió burlando todos los sistemas de protección antiaérea venezolana (usando recursos que aún no se conocen en detalle), porque ni una sola aeronave imperialista fue derribada, y porque la acción se saldó con el cumplimiento de su objetivo (el mencionado secuestro).

    En segundo lugar (y con la honrosa excepción de la participación de los 32 combatientes cubanos muertos en la acción) hay que destacar que los esperados apoyos internacionales, y especialmente extracontinentales desde Rusia y China, no pasaron de condenas verbales al ataque yanqui.

    En tercer lugar notemos que esas potencias nucleares ni siquiera fueron capaces de mandar petroleros escoltados por naves de guerra para hacer posible que Venezuela vendiera libremente su petróleo (recurso del que depende nada menos que el 90% de sus ingresos, o sea, literalmente la propia supervivencia del país), cuando Trump secuestró petroleros salidos de ese país y luego decretó que serán sancionados los países que intenten sacarlo de allí, y de inmediato agregó que Venezuela solo podrá venderle petróleo a los propios EEUU y recibir en cuentagotas desde los EEUU los importes conseguidos por esa venta (que, además deberán ser usados, aclaró Trump, exclusivamente para comprar bienes y servicios estadounidenses!!!).

    Ante ese panorama (y escribo estas líneas en momentos de 2026 en los que EEUU e Israel, con el apoyo explícito o implícito de otros países, bombardean intensamente Irán y han matado al Líder  Supremo de aquel país), ¿qué opción de resistencia militar tenía disponible el Gobierno venezolano liderado por la Presidenta Encargada designada tras el secuestro de Maduro? (y aclaramos de entrada que no entramos a considerar aquí ninguna otra característica de tal gobierno que no sea la de ser el que dirige un país agredido por el Imperio yanqui, deseoso de apoderarse de las riquezas naturales venezolanas, empezando por el petróleo; ya hemos opinado sobre los logros y fracasos de los gobiernos chavistas en nuestro muy reciente artículo  “¿Hacia dónde va Venezuela? Algunas notas ecomunitaristas”; ver https://rebelion.org/hacia-donde-va-venezuela/).

    Si en actitud desafiante dijera que elegía la confrontación militar con EEUU se expondría al riesgo inminente de que continuasen los bombardeos yanquis y los secuestros (o asesinatos) de líderes y de la ciudadanía venezolana.  Y ante ellos, como quedó demostrado el 3 de enero de 2026, nada podría hacer tal gobierno. Por la sencilla razón que la infinita superioridad tecnológica-militar yanqui le garantiza que el territorio de los EEUU no pueda ser atacado por los medios de los que dispone Venezuela, al tiempo que EEUU puede continuar atacando a distancia y desde el aire impunemente tal país todas las veces que a Trump se le antoje. La situación se parece al inexistente enfrentamiento a cien metros de distancia entre alguien que tiene un fusil y un adversario que solo dispone de piedras lanzadas a mano que, a lo máximo, alcanzan los cincuenta metros.

    Descartada la opción militar, solo le quedaba al gobierno venezolano negociar…y ceder.

    Y empezó a hacerlo inmediato. Para satisfacer a Trump aprobó rápidamente una reforma a la Ley de Hidrocarburos aprobada por Chávez veinte años antes, para facilitar la operación en Venezuela de empresas petroleras estadounidenses, que podrán actuar sin participación de la estatal PDVSA, que podrán vender libremente lo producido, y de las que el Estado venezolano cobrará menos impuestos y dividendos. El gobierno venezolano espera que todas esas concesiones calmarán a Trump (evitando así nuevos ataques militares), al tiempo que aumentarán la producción petrolera en Venezuela (que había caído de los 3 millones de barriles diarios que alcanzó con Chávez a unos 300 mil barriles, para recuperarse parcialmente hasta los 1.200.000 barriles en 2025) y la recaudación obtenida con la misma, y con ello evitar la muerte por asfixia económica, mejorando los ingresos que hacen funcionar al país. Al mismo tiempo y también para aliviar la presión de Trump (con convicción y coherencia, ese es otro tema) el gobierno venezolano aprobó una Ley de Amnistía (que no incluye a todos los exilados con procesos pendientes que no se presenten ante los Tribunales), y obtuvo la renuncia del odiado, por la oposición, Fiscal General que ocupaba el cargo en la última década.

    Todas esas medidas indican una táctica de ganar tiempo por parte de la Presidenta Encargada y su campo político , quizá a la espera de una eventual derrota electoral de Trump en los comicios de mitad de mandato en EEUU en noviembre de 2026, para ver si hasta allá se mantiene gobernando y logra continuar haciéndolo después en un contexto menos presionado.  Claro que eso no impide que en cualquier momento Trump le exija al gobierno actual la realización de elecciones en las que manipule los hilos para poner en Venezuela a un gobierno que responda integralmente a sus intereses (como ocurriría con María Corina Machado y sus apoyadores). Y si eso sucede, la situación dará otro vuelco crucial. Dicho eso, si el actual gobierno venezolano pretende adoptar una posición antiimperialista, no puede dejar de preparar a su pueblo para desplegar la guerra de guerrillas si sucediera una invasión terrestre imperialista.   

    Toda esa situación nos obliga a constatar que el Imperio puede agredir mortalmente a un país sin necesidad de una invasión militar terrestre, y, por lo tanto, sin que pueda operar la Guerra popular de guerrillas de todo el Pueblo (por más heroica que sea la decisión de buena parte de la ciudadanía para practicarla).

    La conclusión es que si un país que pretende enrumbarse hacia el Ecomunitarismo  en la actual Nuestramérica (en la que ningún país tiene ni por asomo un poderío militar pesado comparable al yanqui y capaz de alcanzar el territorio de EEUU) enfrenta una situación similar a la venezolana, no le cabe otra alternativa a su gobierno y pueblo sino negociar con el Imperio, haciendo concesiones que no sean decisivas, a la espera de tiempos mejores. Que podrían venir por el debilitamiento de la presión del Imperio (incluso por contradicciones y pugnas en el seno del mismo), y/o por el fortalecimiento de la capacidad militar propia del país agredido, y/o por la puesta en pie de poderosas alianzas con potencias militares nucleares que estén dispuestas a intervenir efectivamente también en el plano militar si son convocadas por el país agredido.

    Y lo mismo vale para Cuba. La Isla, que pretende construir el socialismo hace seis décadas, también ha enfrentado en todo ese período un feroz Bloqueo estadounidense.  Pudo resistir al mismo con más o menos tranquilidad mientras fluyó la cuantiosa y continua ayuda soviética. Tras la caída de la URSS y su campo, Cuba empezó a padecer con sucesivas y empeoradas crisis de abastecimiento de alimentos y de petróleo (en base al cual produce la mayor parte de la electricidad usada para todos los fines), y de otros bienes fundamentales para los sectores de la salud, la educación el transporte, y la vivienda. Todo ello llevó a que en los últimos dos años de Cuba se hayan ido unas 800.000 personas (poco menos de un 10% de la población total del país), en su mayoría jóvenes. Durante el gobierno de Chávez Venezuela suplía a la URSS en la satisfacción de la vital demanda petrolera cubana. Pero, como ya se dijo, la producción de crudo cayó vertiginosamente en Venezuela (a causa del bloqueo yanqui y de la falta de planificación propia), y con ello se redujo progresivamente la cantidad entregada a Cuba (que necesita unos 110.00 barriles diarios). Y últimamente Trump prohibió la venta de petróleo venezolano a Cuba (a no ser que sea para agentes privados, lo que en la Isla representa una cantidad mínima), además de, como dijimos, amenazar con sanciones  a quien ose suministrar crudo a Cuba,  queriendo matar al intento socialista cubano (cuyos méritos y fracasos no entramos a discutir aquí) por medio de una asfixia energética decisiva.      

    En esas condiciones, similares a las de Venezuela, porque como ella Cuba no posee actualmente armamento pesado capaz de atacar el territorio de los EEUU (como los tuvo por un breve periodo cuando allí la URSS había instalado armas nucleares a principios de los años 1960),  al gobierno y pueblo cubano no les queda otro camino que intentar negociar con Trump, haciéndole concesiones no vitales (al tiempo en que redobla sus esfuerzos parta resistir heroicamente a cualquier acción militar de invasión directa por parte del Imperio). Y esperar tiempos mejores, en especial gracias a la ayuda, por lo menos petrolera, de otras fuentes energéticas (como la solar y la  eólica, ya que Cuba carece de grandes ríos que hagan eficiente la producción hidráulica). y económica en general, que pueda venir de otros países (empezando por los de Nuestramérica, como expresión de la necesaria solidaridad nuestroamericana entre hermanos en todos los terrenos), a la que en el plano de las ayudas internacionales, en el caso de Rusia y China, debería agregarse (sumada a las anteriores) una ayuda militar disuasiva consistente (que debería llegar al nivel nuclear, para ser totalmente disuasiva, como ya sucedió en los 60). A esto, en materia de acción militar disuasiva se agrega (para Cuba, Venezuela y cualquier otro país de Nuestramérica) la complementación con la forma que abordamos en lo que sigue, no sin percibir y advertir que su puesta en práctica podría atraer hacia el país nuestroamericano que la use, bombardeos masivos de EEUU (tan destructivos o peores que los sufridos por Irán en este momento de 2026), e, incluso, precipitar una invasión terrestre yanqui. La guerrilla ha sido siempre el arma de los países militarmente más débiles contra los militarmente más fuertes (en especial, cuando éstos invaden a los primeros). Pues bien, lo que aquí sugerimos como forma de lucha guerrillera complementaria e innovadora es que el país nuestroamericano que esté siendo agredido militarmente por EEUU o considere muy probable esa agresión, organice Grupos de Comando que lleven las acciones de guerrilla al interior del territorio de EEUU. Allí atacarían a altos jefes político-militares y a  instalaciones militares (NUNCA a la población o instalaciones civiles), provocando efectos disuasivos para la posible o ya iniciada agresión yanqui, al tiempo que mostrarían a los responsables la fragilidad de su situación y territorio, y podrían también fortalecer las movilizaciones de la ciudadanía norteamericana que se oponen a la agresión yanqui contra el país nuestroamericano. Recordemos que Pancho Villa llevó a cabo una incursión en  territorio estadounidense, y que en nuestros días los comandos ucranianos han atentado contra altos jefes militares rusos en plena Moscú.    

    Todo lo dicho nos lleva a la necesidad de explicitar las dimensiones fundamentales de la Soberanía (empezando por la que debe regir en el área de la Defensa) que habrán de ser conquistadas para que pueda perseverar cualquier intento de construcción ecomunitarista en Nuestramérica (y en el mundo). Entre esas dimensiones se destacan también la alimentaria y la energética (Venezuela falla ahora en la segunda, y antes tuvo fallas también en la primera, mientras que Cuba ha pecado y peca en ambas). A ese tema dedicaremos un próximo artículo.

    Ahora bien, de inmediato y como una demostración mínima de Soberanía en apoyo solidario a sus hermanos agredidos, Venezuela y Cuba, y porque esa medida afectaría políticamente al dictador imperialista Trump, lo que deberían hacer los países de Nuestramérica clasificados para el próximo Mundial de Fútbol (de junio-julio de 2026, con sedes en EEUU, México y Canadá) es negarse a participar con sus selecciones en los partidos programados para jugarse en EEUU, declarando que las mismas solo jugarán en México y Canadá. Recuérdese que de Nuestramérica están clasificados para esa justa deportiva los tres campeones mundiales Brasil, Argentina y Uruguay, además de México (uno de los anfitriones), Colombia, Ecuador, Paraguay, Panamá, Haití y  Curação, países a los que pueden sumarse en el repechaje, Bolivia, Surinam y Jamaica. Ante esa medida de boicot a Trump-EEUU la FIFA se vería obligada a reprogramar todos los partidos de las mencionadas selecciones previstos para desarrollarse en EEUU, para que pasen a  ser disputados en México y/o Canadá, o a suspender tal evento. Y si las selecciones nuestroamericanas fueran excluidas de ese Mundial a causa de ese gesto, ante el mundo quedaría el testimonio de su digna y solidaria posición soberana (y la de sus respectivos pueblos) para oponerse a la brutal arremetida imperialista de Trump.   

    Bilbliografía mímina (además de la citada en el texto)

    Sirio López Velasco, Sirio López Velasco, “Filosofía Ecomunitarista Aplicada” (Vol. 1, 2 y 3), 2023, 2024 y 2025, disponibles gratuitamente, respectivamente en

    https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada      

    https://doi.org/10.58942/eqs.108

    https://doi.org/10.58942/eqs.145


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