MANUEL RODRÍGUEZ Y UN POETA DESCONOCIDO


Los patrimonios sostienen en sus formas tangibles e intangibles las aspiraciones humanas en el tiempo, encadenan ideas y sentimientos que nos aferran al acontecer de las épocas y del presente, son la memoria de la historia humana y no pueden ser olvidados, como también los valores vivos y cercanos que tenemos entre nosotros, que representan nuestra esencia y nuestro espíritu colectivo.


Este breve texto busca homenajear al héroe de la esperanza, nuestro Manuel Rodríguez e intenta hacerlo de la mejor forma posible, esta vez, a través del reconocimiento a un poeta y músico desconocido, que mediante su obra silenciosa, representa también un patrimonio nuestro. Vamos por el comienzo.


Un día como hoy 26 de mayo en el año 1818, Manuel Rodríguez¨, nuestro guerrillero de la libertad fue asesinado, y, podríamos decir, asesinado por sus aliados patriotas de la causa “independentista”. Así es, fue sacado del camino por la misma altura de poder en que han matado todo lo bello y lo bueno de este mundo. “Cuántas veces me mataron….” Cantó bellamente Mercedes Sosa, ¿Cuántas veces nos han matado? ¿Y cuántas hemos matado en leves indiferencias? A Manuel lo mató el intelectual de la clase que se hizo malo, ¡imagínense! Un padre de la patria mató al otro padre de la patria, y así se bosquejó el albor de nuestra república.


De la misma forma, en esta extraña historia nuestra que se ha tejido nos habitan dos patrias, una que ha lacerado a la otra; el logos inquisitivo de occidente sobre la sapiencia alada de los pueblos precolombinos de estas tierras ¿Será éste nuestro peligro, aquello que debemos sanar como terapia en la infancia de Chile? Estas sombras, nadie las quiere ver, y hay que verlas para trabajarlas y sanarlas de forma individual y como sociedad, decía el poeta más robusto de lo nuevo.


La configuración de aquellos compatriotas que hacen valer en sí esas sombras más que las luces, como decía el viejo Platón, sin templanza, expresan su patología generalmente, desde las rígidas ideologías, desde riquezas desmesuradas y sospechosas, por un desarraigo de superioridad intelectual, por el vaho narcisista o el ego agujereado, por sentirse demasiado nadie sin saberlo; los ricos imparables o los religiosos intolerantes y arribistas, los que ostentan un cargo importante sin ética ni criterio creador, los que sostienen su interior, lejos, en los cartones de un título. Bueno, también los artistas de exteriores son corrosivos como el agua silenciosa sobre la piedra o incluso un vecino odioso, cercano, que acaba de entender que sería mejor si tú no estuvieras.


Eso mató a nuestro Manuel y eso nos pasa a cada minuto.


Pero más allá de eso, más allá de este pensamiento confabulado como una idiosincrasia chilense que hemos de trabajar, el propósito de hoy es reivindicar al guerrero de los mil rostros, al que sabía guitarrear en las chinganas cuando compartía con José Miguel y con su gente, al que escapaba del colegio junto a los Carrera en periplo memorable de la juventud, al que pasó por Puente Alto por los caminos milenarios del Inca y del mapuche, al que vistió de esperanza la vida de los criollos, al que dibujó la libertad en el viento de la cordillera.


En este 26 de mayo de 2021, homenajeamos a nuestro Manuel y lo haremos con el reconocimiento de otro Héroe, que paso a presentar. Verán ustedes cómo las historias se pueden trenzar:



(Foto enviada por el autor)


Sergio Jara Cancino, nace un 2 de enero de 1933, en la comuna de Buin. Es un historiador, poeta popular y compositor autodidacta chileno cuyos inicios en la Música se remontan al año 1956, donde participó como tenor y arreglador en la agrupación de proyección folclórica “Conjunto Villa San Bernardo” dirigida por el destacado compositor Chileno Donato Román Heitman, grabando discos y recorriendo el país en innumerables presentaciones.


A partir de esa primera experiencia y con su espíritu creador, comenzó a interesarse por unir los hechos sociales y la música, realizando profundas investigaciones sobre los aconteceres de la historia, las leyendas y los personajes de Chile. Desde las fuentes oficiales fue buscando como un llamado de vida, como labor divina y encomendada, en las bibliotecas buscó las recónditas dimensiones de la vida humana en estas tierras. Su impulso y visión siempre integradoras representan un sello de noble sapiencia para este nuevo mundo.


Poco a poco y con prodigiosa paciencia y oído, logró dar forma a obras cada vez mejor concebidas, y entre sus bellas y variadas canciones, como flor alada de un trabajo de vida, se le otorgaron algunos reconocimientos; desde el Ministerio de Educación, gracias a sus Cantatas a los próceres de la patria y por el valor didáctico de éstas para la enseñanza de la historia, fue reconocido por el entonces Ministro de Educación, R. Lagos. Además, fue nombrado Caballero según la orden de San Bartolomé por la Municipalidad de Chillán Viejo, por una obra al guacho Riquelme entre otros galardones. Entre sus obras están “Biografía Cantada a José Miguel Carrera”, “Biografía Cantada a José de San Martín”, cuyo reconocimiento del Escritor Félix Coluccio, destacó en su verso octosílabo el apego a la verdad. “Cantata a los Mártires de Antuco”, Cantata dedicada al pueblo Mapuche: “Arauco indómito y rebelde” y “Cantata al Húsar de la Muerte: Romance de don Manuel”, obra rescatada y musicalizada por el grupo “Chequén” quienes presentaron conciertos dentro y fuera de la región metropolitana, para conmemorar los 200 años de la muerte del libertador, el año 2018.


Podemos ver hasta aquí que las historias ya se ven más cercanas. Un día como hoy muere Manuel y Don Sergio lo conmemora con una Cantata que aún muy pocos conocen. Pero la historia de Don Sergio es más grande todavía, además de lo mencionado, ha creado “Las leyendas de Chile”, ciclo de canciones para Paula Jara Quemada, Javiera Carrera, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Teniente Merino, canciones infantiles, canción para Viña del Mar, Valparaíso, Buin, entre muchas otras obras, o sea, este es un maestro, y es de los nuestros.


Este Poeta popular, músico, compositor e historiador, tras haber compartido escenario con grandes de nuestra música como Violeta Parra, Hilda Parra y Nano Parra, trabajó sin descanso hasta nuestros días, y, siendo de insuperable convicción y de riguroso trabajo, a sus 88 años, sigue firme transmitiendo viva la esperanza al grupo de profesores del grupo Chequén, para difundir su obra como un rescate del patrimonio cultural intangible.


¡Sí, todos nos hacemos preguntas!, al menos la más consensuada podría ser: ¿Dónde podemos escuchar sus obras? Bueno, la mayoría se encuentran inéditas. Pero solo para que sepa usted, el actual himno de San Miguel, lo compuso don Sergio.


Hoy vamos a compartir con ustedes, el tema final de la “Cantata al húsar de la Muerte”, “La historia no perdona” con texto del maestro Sergio Jara Cancino, interpretada por el grupo Chequén y musicalizado por Darío Yáñez Morgado, compositor integrante del grupo. La compartimos con sentido de nuevo augurio, como gesto para conmemorar a Manuel Rodríguez Erdoíza este 26 de mayo de 2021 tras su asesinato y, también, para reconocer el trabajo de un artista sencillo y oculto, un noble creador chileno de nuestro Patrimonio vivo, que merece ser escuchado y reconocido, para no darnos tantas muertes de olvido.


¡Aún tenemos patria ciudadanos!, ¡que viva el patrimonio, que viva un nuevo Chile!


Andrés Césped Palmieri

26 mayo 2021



 


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