RESEÑA: STATE REPRESSION AND THE LABORS OF MEMORY

WALESCKA PINO-OJEDA

The University of Auckland

Auckland, New Zealand


State Repression and the Labors of Memory. By Elizabeth Jelin. Translated by Judy

Rein and Marcial Godoy-Anativia. Minneapolis: University of Minnesota Press,

2003. Pp. xix, 163. Appendix. Notes. Bibliography.


Interrogantes tales como: “¿Por qué debemos nosotros tomar partido por experiencias que no son nuestras? ¿Para qué insistir en el pasado, si lo que se precisa es construir el futuro?,” son quizás algunas de las más frecuentes provenientes tanto de la sociedad civil no afectada directamente, como de las elites políticas que apoyaron a los regímenes militares del Cono Sur latinoamericano. Tales preguntas exigen más que soluciones de corte ético humanista, religioso, o político-ideológicas, puesto que su formulación es ya evidencia de que, por un lado, tal simpatía hacia las víctimas no existe y, por otro, que la disolución entre causas individuales y comunitarias ha operado con total éxito pues, paralelamente a desconocerse el carácter societal del individuo, se ha extraviado su signo temporal. En este marco, el estudio de Elizabeth Jelin se nos ofrece como un aporte indispensable para construir un discurso que ayude a orientar los fundamentos de un compromiso social con la historia traumática dejada por las dictaduras.

Recurriendo a una mirada comparativa que sitúa los casos latinoamericanos en relación al Shoah, el Japón o la Guerra Civil Española, y mediante una metodológica que combina elementos de la sociología, la política, la crítica cultural, y el psicoanálisis, entre otros, este estudio se propone “to contribuye some tools to think about and analyze the presences, silences, and meanings of the past” (p. xv) a través de un análisis que hurga en los procesos y manifestaciones de la memoria tanto a nivel político-cultural, simbólico-personal, como histórico-social.

El nudo argumental de este estudio comienza por despejar la distinción entre memorias habituales y narrativas, para centrarse en estas últimas y distinguir entre aquéllas que son comunicables de aquéllas que no lo son, vale decir, las traumáticas.

La aporía se constituye desde el momento en que son, precisamente, las memorias traumáticas las que invaden persistentemente la cotidianeidad, no obstante estar signadas por la imposibilidad de articularlas, esto es, de convertirlas en materia para la experiencia. Es precisamente a partir de esta necesidad lingüística que se hace evidente su carácter social, pero además, debido a la prerrogativa de contar con una audiencia receptiva. Jelin se auxilia en la lengua guaraní para trazar el puente entre aquéllos que buscan comunicar desde los hechos fácticos, y aquéllos que sin haberlos vivido necesitan absorber dichas experiencias. La distinción entre el “ore” (los que hemos experimentado) y el “ñande” (los que relatan y/o escuchan) es lo que construye el carácter inter-subjetivo de las memorias, otorgándoles a los oyentes la posibilidad de elaborar desde la propia subjetividad. La saturación de referencias a un pasado se produciría, no por un exceso de memoria, sino porque los escuchas no se sienten interpelados moral ni experiencialmente, ante lo cual los relatos se observan como prescritos, monumentalizados o exentos de un proceso de duelo. Ante la pregunta, ¿Cómo hacer que los que no vivieron directamente los hechos compartan el compromiso del “nunca mas”?, Jelin concluye que antes que representar el

pasado en el presente, lo que se precisa es incorporarlo performativamente: la memoria, por tanto, no invade sino que informa al presente.

La inquietud que permanece es cómo reconstruir un sentido de comunidad. En América Latina, el fin de las dictaduras que debía ofrecer el espacio social idóneo para llevar a cabo la purgación del trauma social en tanto una labor colectiva, coincidió con la total implantación de Estados neoliberales. En ese sentido, la memoria colectiva ha debido enfrentar no sólo el olvido jurídico, sino sobre todo, la lógica de un modelo económico-social que impone el individualismo, la libertad de consumo, las relaciones de competencia, pero que no ofrece ningún modelo de comunidad “social” alternativo. En este sentido, el estudio de Jelin hace aún más evidente el imperativo de proteger y consolidar una sociedad que se sustenta en las experiencias compartidas con vías a lograr su propia reparación.


Publicado en: The Americas, Volume 61, Number 4, April 2005, pp. 756-757 (Review)

Published by Cambridge University Press.


Foto: Portada para University of Minnesota Press. Minneapolis. Descargada de Amazon ISBN-13: 978-0816642847. ISBN-10: 0816642842

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