MI PADRE PINOCHETISTA
- Andrés Palmieri
- 24 abr
- 9 Min. de lectura
MI PADRE PINOCHETISTA
Andrés Palmieri
2026
Prologo.
Ostentan una vida tranquila, de buenas personas y realmente son queridos por sus cercanos. Recuerdos hermosos con la mitad del alma. Mas toda la farra que vivieron, las infidelidades que ocultaron, la violencia que ejercieron, las borracheras que atemorizaron a nuestras infancias, el odio que vimos desde la causa infame de la dictadura del cual se hicieron parte, todas estas experiencias son parte de nuestros recuerdos, y escribimos en contra de todo aquello.
Muchos recordarán frases como: “hay que matar a estos comunistas” o “gente levanta´de raja que no tienen donde caerse muertos” constituyen las contradicciones humanas de personas que han odiado por un lado, y como si nada, han amado por el otro. Seres que aman y son queridos por una cobardía que no se atreve a emplazarlos; todo bien mientras no les saquen el temita político.
Esta tradición de abusos que originan adiciones y enfermedades de salud mental, de odiosidades, falta de coherencia y falta de pisos valóricos, con nuestra generación llega a su fin, porque hoy escribimos, pintamos, cantamos o gritamos aunque no quieran escuchar.
Alejarse, a veces es una triste opción, pero una soledad en pos de la verdad y lo justo, y de una vida construida en los valores colectivos, y por sobre todo, desde una profunda conciencia de clase y férreo compromiso por la vida es un precio invaluable.
Ya no estamos para aceptar las conductas de esas “buenas personas” que se persignan desde un cristianismo mediocre, y que tranquilizan sus conciencias con acciones solidarias e indirectas que no le sirven a nadie más que a su calma espiritual, pero que en el fondo son hechas porque necesitan tranquilidad frente a la inminente mortalidad.
Claro, el orgullo de piedra no quiere aceptar los errores y es capaz de quebrar a una familia entera, es capaz de mentir y de culpar siempre a los otros. Finalmente, ese vacío por falta de sentido tiene que compensarse de alguna forma, y que mejor que la persignación superficial y oportunista, pero de tener coraje y valentía para refundar la comprensión de las cosas, la propia historia familiar y social, no. Para eso es mejor morirse pronto. Y es que estas personas, eso piensan, y con ellos, arrastran a todo un “sentido común” de una familia que les tapa todo, y es asqueroso.
Lo más fácil, evidentemente, es aprovecharse de las “ovejas negras” que sucumbimos mostrando visiblemente los síntomas, como puntas de un iceberg, pero que en el fondo revelan una familia enferma, incapaz de abrazarse.
Es fácil aprovecharse de nosotros, los desadaptados que dejamos de creer en ellos y en la hipocresía del sistema, es fácil que toda la responsabilidad recaiga en nuestra locura.
Así la familia no levanta nunca el velo que cubre un dolor profundo contenido de abandonos, abusos y responsabilidades no asumidas.
Pero aquí estamos, soltando toda esta mierda con el arte.
En esta oportunidad, el ejercicio de la décima con su rigor e historia milenaria apegada al pueblo, con su ritmo fascinante para memorizar y contar historias que inevitablemente nos remonta a siglos anteriores en que la oralidad era el camino de transferencia de los saberes, es que me he propuesto contar una historia autobiográfica, para emplazar ese nefasto criterio que aún convive pero que ya no tiene, ni debe tener cabida en nuestras generaciones ni las futuras.
Espero con mucha esperanza que este sea un humilde aporte para animar a todos, todas y todes a revelarse frente a las inconsciencias y cobardías que, en forma de desclasada prepotencia, atentan contra su propia historia social y familiar.
MI PADRE PINOCHETISTA
I
Quiero decir tantas cosas
y no parto con ninguna
me acompaña aquí la luna
de esta noche silenciosa
y es que mi alma calurosa
de tanto buscar sus riendas
a extraviado sus viviendas
y el amor más verdadero
a pesar de que me muero
te hablo a ti para que entiendas.
II
Ya no estoy para lamentos
siempre me digo lo mismo
Pero sigo en un abismo
predicando entre los muertos
y retornan los lamentos
que detienen las miradas
con historias enredadas
sigo con mi vida a cuestas
mas mi alma está dispuesta
a vencer encrucijadas.
III
Miro atrás a mis amores
son las madres de mis hijos
con enormes ojos fijos
me doy cuenta, mis errores
y faltaron los colores
para salir adelante
pero fue aquello distante
que tumbó las ilusiones
más encima mis pasiones
se volvieron delirantes.
IV
Así mismo como digo
yo aprendí cosas insanas
en una de mis mañanas
Siendo un niño, fui testigo
de lo infame, te lo digo
pues mi padre depravado
permitió que haya observado
miseria y pornografía
más encima con mi tía,
un mal día, fui abusado.
V
Y los golpes con el tiempo
recibía mi alma infante
porque ya muy adelante
yo buscaba otros encuentros
y con miedo esos momentos
mi corazón recibió
un cuidado que perdió
un respiro intercalado;
Yo quisiera aquí a mi lado
ese amor que se escapó.
VI
Aquí me hago cargo de esto
hoy el tiempo me remueve
y la pena siempre mueve
¿Cómo pudo esto haber sido
sin yo ver eso prohibido,
Siendo solo un pequeñito
que cambió mi ser sanito
con deseos tan ajenos?
yo cuento sin más ni menos:
es verdad todo éste escrito.
VII
El motivo fue la causa
y la causa fue el motivo
que hoy mi padre estando vivo
lleve su verdad tan falsa
Y aprendí de la templanza
mas a veces desemboco
cuando supe poco a poco
que muchas veces fue infiel
derramándose la hiel;
fue mal hombre y medio loco.
VIII
Sin embargo, aquí detengo
lo que es malo a este relato
porque quiero hablar un rato
de lo bueno que mantengo
ya que mucha fuerza tengo
y he sabido despegar
para hacer de este lugar
un santuario pequeñito
poder cuidar mis niñitos
y para saber amar.
IX
Aprendí a hacer mis canciones
Y con ellas fui soltando
Esos años superando;
acepté mis condiciones
amé mis orientaciones
sacando la voz más alto
y en los años, entre tanto
me hice fuerte para luchar
y aunque solo quiero amar
el dolor no pesa tanto.
X
Con el tiempo vi este mundo
semejante y malherido
tan poco comprometido
con los viajes al submundo
y caí en lo profundo
nuevamente al sufrimiento
porque un fuerte sentimiento
de abandono en mi gritaba
y en las drogas me dejaba
vulnerable en el cemento.
XI
Conocí el dolor del otro
los horrores más terribles
tantos llantos invisibles
un paisaje de mil rostros
demostrando tantos costos
de toda ambición humana
en la guerra nadie gana
y me eché este peso encima
como bomba que se activa
que dispara en mi ventana.
XII
Y caí en las adicciones
intentando no mirarme
para ya no reflejarme
y frenar las aflicciones.
Esculpí las maldiciones
en el canto y la pintura
destacando la locura;
no sentirse rechazado
pero algo aquí a mi lado
conducía mi amargura.
XIII
Entre tanto me surgía
Lo poquito que he llevado
un talento silenciado
que en mi mundo aparecía
pero nadie me creía
y debí cantar más fuerte
con mi espíritu y mi mente
con la fuerza y el coraje
porque todo el andamiaje
construía mi aliciente.
XIV
Poco a poco se rearmaron
mis poemas y canciones
y fui generando acciones
pero siempre criticaron
seudo artistas me frenaron
no querían competencia
pero nunca fue mi esencia
escribir por escribir
y el apego en el vivir
fue mi ley y referencia.
XV
Emprendí solo, el camino
y buscaba a los maestros
verdaderos sabios nuestros
que forjaron su destino
como antiguo pergamino
del vivir humanamente
intentar ser consecuente
con la acción de la belleza
pero sin la mente tiesa
y cantando sanamente.
XVI
Avanzó veloz el tempo
caminando en cuerda floja
y llenando tantas hojas
de escritura en este tiempo
porque muchos en destiempo
viven con las almas rotas
pero tantos lame botas
solo piensan en dinero
y con trampas son primeros
pero son viles mascotas.
XVII
Mas parece que lo justo
siempre tarda en florecer
para levantar el ser
para hacerse más robusto
siempre riego mis arbustos
cada día con virtud
pa llegar a mi ataúd
sabiendo que lo di todo
trabajando codo a codo
pa vencer la esclavitud.
XVIII
Con once añitos apenas
me cambiaron de colegio
no tuvimos privilegios
y mamá calmó las penas
me crie en la casa ajena
pues mi vieja trabajaba
y ella siempre se esforzaba
dándonos su amor perfecto
y ocultando aquel defecto
que mi padre demostraba.
XIX
Así fue como mi alma
encontraba sus deseos
y entre niños, baboseos
sensaciones con la palma
que arrebataron la calma
con un golpe frente a todos:
“maricón, de ningún modo”
dijo el profe en voz muy alta
y sentí que fue una falta
y cayó mi voz al lodo.
XX
Mis padres pronto supieron
pero todo se callaba
en las noches yo lloraba
otros golpes más siguieron.
Mis deseos contuvieron
una culpa inexplicable
y el origen miserable
fue mi padre mentiroso
desconfiable y engañoso
y ese profe despreciable.
XXI
Ya mi vos entumecida
no sabía que cantaba
en silencio solo hablaba
porque estuvo reprimida
mis poemas de la vida
mis dibujos y canciones
pronto fueron explosiones
de volcanes poderosos
y del arrabal furioso
reventaron las prisiones.
XXII
La familia, al enfrentarse
mis hermanos decidieron
no mirar lo que vivieron
y de paso traicionarse
y en sentido, abandonarse
pues miraron para el lado
dejándome abandonado
que gritara a cuatro vientos
taparon mis sentimientos
y un dolor desenfrenado.
XXIII
No escucharon mis tristezas
los abusos y abandonos
se quedaron en sus tronos
no limaron asperezas
y encerraron en sus piezas
la responsabilidad
de llegar a la verdad
para no mover las aguas
y pusieron un paraguas
a mi pena y soledad.
XXIV
Mi padre dijo seguido
que yo estaba tan re loco
separando poco a poco
la verdad para este herido
y después me fue prohibido
conversar todo este tema
y fijaron como un lema
rechazar mi petición
no hablar más de religión
ni políticas que queman.
XXV
Resultó que no quisieron
Entender aquella historia
La falacia de la gloria
Y el lado en que se pusieron;
La droga que nos trajeron
La tortura y la violencia
La depravada indecencia
Y al humano condenaron;
La familia que atacaron
Sembrando la decadencia.
XXVI
Lo político y social
Trenza a toda la familia
Pero es tibio quien no auxilia
Y es un torpe antisocial
Que se encuadra con el mal
mezclando la discusión
Frente a la persecución
Su ignorancia traicionera
Si le tirita la pera
Es mediocre su opinión.
XXVII
Era obvio pues mi padre
un cobarde siempre fue
y diciendo: ¡yo no sé!
le cargó todo a mi madre
esta rabia fue un descuadre
no podía desahogar
y perdiendo ya mi hogar
la distancia se interpuso
y con dogmatismo abstruso
así debí despegar.
XXVIII
Pero quiero que se sepa
mi padre fue un lame botas
un poeta de hojas rotas
pinochetista de cepa
oportunista que trepa
en los difíciles tiempos
que amenazando los vientos
a animales y vecinos;
borracho de tantos vinos;
con mi madre fue violento
XXIX
Y mostró su mejor cara
siempre cuando andaba sano
pero sus actos insanos
mostraban su mente rara
ensuciando el agua clara
y el nido de la inocencia
más encima la indecencia
la familia normaliza
los valores, mimetiza
con toda su indiferencia.
XXX
Siempre fui un niño problema
muy sensible y audaz
que de a poco fue capaz
mas rocé la línea extrema.
Rechacé todo sistema
porque no tenía sentido
y con todo lo vivido
de tres hijos soy buen padre
y en las manos de mi madre
hoy me siento bendecido.
XXXI
El tiempo ya fue mostrando
Lo que es tan evidente
cómo se ensucia la mente
mientras todo va pasando.
¿Por qué se fue desclasando
mi ciego progenitor?
Y es que le faltó el amor
de mi abuelo, quién fue cruento
golpeaba en su momento;
a mi abuela sin pudor.
XXXII
El abuelo fue un cabrón
con un martillo golpeaba
a mi abuela ilusionada
con mi padre en gestación
y esa es nuestra versión
ya que él siempre nos decía
es por eso que bebía
pues llevaba un abandono
Pero así, yo no sé cómo
La violencia mantenía.
XXXIII
Mi abuelita se escapó
De su esposo miserable
a sus actos condenables
una puerta le cerró.
Otra vida comenzó
Con sus dos hijos a cuestas
golpeando muchas puertas
mientras solo trabajaba
y un oculto amor forjaba
en su trabajo de ventas.
XXXIV
Era un hombre adinerado
Que apoyó siempre a mi padre
y lo hizo buen compadre
Criándose amanerado
Tuvo todo regalado
Como un hijo de papito
y de pronto en jefecito
de su empresa trabajaba
nunca le costaba nada
transformándose en fachito.
XXXV
y no estuvo para “el golpe”
pues viajaba por el mundo
creó un pensar infecundo
y una inteligencia torpe
pero siempre fue del borde
de clase trabajadora
mas sintiendo su mejora
miró al resto para abajo
aprovechando el atajo
de una vida abrumadora.
XXXVI
Y pasó que a su regreso
Como un gran oportunista
Su origen perdió de vista
Sumándose al vil proceso
Aplaudiendo cada exceso
Y se acercó a los milicos
Siendo pobre, no me explico
Se vestía de asesino
Emborrachándose en vino
Por “Pinocho”; un “chupa pico”.
XXXVII
Fue así como conocía
A mujeres, siendo esposo
Un facho pobre y goloso
Mino de pornografía
Pero nadie merecía
Heredar esa inconciencia
Que cayó con su demencia
Con violencia entre nosotros
Su familia y unos pocos
Vimos toda esa indecencia.
XXXVIII
El recuerdo de las fiestas
Familiares que vivimos
Malos ratos contuvimos
Fueron infancias expuestas
Porque cuando tu despiertas
En los lugares ajenos
Después de los años nuevos
Por peleas que iniciaron
Tantos gritos que lazaron
Que nos llenaron de miedo.
XXXIX
Porque vi volar los platos
Que mi madre le servía
El recuerdo todavía
Causa mucha rabia a ratos
Porque en él ya no hay relatos
Ni de vida, ni valores
No hay moral en sus colores
Y ahora siempre va callado
Porque el tiempo lo ha humillado
Y a su orgullo sin honores.
XL
Así cuantos padres viven
Que no entienden nuestra historia
Que defienden viles glorias
Pero nada bueno escriben
Porque la´ mentira´siguen
Hasta volverse una piedra
Como una maldita yedra
Que hace daño a la familia
La mía, no reconcilia
Y mi corazón desmedra.





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