top of page

MI PADRE PINOCHETISTA


                                                                                                                                                                                                                                                          

 

 

 

 

MI PADRE PINOCHETISTA

 

Andrés Palmieri

 

 

 

 

 

 

2026

 

 

 

 

 

 

 

 

Prologo.

Ostentan una vida tranquila, de buenas personas y realmente son queridos por sus cercanos. Recuerdos hermosos con la mitad del alma. Mas toda la farra que vivieron, las infidelidades que ocultaron, la violencia que ejercieron, las borracheras que atemorizaron a nuestras infancias, el odio que vimos desde la causa infame de la dictadura del cual se hicieron parte, todas estas experiencias son parte de nuestros recuerdos, y escribimos en contra de todo aquello.

Muchos recordarán frases como: “hay que matar a estos comunistas” o “gente levanta´de raja que no tienen donde caerse muertos” constituyen las contradicciones humanas de personas que han odiado por un lado, y como si nada, han amado por el otro.  Seres que aman y son queridos por una cobardía que no se atreve a emplazarlos; todo bien mientras no les saquen el temita político. 

Esta tradición de abusos que originan adiciones y enfermedades de salud mental, de odiosidades, falta de coherencia y falta de pisos valóricos, con nuestra generación llega a su fin, porque hoy escribimos, pintamos, cantamos o gritamos aunque no quieran escuchar. 

Alejarse, a veces es una triste opción, pero una soledad en pos de la verdad y lo justo, y de una vida construida en los valores colectivos, y por sobre todo, desde una profunda conciencia de clase y férreo compromiso por la vida es un precio invaluable. 

Ya no estamos para aceptar las conductas de esas “buenas personas” que se persignan desde un cristianismo mediocre, y que tranquilizan sus conciencias con acciones solidarias e indirectas que no le sirven a nadie más que a su calma espiritual, pero que en el fondo son hechas porque necesitan tranquilidad frente a la inminente mortalidad. 

Claro, el orgullo de piedra no quiere aceptar los errores y es capaz de quebrar a una familia entera, es capaz de mentir y de culpar siempre a los otros.  Finalmente, ese vacío por falta de sentido tiene que compensarse de alguna forma, y que mejor que la persignación superficial y oportunista, pero de tener coraje y valentía para refundar la comprensión de las cosas, la propia historia familiar y social, no. Para eso es mejor morirse pronto.  Y es que estas personas, eso piensan, y con ellos, arrastran a todo un “sentido común” de una familia que les tapa todo, y es asqueroso. 

Lo más fácil, evidentemente, es aprovecharse de las “ovejas negras” que sucumbimos mostrando visiblemente los síntomas, como puntas de un iceberg, pero que en el fondo revelan una familia enferma, incapaz de abrazarse. 

Es fácil aprovecharse de nosotros, los desadaptados que dejamos de creer en ellos y en la hipocresía del sistema, es fácil que toda la responsabilidad recaiga en nuestra locura.

Así la familia no levanta nunca el velo que cubre un dolor profundo contenido de abandonos, abusos y responsabilidades no asumidas. 

Pero aquí estamos, soltando toda esta mierda con el arte.

En esta oportunidad, el ejercicio de la décima con su rigor e historia milenaria apegada al pueblo, con su ritmo fascinante para memorizar y contar historias que inevitablemente nos remonta a siglos anteriores en que la oralidad era el camino de transferencia de los saberes, es que me he propuesto contar una historia autobiográfica, para emplazar ese nefasto criterio que aún convive pero que ya no tiene, ni debe tener cabida en nuestras generaciones ni las futuras.

Espero con mucha esperanza que este sea un humilde aporte para animar a todos, todas y todes a revelarse frente a las inconsciencias y cobardías que, en forma de desclasada prepotencia, atentan contra su propia historia social y familiar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MI PADRE PINOCHETISTA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I

 

Quiero decir tantas cosas

y no parto con ninguna

me acompaña aquí la luna

de esta noche silenciosa

y es que mi alma calurosa

de tanto buscar sus riendas

a extraviado sus viviendas

y el amor más verdadero

a pesar de que me muero

te hablo a ti para que entiendas.

 

 

 

II

 

Ya no estoy para lamentos

siempre me digo lo mismo

Pero sigo en un abismo

predicando entre los muertos

y retornan los lamentos

que detienen las miradas

con historias enredadas

sigo con mi vida a cuestas

mas mi alma está dispuesta

a vencer encrucijadas.

 

 

III

 

Miro atrás a mis amores

son las madres de mis hijos

con enormes ojos fijos

me doy cuenta, mis errores

y faltaron los colores

para salir adelante

pero fue aquello distante

que tumbó las ilusiones

más encima mis pasiones

se volvieron delirantes.

 

IV

 

Así mismo como digo

yo aprendí cosas insanas

en una de mis mañanas

Siendo un niño, fui testigo

de lo infame, te lo digo

pues mi padre depravado

permitió que haya observado

miseria y pornografía

más encima con mi tía,

un mal día, fui abusado.

 

 

 

 

V

 

Y los golpes con el tiempo

recibía mi alma infante

porque ya muy adelante

yo buscaba otros encuentros

y con miedo esos momentos

mi corazón recibió

un cuidado que perdió

un respiro intercalado;

Yo quisiera aquí a mi lado

ese amor que se escapó.

 

VI

 

Aquí me hago cargo de esto

hoy el tiempo me remueve

y la pena siempre mueve

¿Cómo pudo esto haber sido

sin yo ver eso prohibido,

Siendo solo un pequeñito

que cambió mi ser sanito

con deseos tan ajenos?

yo cuento sin más ni menos:

es verdad todo éste escrito.

 

 

 

 

VII

 

El motivo fue la causa

y la causa fue el motivo

que hoy mi padre estando vivo

lleve su verdad tan falsa

Y aprendí de la templanza

mas a veces desemboco

cuando supe poco a poco

que muchas veces fue infiel

derramándose la hiel;

fue mal hombre y medio loco.

 

VIII

 

Sin embargo, aquí detengo

lo que es malo a este relato

porque quiero hablar un rato

de lo bueno que mantengo

ya que mucha fuerza tengo

y he sabido despegar

para hacer de este lugar

un santuario pequeñito

poder cuidar mis niñitos

y para saber amar.

 

 

 

 

IX

 

Aprendí a hacer mis canciones

Y con ellas fui soltando

Esos años superando;

acepté mis condiciones

amé mis orientaciones

sacando la voz más alto

y en los años, entre tanto

me hice fuerte para luchar

y aunque solo quiero amar

el dolor no pesa tanto.

 

X

 

Con el tiempo vi este mundo

semejante y malherido

tan poco comprometido

con los viajes al submundo

y caí en lo profundo

nuevamente al sufrimiento

porque un fuerte sentimiento

de abandono en mi gritaba

y en las drogas me dejaba

vulnerable en el cemento.

 

 

 

 

XI

 

Conocí el dolor del otro

los horrores más terribles

tantos llantos invisibles

un paisaje de mil rostros

demostrando tantos costos

de toda ambición humana

en la guerra nadie gana

y me eché este peso encima

como bomba que se activa

que dispara en mi ventana.

 

XII

 

Y caí en las adicciones

intentando no mirarme

para ya no reflejarme

y frenar las aflicciones.

Esculpí las maldiciones

en el canto y la pintura

destacando la locura;

no sentirse rechazado

pero algo aquí a mi lado

conducía mi amargura.

 

 

 

 

XIII

 

Entre tanto me surgía

Lo poquito que he llevado

un talento silenciado

que en mi mundo aparecía

pero nadie me creía

y debí cantar más fuerte

con mi espíritu y mi mente

con la fuerza y el coraje

porque todo el andamiaje

construía mi aliciente.

 

 

XIV

 

Poco a poco se rearmaron

mis poemas y canciones

y fui generando acciones

pero siempre criticaron

seudo artistas me frenaron

no querían competencia

pero nunca fue mi esencia

escribir por escribir

y el apego en el vivir

fue mi ley y referencia.

 

 

 

XV

 

Emprendí solo, el camino

y buscaba a los maestros

verdaderos sabios nuestros

que forjaron su destino

como antiguo pergamino

del vivir humanamente

intentar ser consecuente

con la acción de la belleza

pero sin la mente tiesa

y cantando sanamente.

 

XVI

 

Avanzó veloz el tempo

caminando en cuerda floja

y llenando tantas hojas

de escritura en este tiempo

porque muchos en destiempo

viven con las almas rotas

pero tantos lame botas

solo piensan en dinero

y con trampas son primeros

pero son viles mascotas.

 

 

 

 

XVII

 

Mas parece que lo justo

siempre tarda en florecer

para levantar el ser

para hacerse más robusto

siempre riego mis arbustos

cada día con virtud

pa llegar a mi ataúd

sabiendo que lo di todo

trabajando codo a codo

pa vencer la esclavitud.

 

 

XVIII

 

Con once añitos apenas

me cambiaron de colegio

no tuvimos privilegios

y mamá calmó las penas

me crie en la casa ajena

pues mi vieja trabajaba

y ella siempre se esforzaba

dándonos su amor perfecto

y ocultando aquel defecto

que mi padre demostraba.

 

 

 

XIX

 

Así fue como mi alma

encontraba sus deseos

y entre niños, baboseos

sensaciones con la palma

que arrebataron la calma

con un golpe frente a todos:

“maricón, de ningún modo”

dijo el profe en voz muy alta

y sentí que fue una falta

y cayó mi voz al lodo.

 

XX

 

Mis padres pronto supieron

pero todo se callaba

en las noches yo lloraba

otros golpes más siguieron.

Mis deseos contuvieron

una culpa inexplicable

y el origen miserable

fue mi padre mentiroso

desconfiable y engañoso

y ese profe despreciable.

 

 

 

 

XXI

 

Ya mi vos entumecida

no sabía que cantaba

en silencio solo hablaba

porque estuvo reprimida

mis poemas de la vida

mis dibujos y canciones

pronto fueron explosiones

de volcanes poderosos

y del arrabal furioso

reventaron las prisiones.

 

XXII

 

La familia, al enfrentarse

mis hermanos decidieron

no mirar lo que vivieron

y de paso traicionarse

y en sentido, abandonarse

pues miraron para el lado

dejándome abandonado

que gritara a cuatro vientos

taparon mis sentimientos

y un dolor desenfrenado.

 

 

 

 

XXIII

 

No escucharon mis tristezas

los abusos y abandonos

se quedaron en sus tronos

no limaron asperezas

y encerraron en sus piezas

la responsabilidad

de llegar a la verdad

para no mover las aguas

y pusieron un paraguas

a mi pena y soledad.

 

XXIV

 

Mi padre dijo seguido

que yo estaba tan re loco

separando poco a poco

la verdad para este herido

y después me fue prohibido

conversar todo este tema

y fijaron como un lema

rechazar mi petición

no hablar más de religión

ni políticas que queman.

 

 

 

 

XXV

 

 Resultó que no quisieron

Entender aquella historia

La falacia de la gloria

Y el lado en que se pusieron;

La droga que nos trajeron

La tortura y la violencia

La depravada indecencia

Y al humano condenaron;

La familia que atacaron

Sembrando la decadencia.

 

XXVI

 

Lo político y social

Trenza a toda la familia

Pero es tibio quien no auxilia

Y es un torpe antisocial

Que se encuadra con el mal

mezclando la discusión

Frente a la persecución

Su ignorancia traicionera

Si le tirita la pera

Es mediocre su opinión.

 

 

 

 

 

XXVII

 

Era obvio pues mi padre

un cobarde siempre fue

y diciendo: ¡yo no sé!

le cargó todo a mi madre

esta rabia fue un descuadre

no podía desahogar

y perdiendo ya mi hogar

la distancia se interpuso

y con dogmatismo abstruso

así debí despegar.

 

XXVIII

 

Pero quiero que se sepa

mi padre fue un lame botas

un poeta de hojas rotas

pinochetista de cepa

oportunista que trepa

en los difíciles tiempos

que amenazando los vientos

a animales y vecinos;

borracho de tantos vinos;

con mi madre fue violento

 

 

 

 

XXIX

 

Y mostró su mejor cara

siempre cuando andaba sano

pero sus actos insanos

mostraban su mente rara

ensuciando el agua clara

y el nido de la inocencia

más encima la indecencia

la familia normaliza

los valores, mimetiza

con toda su indiferencia.

 

XXX

 

Siempre fui un niño problema

muy sensible y audaz

que de a poco fue capaz

mas rocé la línea extrema.

Rechacé todo sistema

porque no tenía sentido

y con todo lo vivido

de tres hijos soy buen padre

y en las manos de mi madre

hoy me siento bendecido.

 

 

 

XXXI

 

El tiempo ya fue mostrando

Lo que es tan evidente 

cómo se ensucia la mente 

mientras todo va pasando.

¿Por qué se fue desclasando

mi ciego progenitor?

Y es que le faltó el amor

de mi abuelo, quién fue cruento

golpeaba en su momento;

a mi abuela sin pudor.  

 

 

XXXII  

 

  El abuelo fue un cabrón 

con un martillo golpeaba

a mi abuela ilusionada   

con mi padre en gestación

y esa es nuestra versión

ya que él siempre nos decía

es por eso que bebía

pues llevaba un abandono

Pero así, yo no sé cómo

La violencia mantenía.

 

 

XXXIII

 

Mi abuelita se escapó

De su esposo miserable

a sus actos condenables

una puerta le cerró.

Otra vida comenzó

Con sus dos hijos a cuestas

golpeando muchas puertas

mientras solo trabajaba

y un oculto amor forjaba

en su trabajo de ventas. 

 

 

XXXIV

 

Era un hombre adinerado

Que apoyó siempre a mi padre

y lo hizo buen compadre

Criándose amanerado

Tuvo todo regalado

Como un hijo de papito

y de pronto en jefecito

de su empresa trabajaba

nunca le costaba nada

transformándose en fachito. 

 

 

 

 

XXXV

 

y no estuvo para “el golpe”

pues viajaba por el mundo

creó un pensar infecundo

y una inteligencia torpe

pero siempre fue del borde

de clase trabajadora

mas sintiendo su mejora

miró al resto para abajo

aprovechando el atajo

de una vida abrumadora. 

 

 

 XXXVI

 

Y pasó que a su regreso

Como un gran oportunista

Su origen perdió de vista

Sumándose al vil proceso

Aplaudiendo cada exceso

Y se acercó a los milicos

Siendo pobre, no me explico

Se vestía de asesino

Emborrachándose en vino

Por “Pinocho”; un “chupa pico”.   

 

 

 

XXXVII

 

Fue así como conocía

A mujeres, siendo esposo

Un facho pobre y goloso

Mino de pornografía

Pero nadie merecía

Heredar esa inconciencia

Que cayó con su demencia

Con violencia entre nosotros

Su familia y unos pocos

Vimos toda esa indecencia. 

 

XXXVIII

 

El recuerdo de las fiestas

Familiares que vivimos

Malos ratos contuvimos

Fueron infancias expuestas

Porque cuando tu despiertas

En los lugares ajenos

Después de los años nuevos

Por peleas que iniciaron

Tantos gritos que lazaron

Que nos llenaron de miedo.

 

 

 

 

XXXIX

 

Porque vi volar los platos

Que mi madre le servía 

El recuerdo todavía

Causa mucha rabia a ratos

Porque en él ya no hay relatos

Ni de vida, ni valores

No hay moral en sus colores

Y ahora siempre va callado

Porque el tiempo lo ha humillado

Y a su orgullo sin honores.

 

 

XL

 

 Así cuantos padres viven

Que no entienden nuestra historia

Que defienden viles glorias

Pero nada bueno escriben

Porque la´ mentira´siguen

Hasta volverse una piedra

Como una maldita yedra

Que hace daño a la familia

La mía, no reconcilia

Y mi corazón desmedra.



Imagen creada con apoyo de IA - Gemini
Imagen creada con apoyo de IA - Gemini

 

Comentarios


Formulario de suscripción

  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • YouTube

©2025 por Filopóiesis. Todos los derechos reservados. Difunde libremente, pero no olvides citar adecuadamente.
Todas las fotos utilizadas son propias, creadas con apoyo de IA o cuentan con derechos de uso. Los textos son responsabilidad de los y las escritoras colaboradores/as del sitio.

bottom of page